Cádiz Provincia
El nuevo comisario, Francisco Pedreño. - Víctor López
Cofradías

Francisco Pedreño, máximo responsable de El Perdón

El Obispado designa a este cofrade, experto en gestionar cofradías en crisis, para que tome las riendas de la Hermandad tras la destitución de la junta

CádizActualizado:

Francisco Pedreño es, desde el jueves, la cabeza visible de la cofradía de El Perdón de Cádiz. El Secretariado Diocesano para las Hermandades y Cofradías lo ha elegido después de decretar la destitución de la Junta de Gobierno que decidió que los titulares no salieran en la Madrugada de este año.

Francisco Pedreño, en su cargo como comisario, será una especie de administrador concursal de la hermandad. El objetivo final es que, en un plazo máximo de dos años, pueda dejar una nueva junta de gobierno que vuelva a poner en la calle a los titulares de la cofradía. Eso sí, si hubiera garantías de que una junta directiva pudiera llevar con garantías la cofradía, no habría problemas en que, incluso en 2018, los pasos de esta cofradía pudieran volver a la calle en la Madrugada gaditana.

Hay que recordar que mientras no se convoque un nuevo cabildo de elecciones y surja una nueva junta de gobierno, la hermandad no podrá procesionar.

No es la primera vez que Pedreño se enfrenta a este tipo de situaciones. Con anterioridad, Pedreño ya había sido designado como comisario de las cofradías de Columna, La Borriquita y Medinaceli.

En el caso de Medinaceli, Pedreño fue designado en noviembre de 2010 por el Secretariado Diocesano ante la falta de entendimiento entre por aquel entonces su Hermano Mayor, Juan Luis Prián, y la junta de gobierno de la propia cofradía. En aquella ocasión, el comisario consiguió que un mes más tarde se convocara un cabildo de elecciones (que tuvo lugar en febrero del año siguiente) que aseguraba la organización de cultos de la cofradía.

Eso sí, en ese caso, el Cristo de la cofradía era propiedad de Santa Cruz. De ese cabildo de elecciones salió elegido Ismael Pampará, que sigue siendo hermano mayor de la corporación.

Borriquita y Columna

En el caso de Borriquita, Pedreño tomó el control en 2008. Se pensó en él por su talante conciliador ya que, en aquellas fechas, las aguas bajaban convulsas en la hermandad del Domingo de Ramos después de que, ante un cabildo de elecciones, las dos candidaturas, encabezadas por Ignacio Ortiz y Antonio Barruecos, denunciaran irregularidades.

Pedreño llegó como segundo comisario de la hermandad, ya que el cargo se le concedió en un principio a Juan José Pereira, que no consiguió que hubiera un acuerdo entre los hermanos para nombrar una junta directiva. Esta desagradable situación (en la que prácticamente todos los hermanos parecían situados en bandos opuestos) se resolvió el 29 de diciembre con la elección como hermano mayor de Manuel Rodríguez Caro, que se impuso con casi el doble de votos a Alberto Míguens.

Anteriormente a lo relatado, en 2007, Pedreño se hizo con las riendas de la Cofradía de Columna tras la destitución por orden del obispo del que por aquel entonces era el Hermano Mayor de la hermandad, Juan Antonio Laluz. Unos meses después, Luis Benítez Orellana se convirtió en el nuevo Hermano Mayor y Pedreño se hizo a un lado.

El futuro de El Perdón

¿Y qué ocurrirá ahora con El Perdón? En un futuro próximo, para recuperar la normalidad, la cofradía deberá convocar un cabildo de elecciones que dé lugar a una nueva junta directiva. El hasta ahora hermano mayor, Ricardo Díaz, había hecho una convocatoria, que quedó invalidada por el Obispado por estar en «situación de desobediencia».

Pese a que se ha vinculado el periodo de comisariado con el de la prohibición de sacar a la calle los titulares, no tiene por qué ser así. De hecho, si el Secretariado Diocesano para las Hermandades observara que hay una candidatura con garantías, podría darse el caso de que El Perdón volviera a procesionar en la próxima Semana de Pasión. Otro asunto sería la hora a la que saldría.