Teófila Martínez ha dado un paso al lado para dejar paso a la nueva savia del partido. - ANTONIO VÁZQUEZ
ENTREVISTA:

Teófila Martínez: «Yo solo sé trabajar, comprometerme y hacer posible lo imposible»

A pesar de haber anunciado su retirada de la política local, Teófila dice que no se ha ido y que trabajará por Cádiz con la misma intensidad que antes

CÁDIZActualizado:

Fue la primera mujer que ocupó el sillón de la Alcaldía de Cádiz y durante cinco legislaturas consiguió revalidar la mayoría absoluta sin despeinarse.

Teófila Martínez, una política luchadora y pasional cuyo lema es el trabajo, ha decidido echarse a un lado de la vida pública local y dejar paso a los nuevos valores de su partido.

Tras 20 años dirigiendo la ciudad desde el Ayuntamiento y tres como concejal en la oposición, deja el testigo a Juan José Ortiz, uno de sus hombres de máxima confianza. Además, Teófila deja un amplio legado urbanístico, económico, cultural y social que pone de manifiesto la transformación que ha experimentado la ciudad en estos años.

¿Su retirada de la política local ha sido una decisión muy meditada?

Sí, muy meditada y una decisión estrictamente personal.

¿Que ha percibido en los gaditanos desde que lo anunció?

Ha sido más importante lo que he percibido antes que lo que me ha dado tiempo en estos pocos días. Durante los últimos tres años, he recibido de la gente que te cruzas por la calle muchísimo cariño, respeto, ganas de contarme cosas y de compartir conmigo aquellos problemas que les preocupan. En este tiempo he seguido viendo la ciudad con los mismos ojos que cuando era alcaldesa y es una responsabilidad porque -aunque estemos en la oposición- seguimos trabajando por Cádiz.

Su sucesor, Juancho Ortiz, ha sido una de las personas de su confianza. ¿Fue una apuesta suya que se convirtiera en el candidato del PP a las próximas Elecciones?

En mi partido no hablamos de sucesores sino de propuestas. Juancho es un compañero de partido y hemos pensado que es el mejor motor para tirar de este equipo, con propuestas, proyectos y el enfoque que necesita la ciudad para los próximos años.

¿Ha preferido por tanto su partido no arriesgar en presentar una cara nueva y apostar por la experiencia y la trayectoria de Juancho Ortiz?

El PP es un partido serio, que ha gobernado veinte años con mayoría absoluta, que tiene una trayectoria y que no acaba de llegar a la política. Para nosotros lo importante es el equipo y sin duda se generarán nuevas oportunidades para personas que se han incorporado y que en los próximos años pueden aprender poco a poco. Nuestro caso no es el de los nuevos partidos porque tenemos una gestión detrás.

¿Cual es el principal potencial de Juancho Ortiz como candidato?

Es una persona muy trabajadora, leal con su ciudad y con los principios de la ideología que defiende. Es valiente y al mismo tiempo prudente y cuidadoso. En política no te puedes dejar llevar por las prisas y no se puede engañar a los ciudadanos prometiendo u ofreciendo cosas que no se van a poder hacer. Algunos, para conseguir votos les han dicho a los más desprotegidos que le iban a bajar la luna a la tierra cuando a la luna hay que subir a buscarla con mucho trabajo.Juancho es un hombre honrado, trabajador, inteligente, prudente y discreto. Y esto es muy importante. La discreción es fundamental hoy en día en política porque hay mucho bocazas.

Dicen que usted no se ha ido, sino que se ha echado a un lado. ¿Seguirá trabajando para Cádiz?

No me he ido. He dado un paso a un lado porque creo que cada cosa tiene su momento, era lo mejor para el partido, para mis compañeros y también para la ciudad. No quiere decir que no vaya a participar con la misma intensidad, es más, voy a aportar a través de mi partido las propuestas que considere que pueden integrarse en la nueva oferta que presentará el PP para la capital. Al ser diputada nacional, mi gestión como alcaldesa ha sido con una visión menos localista, con la óptica de que Cádiz es la capital de una provincia de 1.250.000 habitantes.

