Los capitanes de corbeta Yáñez y Moreno junto a uno de los drones que viajarán próximamente a Irak para desplegarse en la coalición internacional de lucha contra Daesh. - FRANCIS JIMÉNEZ
DEFENSA

De Torregorda a luchar contra el terrorismo yihadista en Irak

La Undécima Escuadrilla de Aeronaves de la Armada se prepara de cara a su próximo despliegue en el país asiático para combatir al Daesh

CádizActualizado:

En el hangar de la Undécima Escuadrilla de Aeronaves de la Armada la actividad no cesa. Todo tiene que estar perfectamente empaquetado en módulos para el largo viaje que queda por delante. En menos de un mes, la más joven de las Escuadrillas de la Flotilla de Aeronaves se desplegará en Irak, dentro de la misión de adiestramiento al Ejército iraquí como parte de la coalición internacional que lucha contra el autoproclamado Estado Islámico o Daesh. Con sus drones, serán los ojos en el cielo que velarán por la seguridad de las tropas españolas.

Desplegarán por primera vez por tierra y lo harán en un avión fletado por el Operaciones (MOPS) que saldrá desde Madrid y que compartirán con un equipo de operaciones especiales de Infantería de Marina. Junto a éste serán la representación de la Armada Española en una de las misiones internacionales más importantes en las que participan las Fuerzas Armadas.

El trayecto desde sus instalaciones, en la Agrupación de Blancos de Tiro Naval de Torregorda (situado en la carretera que une Cádiz con San Fernando), a la capital estudian realizarlo en un vehículo de Infantería de Marina.

Permanecerán en la misión seis meses, período durante el cual realizarán dos rotaciones de tres meses y cada una de ella estará formada por siete componentes de la Undécima, dos pilotos y cinco miembros de mantenimiento, además de dos analistas de imágenes que aporta el Mando de Operaciones, uno de la Armada y otro de Infantería de Marina.

Proporcionarán seguridad con sus drones al equipo de operaciones especiales que instruye al Ejército iraquí

Su cometido es apoyar al equipo de operaciones especiales de las Fuerzas Armadas españolas desplegado en Irak en misión de adiestramiento a las fuerzas armadas de este país. Algo que harán proporcionando seguridad a través de la vigilancia, con sus Sistemas Aéreos Pilotados de Forma Remota (RPAS) modelo ‘Scan Eagle’, del espacio en el que los militares españoles adiestran a los iraquíes. «Podemos vigilar un perímetro de 100 kilómetros», explica el capitán de corbeta Santiago Yáñez, jefe de la Undécima Escuadrilla.

En crecimiento

Creada en julio de 2014, esta unidad, formada por 48 militares (11 de ellos pilotos y el resto personal de mantenimiento y de servicios generales) se ha mostrado de gran utilidad en todas las misiones en las que ha participado. Ha desplegado en varias ocasiones en la operación ‘Atalanta’ de lucha contra la piratería en el Índico, a bordo de fragatas de la clase ‘Santa María’ y de buques de asalto anfibio. «La integración con las tripulaciones ha sido muy buena», afirma el capitán de corbeta Javier F. Moreno, segundo jefe de la Undécima. En total, esta Escuadrilla ha realizado más de 800 horas de vuelo, que pueden aumentar exponencialmente, ya que se pretende que participen en, al menos, tres misiones de forma simultánea, Irak, ‘Sophia’ y ‘Atalanta’, «para lo que necesitamos más personal y medios», explica el capitán de corbeta Yáñez.

Sin duda la Armada apuesta por ellos, se puede ver en la modernidad de sus instalaciones, ubicadas en la antigua Agrupación de Tiro Naval de Torregorda, a las que llegaron en diciembre del año pasado. Nueve meses más tarde cuentan con una completa infraestructura tecnológica con fibra óptica incluida (necesaria para operar los sistemas ‘Scan Eagle’) y están en proceso de montaje de una nueva sección de control y un simulador de vuelo en la torre del edificio.

Estricta normativa

Llama la atención que ésta sea la única Escuadrilla de Aeronaves de la Armada que no se encuentra dentro de la Base Naval de Rota. La explicación de por qué se decidió instalarla en Torregorda es doble, por un lado, desde esta ubicación los drones «llegan más fácil al Estrecho y el Retín, que son los lugares en los que normalmente operamos», afima el jefe de la Undécima. Por el otro, de este modo cumplen la normativa sobre el espacio aéreo segregado, por la que aeronaves tripuladas y no tripuladas no pueden compartir el mismo espacio aéreo.

El objetivo es que la Undécima pueda desplegar de forma simultánea en tres misiones diferentes

La normativa es muy estricta y se encuentra en pleno desarrollo para este tipo de aeronaves. «Empezamos los estudios un año antes de que nos autorizaran volar», explica el capitán de corbeta Moreno, que antes de llegar a la Undécima fue piloto de helicópteros. «Son estudios largos y minuciosos, donde lo que prima es la seguridad civil, por lo que no sobrevolamos zonas habitadas y realizamos el lanzamiento y la recuperación de los ‘Scan Eagle’ desde zonas que no tengan viviendas alrededor», afirma el segundo de la Undécima, que considera los conocimientos aeronáuticos «muy importantes» a la hora de operar este tipo de aeronaves.

Interés real

Son el futuro y lo saben. Las posibilidades de los sistemas aéreos no tripulados se muestran infinitas y el rodaje de la Undécima no ha hecho más que empezar.

Su Majestad el Rey Felipe VI pidió expresamente visitar la Escuadrilla la pasada semana, cuando acudió a la Base de Rota con motivo de los actos que conmemoraron el Centenario de la Aviación Naval. Y, según cuentan los miembros de esta unidad, tanto el Jefe del Estado como la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, que le acompañaba, se mostraron muy interesados durante la explicación de la labor que la «pequeña» de las unidades de la Armada lleva a cabo.

Además, este año participarán por primera vez en el desfile del 12 de octubre en Madrid. Y de allí, a la lucha contra el terrorismo.