Más de doscientas personas despidieron ayer en el Cementerio Mancomunado de Chiclana a Amalia Román Ruiz, la joven de 23 años que el lunes fallecía trágicamente tras la explosión de gas propano ocurrida en el restaurante Cuatro Vientos, en el centro comercial Bellamar, ubicado a la entrada de la urbanización de Novo Sancti Petri.
Entre llantos e incomprensión por esta desgracia, familiares y sobre todo muchos amigos y jóvenes con edades similares a la de la fallecida acompañaron a unos desolados padres y novio a darle el último adiós a Amalia.
Asimismo, minutos antes de las cinco de la tarde, aparecía en la iglesia del Tanatorio el cuñado de la fallecida, quien acompañaba a la misma en el momento de la explosión, que también resultó herido en la cabeza y que había recibido el alta médica sólo unas horas antes del sepelio. Entre las personalidades que asistieron al entierro de la joven chiclanera se encontraba el alcalde de la ciudad, José María Román (PSOE), el anterior regidor y ahora secretario General de Deportes de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios, además de varios concejales de la Corporación municipal como la edil de Fomento y Turismo, María Jesús Castañeda, o el concejal delegado de Seguridad, Diego Benítez Mota, que expresaron sus condolencias y pésame a la familia de Amalia.