Los ponentes Jesús Romero, Javier Osuna, José Manuel López, Desirée Ortega, Moisés Camacho, Juan Antonio Vila y Cristina Diez
Los ponentes Jesús Romero, Javier Osuna, José Manuel López, Desirée Ortega, Moisés Camacho, Juan Antonio Vila y Cristina Diez
CURSOS DE VERANO

Tres días para redescubrir la importancia de la manzana Arbolí - Plaza de Las Flores

El Aulario La Bomba acoge este seminario dentro de los Cursos de Verano de la UCA

CádizActualizado:

El Aulario La Bomba acoge el seminario de los cursos de verano de La UCA sobre 'La manzana Arbolí-Plaza de las Flores: Un espacio para la sociabilidad gaditana'.

Las ocho ponencias ofrecidas tenido como objetivo divulgar aspectos poco conocidos de la Historia gaditana y reivindicar que existe una magnífica obra arquitectónica que recuerda la importancia de ese espacio. «Con la divulgación pretendemos no sólo concienciar de que gran parte de lo que hemos aportado es recuperable sino también solicitar a las autoridades el que se ponga en valor ese espacio para disfrute tanto de los gaditanos como de los visitantes. La fachada del Salón Bajo de la Camorra merece un reconocimiento y la voluntad de su rescate como auténtico baluarte de la Memoria Histórica y de un relato de muchas páginas de la vida de la ciudad», insisten los ponentes.

Las jornadas

El presentador y productor de Canal Sur Radio, Javier Osuna García disertará sobre 'El Círculo Modernista (1903-1906). Teatro y tangos en Arbolí'. La Casa de la Camorra se convirtió a comienzos del siglo XX en un centro cultural presidido por Antonio Rodríguez 'El Tio de la Tiza' y por lo tanto en el lugar de ensayo de sus mítico coros 'Los Lilas' y especialmente 'Los Anticuarios'. Los integrantes del Círculo no sólo desarrollaron actividades relacionadas con el mundo del carnaval sino que además apostaron por ofrecer otras representaciones musicales que ofrecieron en el magnífico Salón Bajo del edificio cuya fachada acaba de ser recuperada en parte. Durante tres años de su existencia se organizaron en su bello proscenio hasta 175 zarzuelas, sainetes y obras teatrales la mayoría interpretadas por sus propios asociados. Durante la intervención el conferenciante aportará audiciones de algunas obras de los coros que durante ese año sacó el Tio de la Tiza.

Moisés Camacho Ortega, doctorando en Artes y Humanidades y presidente de la Asociación de Defensa e Investigación del Patrimonio de Cádiz (ADIP) ofrecerá una conferencia sobre : 'La Casa del Pueblo durante la Segunda República (1931-1936)'. Tras haber albergado a la Escuela de Comercio entre 1906 y 1919, y al Kursaal Gaditano entre 1919 y 1923, la Casa de la Camorra se va a convertir pocos días después de la llegada de la II Repúiblica en una antigua aspiración del socialismo gaditano como fue disponer en un mismo lugar a todas sus organizaciones en una Casa del Pueblo. Las seis dependencias del edificio albergaron al Comité Provincial del PSOE, a las Juventudes Socialistas y a las diferentes secciones de la UGT. Su salón se convirtió en un habitual lugar de disertación de conferencias de reivindicación social. Lugar de confluencia de la izquierda gaditana fue valientemente defendido el 19 de julio de 1936.

Para cerrar el ciclo de Conferencias a las doce y media, la doctora en Filología, Doña Desirée Ortega Cerpa hablará sobre 'Los Títeres de la Tía Norica de Cádiz; una tradición teatral a través de los siglos'. Los títeres de la Tía Norica nacieron en una finca cercana a la Camorra, en la calle Compañía. Su periplo vital la llevó por sedes muy diversas pero siempre dentro de su barrio con una sede estable en el salón de la Camorra ahora convertido en Teatro Jaime Balmes a partir de 1952 bajo la dirección de la familia Rivas.

Tía Norica
Tía Norica

El profesor de la Facultad de Educación de la UCA Rafael Ángel Jiménez Gamez disertará sobre 'Las Escuelas de la Camorra de la Sociedad Económica Gaditana de Amigos del País (1826-1840)' dentro del Seminario de los Cursos de Verano de Cádiz organizados por el grupo de Economía del Bien Común, el Ayuntamiento y la Universidad de Cádiz.

