Juan Carlos Jurado.
Juan Carlos Jurado. - A.V.
COFRADÍAS

Juan Carlos Jurado, nuevo presidente del Consejo de Hermandades de Cádiz

El hasta ahora vicepresidente logra el respaldo de los hermanos mayores y Martín José es despedido con un largo aplauso

CádizActualizado:

El hasta ahora vicepresidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, Juan Carlos Jurado, ha sido elegido nuevo presidente de la entidad cofrade tras el cabildo de elecciones que se ha celebrado este martes por la noche y cuya votación se ha saldado con 31 votos a favor y 3 en blanco.

Los plausos y lágrimas se han paseado por la sede cofrade de la calle Cobos. El presidente saliente, Martín José García, era despedido con un largo aplauso y entre lágrimas.

Al pleno han faltado los hermanos mayores de Esclavitud, por enfermedad, y Santo Ángel, que está actualmente intervenida y no cuenta en la actualidad con hermano mayor. La mesa ha estado presidida por Jesús García Cornejo (director espiritual del Consejo), Martín José García, Juan Manuel Alcedo y Alfonso Cortés, hermano del Despojado, en representación de los hermanos mayores.

Martín José García en su despedida.
Martín José García en su despedida.

Es cargador del Cristo desde 1978 y espera seguir con su hermandad mientras tenga fuerzas. Tras nueve años formando parte del equipo de Martín José García, el abogado asume desde hoy el reto de ser el máximo responsable del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz.

Diálogo y participación

A principios del pasado mes de agosto, el letrado anticipó que la «ilusión» y la «participación» eran elementos fundamentales en la toma de su decisión y en su proyecto. Así lo puso de manifiesto en una carta en la que dió a conocer el paso de presentar su candidatura. En esta carta manifestó abiertamente «la gran ilusión de poner en práctica este proyecto y dar un giro en esta nueva etapa en la que quiero recoger las impresiones e inquietudes de nuestras hermandades siempre en consenso, colaboración y entendimiento».

El abogado ha señalado en diferentes ocasiones que abogaba por «un Consejo y un programa participativo, consensuado y fuerte, donde se demuestre la unidad, que no uniformidad, que en algunos aspectos tenemos los cofrades en esta sociedad». Mano tendida.