Vanesa, que reclama una vivienda apta para que pueda vivir con su hijo, muestra los informes médicos.
Vanesa, que reclama una vivienda apta para que pueda vivir con su hijo, muestra los informes médicos. - ANTONIO VÁZQUEZ
VIVIENDA

«Mi hijo empeora por días y el alcalde sigue sin darme solución»

El menor, que padece asma grave, sufrió dos paradas cardiorespiratorias, tiene alergia a los ácaros y a la humedad y necesita una vivienda con ventilación

CÁDIZActualizado:

La situación del hijo de Vanesa, de nueve años de edad, empeora cada día que pasa y desde el Ayuntamiento de Cádiz no terminan de ofrecerle una solución. El propio alcalde de la ciudad, José María González Santos, se comprometió personalmente con esta vecina tras el último pleno municipal en el que Vanessa, junto con otras dos mujeres, irrumpió en el salón para explicar la difícil situación por la que está pasando.

Su hijo padece asma grave «de riesgo vital» -según los informes médicos-, además de una serie de alergias a los ácaros y a la humedad que le impiden habitar en su vivienda, situada en la calle Vea Murguía, con escasa ventilación y llena de humedades y por la que recibe una ayuda municipal.

Hace varias semanas su hijo sufrió dos paradas cardiorespiratorias, ingresando en la UCI del hospital Puerta del Mar en estado crítico.

Desde entonces, relata su madre, «todos los días sale algo nuevo. Me han mandado ya a varios especialistas. Además del neumólogo, que le trata por tener el pulmón afectado, me han derivado al cardiólogo, al dermatólogo y al endoncrino. Esto no acaba nunca y sigo sin tener una vivienda que tenga las condiciones mínimas para poder llevarme a mi hijo, que desde que salió del hospital está en casa de mi madre porque aquí no puede volver».

Fue citada hace varios días en Alcaldía por parte del alcalde, que junto con los técnicos municipales se comprometió a buscar una solución a su problema. Ocupa el puesto 159 en el Registro de Demandantes de Vivienda y, a pesar de las circunstancias especiales de salud de su hijo, no cuenta con los puntos suficientes para optar a una posición más adelantada que le permita obtener una vivienda que reuna los requisitos que precisa el menor.

Asegura que «hace varios días me ofrecieron una vivienda en Santa María pero es un tercer piso sin ascensor y mi hijo no puede subir esa cantidad de escaleras. Se ahoga. El otro día lo llevé al colegio y me llamaron a las dos horas para recogerlo porque estaba agotado».

Vanesa pasa más tiempo en las salas de urgencias del hospital que en su casa y confirma que «esta situación la ha provocado lo que ha estado respirando mi hijo durante dos años en esta casa».

Señala que, a pesar de que los técnicos municipales dicen que sí que puede vivir aquí «ofreciéndome como solución que le ponga la cama en el salón, los médicos dicen muy claramente que no puede volver».

Añade que «esto no es un capricho mío, todos los informes que me han facilitado dicen claramente que el niño necesita una vivienda salubre y con la ventilación suficiente para evitar ácaros y humedades».