En 1824 Fernando VII otorga a la Real Sociedad Económica Gaditana de Amigos del País un impuesto sobre el alcohol para poder mantener el Jardín de Aclimatación que tenía justo al lado de la actual Facultad de Medicina. El impuesto era cobrado por el Gremio de Expendedores de Vinos y Licores más conocidos en Cádiz por los Montañeses. La cantidad de vinos y licores que se bebían en la ciudad permitió no sólo mantener el Botánico sino que la Sociedad se permitió con el dinero recaudado abrir una Escuela primero de Niñas y más tarde otra de Niños.

Ambas Escuelas se ubicaron en el edificio de La Casa de la Camorra de la calle del Empedrador hoy Arbolí. El profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz, Rafael Angel Jiménez Gámez, realizará una conferencia en el Aulario La Bomba sobre el funcionamiento de las Escuelas entre 1826 y 1840. La amplitud del edificio posibilitó que se trasladasen al mismo tanto la Secretaría como las diversas secciones que la integraban.

Una de las más activas era la Sección de Agricultura que como hemos comentado mantenía el Jardín Botánico. Disponía de socios corresponsales en multitud de países que enviaban por correo semillas de sus territorios que fueron aclimatándose para luego ser repartidas tanto por los jardines de la ciudad como por otras localidades. En el patio de entrada del actual Centro Municipal de Artes Escénicas se encuentra un magnífico ejemplar de Ficus Benjamina o Reganina con un porte de más de diez metros.

Parece que fue plantado durante los años de presencia en el edificio de la Sociedad Económica. Es decir, que puede tener alrededor de los 180 años. Madoz en su diccionario de la Provincia describía el edificio y ya situaba en 1846 a este hermoso ejemplar cuyo origen se encuentra en el Sudeste asiático. Hasta lo árboles de La Camorra nos cuentan múltiples historias.

El arqueólogo José Manuel López Eliso realizará una conferencia en la Sala Teresa Palafox del Aulario la Bomba sobre “'La búsqueda de la mejora de la condición humana: El Liceo Gaditano y el Ateneo de Cádiz'.

Tras la marcha en 1840 de la Sociedad Económica Gaditana a nuevas dependencias la Camorra sirvió para lugar de un grupo repúblicano que obtuvo varios concejales en el Ayuntamiento durante la Regencia de Espartero. A partir de 1844 y hasta 1873 el edificio de la Calle Empedrador se va a convertir en sede de varias entidades culturales recreativas que van a recuperar los objetivos iniciales de aquel Casino internacional que ocupó el mismo espacio en las dos últimas décadas del siglo XVIII y hasta el comienzo de la Guerra de la Independencia.

En 1844 se ubicó un efímero 'Liceo Artísticio y Literario' que tenía secciones de Literatura, Música y Declamación. Su actividad más notable fue un concierto el último día del año 1845 del músico Frank Listz. Un mes después dejo de funcionar.

El lugar siguió teniendo un uso cultural convirtiéndose su salón en el epicentro de los bailes de Carnaval organizados por agrupaciones de músicos. El 30 de marzo de 1855 se aprueban los Estatutos del 'Liceo Gaditano' presidida por Manuel Sagrario de Beloy el conocido fourierista que regresa a Cádiz después de una experiencia empresarial en las minas de Cartagena. Dispuso de secciones Literaria, Dramática, Filarmónica, Gimnástica, de Pintura, de Esgrima y Lírica. Sagrario de Beloy intentó traspasar parte de los conceptos del socialismo utópico al propio funcionamiento de la entidad.

El 30 de junio de 1858 trasladaban los derechos del Liceo a una nueva sociedad presidida por el abogado Miguel Ayllón Altolaguirre para crear el 'Ateneo de Cádiz', quedando en manos de unos socios propietarios que aportaron cuotas en forma semejante a acciones para lograr el funcionamiento de la entidad. Mantuvo secciones que llamaron cátedras que presidieron conocidos personajes de la ciudad, incluyendo actividades novedosas como Economía Política, Derecho Mercantil o Filosofía. Editó a partir de 1860 un periódico llamado como la asociación que además de aspectos culturales incluyó posteriormente temas de Derecho.

En 1862 acabo su existencia siendo recogido el testigo por una nueva asociación que se denominó 'Circulo Artístico Recreativo' y que tuvo actividad continuada en el edificio de la calle Empedrador hasta 1873.