En un año en que todos los expertos coinciden que será de transición, por la distorsión que ha supuesto la entrada en vigor del carné por puntos en el mes de julio, las cifras de accidentabilidad referidas a Cádiz en los 10 primeros meses del año ofrecen un dato inquietante: los siniestros en los que al menos unos de los factores fue el exceso de velocidad aumentaron casi un 50%. Concretamente pasaron de 393 a 587, o sea casi 200 accidentes más en los que intervino una velocidad inadecuada en sólo 10 meses.
Sin embargo, y pese al notable incremento, este aspecto continúa sólo como el segundo que más influye en los percances de la provincia, según las cifras de la Dirección General de Tráfico referidas a carreteras de Cádiz (no incluye los ocurridos en vías urbanas). Las distracciones (que engloban problemas tan diferentes como el abuso del alcohol o las drogas, el cansancio y el mal uso del móvil) mantienen este triste primer puesto y aumentan un 13% (85 accidentes más que en 2005 para un total de 733).
Es importante recordar, según explica el jefe provincial de la DGT en Cádiz, Luis Javier Herrero, que en la mayoría de los percances suele intervenir más de un factor. «Es muy común que el excceso de velocidad se asocie a una inadecuada distancia de seguridad y al abuso del alcohol», detalla Herrero, que se apoya en cifras concretas. Correr demasiado y las distracciones engloban el 56% de la causas de los siniestros. Les siguen no guardar la distancia de seguridad (222 percances), invadir el carril continuo (210) y no respertar la prioridad de paso en un lugar sin señalizar (100), entre otros factores.
Mejores carreteras
Pero a la hora de analizar estos datos, se encuentran varias constantes. Es bien sabido que el exceso de velocidad en combinación con el abuso de alcohol o estupefacientes puede ser fatal pero, ¿es suficiente este fenómeno combinado para explicar casi 200 incidentes más? Un factor diferenteque se podría apuntar es el de la mejora de las carreteras de la provincia. La apertura de más kilómetros de autovía podría indicar en un análisis superficial que los conductores se confían más y aprietan el acelerador.
Pero cuando se analizan las carreteras con más siniestros mortales se descubre que las autovías y autopistas registran descensos en estos apartados. La A-381 (Jerez-Los Barrios), con diferencia la autovía de más calidad de la región, vio bajar su siniestralidad total un 38%, pasando de 78 a 48 víctimas y de tres a un fallecido en los 10 primeros meses de 2006 con respecto a 2005. La autopista de peaje no ha registrado ningún muerto (el año pasado hasta noviembre sólo murió uno) y su número de víctimas (sumando también heridos leves y graves) bajó casi un 19% situándose en 32 afectados.
Y una carreteras en teoría de peor calidad, como la N-340, en la que el conductor sufre más riesgo por ser de un sólo carril por sentido y estar cerca de las zonas de ocio también bajó su número de decesos, de cuatro a ocho, y el de víctimas totales un 23,33%.
Los expertos coinciden en señalar que no basta con temer la pérdida de puntos, hay que modificar los malos hábitos de conducción.
El consejo del jefe de tráfico: «Respetar las normas de circulación en general y en particular las velocidades máximas de cada vía, estar muy atento a la conducción, adaptarse a la vía por la que uno circula. Y el alcohol ni probarlo».