Procesión de la Patrona por las calles de Cádiz - A. Vázquez

Procesión multitudinaria para el 150 aniversario de la Patrona de Cádiz

Miles de personas veneraron a su virgen, que recibió los habituales nardos por parte de los más pequeños, así como el rezo de cientos de creyentes

CádizActualizado:

Jornada de fiesta en la calle y en la Iglesia. Cádiz amaneció con un sol de justicia para celebrar por todo lo alto una de las fiestas locales más sentidas y con una mayor implicación de la ciudadanía. La Virgen del Rosario alumbró las calles del casco histórico, brillando con luz propia en una edición especial, ya que cumplía su 150 aniversario como Patrona de Cádiz y poniendo así el broche de oro a un año lleno de actos y cultos en torno a su patronazgo

Por ello, como novedad, los actos se concentraron en el principal templo de la ciudad, la Catedral, donde llegó la imagen de la alcaldesa perpetua alrededor de las diez y media de la mañana, tras abandonar poco antes su casa, la Iglesia conventual de Santo Domingo. Desde entonces, miles de personas veneraron a su virgen, que recibió los habituales nardos por parte de los más pequeños, así como el rezo de cientos de creyentes.

Mientras en un ala del templo diocesano, el paso de la Virgen, exornado al completo con nardos, recibía la visita de sus fieles, en el altar principal comenzaba, alrededor de las doce del mediodía, la Solemne Función del Voto, presidida por el Obispo Rafael Zornoza. Numerosas personalidades de la vida religiosa, civil, militar y política se dieron cita, una vez más, en la ceremonia que sirvió para renovar un año más el voto de la ciudad. Por segundo año consecutivo, ante la incomparecencia de representantes del equipo de gobierno municipal, el encargado de renovar el voto de la ciudad fue el deán de la Catedral, Ricardo Jiménez, como representante del cabildo catedralicio. Quien sí quiso acompañar una vez más a la Virgen del Rosario, fue la ex alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, que volvió a ocupar uno de los puestos principales en la ceremonia que se desarrolló en una Catedral abarrotada.

Tras la misa, la imagen quedó expuesta al público hasta las seis de la tarde, cuando el paso fue alzado por la cuadrilla de Juan Pidre, para recorrer las calles de la ciudad de regreso a su templo. Precisamente, la cuadrilla también celebraba los 25 años de Pidre como capataz del Rosario.

Previamente, los sones de la banda de cornetas y tambores del Rosario abrían paso a una nutrida comitiva, que contó con numerosos representantes de las Juntas de Gobierno y hermanos de más de una treintena de cofradías. Un desfile, de casi una hora, que comenzaba y terminaba con los devotos de la Virgen. Precisamente, en el último grupo de devotos, que portaban cirios para la ocasión, se pudo ver desfilando al ex presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Martín José García, que este año ha vivido la procesión de una forma diferente. Igualmente, en el cortejo también se estrenaba la nueva junta del Consejo.

El padre Pascual Saturio volvió un año más a escoltar a la Virgen durante todo el recorrido, que este año ha pasado por la Plaza de la Catedral y las calles Cobos, Manzanares, Sánchez Barcaiztegui, Avenida Ramón de Carranza, San Juan de Dios, Sopranis y a su templo. Durante el trayecto, el paso se vio obligado a sortear varios obstáculos tras la recomendación de la Policía Local de no retirar los bolardos que se habían instalado como medida de seguridad ante posibles ataques terroristas. Precisamente, cuando la Virgen llegaba a la Plaza de San Juan de Dios, la cuadrilla tuvo que realizar diferentes maniobras y cambiar el trayecto inicial para sortear dichos obstáculos.

La despedida

Los momentos más emotivos del cortejo se vivieron en el barrio de Santa María, lleno de fieles y de vecinos a la espera de su Virgen. El barrio de echó a la calle y el grupo Compás Gaditano también quiso sumarse a la fiesta interpretando unas alegrías. Precisamente, fue la alegría la que imperó en la recogida, cuando el cortejo fue recibido en su templo con fuegos artificiales.

De esta manera, con este acto de fuego y con la celebración de esta procesión se puso fin a un año cargado de celebraciones y actos con los que se ha conmemorado el 150 aniversario de la proclamación por la Santa Sede de la Patrona, mediante una Bula firmada el 25 de junio de 1867; el 70 aniversario de su coronación canónica, el 60 aniversario de su proclamación como Patrona del Consejo de Hermandades y Cofradías, y los 50 años de su nombramiento como Alcaldesa Perpetua de Cádiz.