La zarzuela Doña Francisquita de Amadeo Vives abre la temporada 2006-07 en el Teatro Villamarta los próximos días 15 y 16 de septiembre. El estreno de este nuevo montaje del teatro jerezano, en coproducción con la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, cuenta con la soprano Yolanda Auyanet y el tenor Jorge de León en los papeles protagonistas.
«He querido hacer un espectáculo», explicó Francisco López, director de escena y máximo responsable del Teatro Villamarta. «Un espectáculo que descanse en la búsqueda del musical español», agregó. López defiende que quienes forman parte de la lírica en general «tenemos la obligación de salir de los museos y hacer teatro de nuestro tiempo, sea cual sea el punto de partida». A este respecto, indicó que la zarzuela es el género que más necesita este esfuerzo para «atraer a públicos nuevos». A su juicio, su supervivencia depende de que «empecemos a trabajar en un subgénero de zarzuela de musical a la española, de musical español que huela a género chico».
Esa búsqueda del concepto de espectáculo, que López resumió con la frase «quien venga a verla, diga que me interesa la zarzuela», ha llevado al director a idear un montaje en el que prima la música y el canto por encima del texto hablado de la obra. Ese proceso de adaptación ha significado que se supriman aquellas partes no cantadas que «ponía piedras al espectáculo». Ello no impide que el espectador pueda seguir el argumento, «sólo se pierden algunos matices». Asimismo, desde el punto de vista estético y visual, este nuevo montaje de Doña Francisquita está «más cerca» del género chico que de adaptaciones «relamidas» a semejanza de la opereta, como en ocasiones se ha presentado ante el público este título de Vives. El director de escena destacó la importancia de Doña Francisquita dentro del patrimonio lírico español como «una de las zarzuelas más representadas» y aseguró que su puesta en escena «era una asignatura pendiente» del teatro jerezano. «Con el acuerdo con la Consejería de Cultura, vimos el momento», señaló.
Un acuerdo extenso
Julián Gutiérrez, delegado de Cultura del Ayuntamiento de Jerez, dijo que el acuerdo de colaboración entre el departamento de la Junta y el Teatro Villamarta continuará en años venideros y se ampliará a otros proyectos. Dicho convenio -firmado en el pasado mes de abril- supone una aportación económica de 600.000 euros por parte de la Consejería de Cultura a esta producción, a cambio de que sea representada en escenarios de la red andaluza de teatros.
Dolores Caballero, delegada provincial de Cultura, afirmó que uno de los objetivos de este acuerdo es que «la creación artística andaluza se consolide y potencie». Irene García, delegada de Cultura de Diputación, anunció la firma en un futuro inmediato de un convenio entre la institución provincial y el Teatro Villamarta que contribuirá a dar estabilidad a sus actividades. «Las administraciones públicas tenemos que estar presentes», concluyó.
Doña Francisquita, estrenada en el Apolo de Madrid el 17 de octubre de 1923, parte de un castizo libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw, basado en La discreta enamorada de Lope de Vega. Sobre el escenario se narran situaciones de amor y enredo articuladas desde una visión optimista donde el ímpetu de los jóvenes se impone a las exigencias de los viejos.
El argumento se inicia con Fernando y Cardona, dos estudiantes que acuden a la boda de su amigo Vicente con el fin de reponer fuerzas y saciar su hambre. Fernando cree estar enamorado de Aurora, la Beltrana, una madrileña de rompe y rasga que coquetea con los hombres, pero sin comprometerse con ninguno. Doña Francisquita, hija de Doña Francisca, está enamorada secretamente de Fernando, y pretende que éste se fije en ella. Sin embargo, es Don Matías, padre de Fernando, quien pide la mano de Francisquita. Ella acepta y urde un plan para conquistar a Fernando. Francisquita genera una serie de situaciones equívocas y enredos para conseguir que Fernando se dé cuenta de que está enamorado de ella. Al final, lo consigue. Ambos personajes confiesan públicamente su relación y piden perdón a sus padres por haberlos engañado.