¿Cómo ve el escenario político tres años después y a un paso de las Elecciones Municipales de 2019?

Lo que me preocupa es el escenario de mi ciudad, que está perdiendo muchas oportunidades que se podrían haber generado en estos tres años al mismo tiempo que se estaba recuperando la economia en nuestro país. Desde el PP hemos administrado la escasez y no hemos puesto la excusa para no hacer nada que teníamos pocos recursos, como hace el actual gobierno. Todo lo contrario, lo hemos peleado y lo hemos buscado. Lo que está claro es que hay un gobierno que no esta haciendo nada por la ciudad y que solo aplica el sectarismo como excusa para no hacer nada. Lo único que han hecho son chapuzas:presupuestos, chiringuitos, remunicpalización... Y para colmo, como acompañante tienen a un PSOE al que le está siendo muy difícil que los gaditanos entiendan que, a pesar de haberle dado su apoyo para gobernar, encima se queje. Es de una esquizofrenia política impresionante.

¿Cual es la mayor satisfacción que se ha llevado estos años?

Ver como transformábamos la ciudad. Todo era importante, era una cadena, estaba todo muy planificado. Conseguimos una ciudad integrada, sostenible y lo hicimos porque los gaditanos nos han acompañado durante veinte años con su confianza. Hay jóvenes de menos de 35 años que no recuerdan cómo era la ciudad y hay que decirles que Cádiz estaba dividida. También hemos rehabilitado gran parte del casco histórico, hemos puesto en valor equipamientos culturales como el castillo de Santa Catalina o el castillo de San Sebastián, hemos ejecutado planes de saneamiento, hemos puesto en marcha una depuradora y han salido adelante proyectos tan importantes como el soterramiento, la avenida Juan Carlos I, la avenida transversal, los paseos marítimos o la ampliación de las zonas verdes. Todo ha sido a golpe de mucho trabajo e insistencia. Pero ha sido un honor y un regalo haber tenido la oportunidad de hacerlo.

¿Le ha compensado todo lo vivido?

Siempre. Me compensa la sonrisa de un niño, que una madre se me acerque y me diga que ya se le ha solucionado el problema de empleo de su hijo, que una persona esté feliz en la vivienda que pudimos ofrecerle dentro de nuestra política social o que la gente confiara en mí para resolver sus problemas. Yo no estoy en política para salir en la foto o sentarme en un sillón. Solo sé trabajar, comprometerme y tratar de hacer posible lo imposible.

También ha vivido momentos difíciles como el corte de agua de Loreto. ¿Cómo se enfrentó a ese episodio?

Pues con la verdad porque la verdad nada más que tiene un camino. Nos enfrentamos a todo ello trabajando muchísimo y se ha demostrado que el tiempo pone las cosas en su sitio.

¿Que espinita se le ha quedado clavada como alcaldesa?

Tengo muy clavado no haber podido transformar la Plaza de Sevilla. Es un punto neurálgico de la ciudad, no solo desde el punto de vista del transporte sino de servicios fundamentales de una sociedad moderna. También se me han quedado muchas pequeñas espinitas clavadas, de historias de personas anónimas. Quizás no tenía los instrumentos para poder solucionar sus problemas pero cuando estás en la vida publica, esas son las cosas que te marcan y que te hacen tener fuerza para seguir peleando.

A nivel personal ¿Como ha cambiado su vida desde que no es alcaldesa?

A pesar de la intensidad en el trabajo tenía la vida un poco más ordenada. No paraba desde las siete de la mañana hasta muy tarde pero estaba todo recogido en una agenda y trataba de estar, aunque me coincidieran las horas, en muchos sitios a la vez. Ahora, lo planifico todo de otra manera y, al ser diputada nacional, me tengo que repartir también en los pueblos de la provincia.