Imagen del techo desprendido.
Imagen del techo desprendido. - ANTONIO VÁZQUEZ
CAE EL TECHO DEL CONSERVATORIO

El techo del conservatorio se desplomó en una zona en la que había 400 niños horas antes

Los padres denuncian que los bomberos habían advertido el 2 de marzo de que la estructura estaba dañada

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Podía haber sido una tragedia de las que marcan la historia cotidiana de la ciudad y cuyos recortes se guardan durante años en los cajones. Bajo el techo que se desprendió este martes de la Casa de las Artes de Cádiz había, pocas horas antes, dos grupos de 200 niños cada uno resguardados de la lluvia, según denuncian desde la AMPA Torre Tavira y Danza Gadir y corroboran desde el Consejo Escolar. Los padres están especialmente molestos porque, según denuncian, desde el pasado 2 de marzo se sabía que el techo estaba en malas condiciones y que incluso contaban con un «informe verbal» de los bomberos en el que se ponía de manifiesto el peligro que corría la estructura.

Cartel de la actividad para los pequeños.
Cartel de la actividad para los pequeños.

«No ha pasado nada más porque Dios no ha querido», eran el mensaje predominante en la mañana de este miércoles en los foros y conversaciones de padres. Los 400 alumnos, de entre 8 y 10 años, estaban en el centro para asistir al espectáculo 'El sueño de Mila'. Dicha actividad, en la que ayer participaron pequeños de Cádiz, El Puerto y Puerto Real, iba a tener continuidad en la jornada del miércoles, pero ha sido suspendida.

Precisamente, señala en un comunicado conjunto la AMPA del Conservatorio de Danza 'Gadir' y del de Música 'Manuel de Falla', el objetivo de la actividad era «hacer atractiva una visita a nuestras instalaciones (de) cara al actual periodo de solicitudes de plaza para las enseñanzas de música y danza».

Una desgracia anunciada

Lo que más indigna a los padres es que desde el 2 de marzo se sabía que la cubierta del techo estaba en mal estado. Ese día, señalan las ampas de ambos conservatorios, se descubrieron separaciones en las planchas del techo. Desde la dirección del centro se habría enviado un informe tanto a la Delegación de Educación como a la Agencia Pública de Educación de Andalucía (APAE, responsable de la construcción y mantenimiento de los centros) en la que se advertía del peligro.

En dicho informe se habría hecho constar la advertencia de los bomberos. Es más, el mismo cuerpo acordonó parte de la zona (en concreto uno de los laterales que comunica Danza con Música) con una cinta. «El techo se desprendió completamente, no sólo en la zona acordonada, por lo que tampoco ha servido de mucho», relató una representante del Consejo de Alumnos, que añadió que en una zona con tantos niños «una mera cinta no era una protección eficaz».

Los padres denuncian que pese a que la situación era conocida por la Delegación desde el 2 de marzo, «hasta el día 15 no se toman nota de los daños y se comunica a la APAE». Relatan que ni antes ni después de personarse los técnicos de Educación se da ningún tipo de indicación a padres y a alumnos sobre las medidas de seguridad que deben observar.

La Junta asegura que había «priorizado» el arreglo, y que tratará de que se subsane la situación cuanto antes

Por su parte, la Junta indica que la incidencia fue «recogida» por la delegación territorial y la APAE y que fue «priorizada dentro del plan de reparaciones por los efectos del temporal». Aseguran desde Educación que «estaba registrada para su arreglo, pero la mala climatología de los últimos días ha empeorado la situación». No obstante, afirman, «se están tomando las medidas oportunas para que la reparación se haga en cuanto antes, sobre todo, para garantizar la seguridad la comunidad educativa y la recuperación de la actividad escolar».

«Desidia» e «ínfimos presupuestos»

Desde el colectivo de padres no se duda en calificar de «desidia» la actitud de la Junta hacia el centro, en especial, por no arreglar un problema que pudo devenir en una tragedia. Además, recuerdan los problemas que ha arrastrado el centro desde su inauguración en septiembre de 2012.

Así por ejemplo, recuerdan los cortes de luz, el último en febrero de 2017, que han sufrido las instalaciones situadas en la barriada de Astilleros.