Michael Schumacher, el diablo rojo de la escudería Ferrari, se ha jubilado de la competición y busca ahora su retiro dorado en la provincia de Cádiz. El piloto de Fórmula 1 cerrará en los próximos días la compra de una finca en la localidad serrana de Villamartín donde pasará largas temporadas con su familia montando a caballo y matando el gusanillo de la velocidad en el circuito de Jerez, a tiro de piedra del cortijo andaluz donde piensa vivir. En estos momentos, el que fuera rival en la pista del español Fernando Alonso vive en Suiza con su mujer y sus dos hijos.
La querencia del alemán por las tierras gaditanas no es nueva. Al contrario. En los últimos años el hasta ahora rey de la Fórmula 1 ha viajado en numerosas ocasiones de incógnito a la provincia para disfrutar del verano gaditano en plena sierra. Su refugio durante esos días de vacaciones ha sido la hacienda La Máquina, en Villamartín, propiedad de unos amigos que ahora le han ofrecido la posibilidad de comprar la hacienda La Buena Suerte, en el mismo pueblo. Se trata de 200 hectáreas de terreno que lindan con Prado de Rey. El trato de la venta se ha extendido como la pólvora por todos los mentideros de la Sierra y es uno de los temas de conversación de los corredores de fincas de la zona, incluido los políticos. Los alcaldes de los municipios limítrofes saben de la presencia de Schumacher en la Sierra y de sus intenciones a través de varios círculos sociales. Los dueños del inmueble estarían en trámites de separación, según las fuentes consultadas por LA VOZ, y han puesto en venta la finca, siendo Schumacher el mejor posicionado para llevarse el gato al agua.
La hacienda cuenta en su interior con un cortijo que ha sido rehabilitado por sus actuales dueños, un matrimonio alemán, para turismo rural. Desde las habitaciones se divisa una panorámica de la campiña y del olivar. El corredor alemán compraría un importante negocio agrícola y ganadero. Este periódico ha podido confirmar que la operación de compraventa va por buen camino y está a punto de cristalizar. La explotación cuenta con pista de doma, piscina de agua salada, grandes jardines, caballerizas y una yeguada americana de alto valor. Además, en la finca se dan clases de doma y se ofrecen excursiones por la Sierra.
Uno de los valores que han atraído la atención del Kaiser por la Sierra ha sido la afición de su mujer, Corinne, por los caballos, que ha aprovechado cada escapada de su marido a la provincia para tomar lecciones de equitación.
Fuentes conocedoras de la operación adelantaron que el piloto ha delegado la gestión y, aunque no ha trascendido el precio, se ha podido confirmar que no hay entregada todavía ninguna cantidad. Tampoco se ha desvelado la intención del campeón mundial sobre el destino que le dará, en caso de que fructifique la operación, al negocio agrícola. En cualquier caso, todo parece indicar que Schumi podría tener esta finca como lugar esporádico de residencia y, al mismo tiempo, como inversión en turismo rural.
No hay que olvidar que la Sierra de Cádiz se ha convertido en epicentro de inversiones inmobiliarias vinculadas al golf y orientadas a un turismo europeo. Así, siete municipios serranos tienen sobre la mesa proyectos de urbanizaciones con campos de golf y hoteles.