Cádiz Provincia
PROCESIÓN MARIANA 2017

Cádiz vive con pasión su Magna por Rosario

La jornada formará parte de la historia como el día en que el Cádiz cofrade y el que no lo es se dieron la mano para resaltar su pasión por la Patrona

CádizActualizado:

El carnaval, el fútbol y la Semana Santa dicen ser las tres pasiones de una ciudad como Cádiz que todo lo que vive de Cortadura a La Viña lo hace con muchísima pasión. El gaditano no se queda a medias, y cuando la ocasión lo merece se vuelva con sus fiestas o devociones. En ese triunvirato de fervores del gaditano se incluye un amor que durará por siglos y que ha cumplido 150 años de patronazgo a la ciudad de Cádiz. Porque la Virgen del Rosario también forma parte del ADN de esta ciudad.

El 24 de junio de 2017 ya formará parte de la historia de la ciudad como el día en que el Cádiz cofrade y el que no lo es se dieron la mano, como ocurre en la Semana Mayor, para resaltar su pasión por la Patrona. Devoción más allá del 7 de octubre, amor extendido a un día enormemente caluroso, quizás uno de los días de junio de mayor temperatura que se recuerdan.

Ni los casi 38º que se registraron a ciertas horas de la tarde impidieron que la Patrona luciera antes de las 19.30 espléndida en su altar de una Plaza de San Antonio que todavía tenía una amplia ausencia de público. Con los rayos del astro rey todavía penetrando con fuerza en la plaza, pocos eran los valientes que se quedaban en sus asientos o sillas, algunas de las cuales no fueron ocupadas posteriormente.

Aún lejos de San Antonio y horas antes de ver a la Patrona en el altar, María Reina de Todos los Santos iniciaba su caminar desde Santo Domingo. Era la primera en salir y de esta forma iniciar los cortejos de la Magna Mariana. Bajo el palio, calor sofocante que los cargadores tuvieron que paliar levantando durante buena parte del recorrido las caídas del paso, dejando una imagen cuanto menos llamativa y quizás poco acorde al dignificar de la procesión, pero por otra parte hasta entendible viendo como los cargadores sufrían por la alta temperatura.

Minutos más tarde, y cerca de Santo Domingo, la Virgen de la Merced salía de la iglesia del mismo nombre. Los efectos del calor también se dejarían notar en un paso cuya candelería llegaría casi doblada y derretida a San Antonio. La imagen de la copatrona de Cádiz, obra de Luis Jiménez inspirada en una vecina de Santa María, para el recuerdo procesionando brillantemente por las calles de Cádiz.

Ya en San Antonio, la primera en iniciar el tramo oficial y de esta forma el cortejo de la Magna fue Angustias del Caminito. Hasta ese punto con la banda Julián Cerdán de Sanlúcar, una de las novedades. Otra de ellas, ver el paso sin la cruz y el manto de la Virgen de las Angustias, dejando perfectamente visible el imponente conjunto escultórico de María con Jesús en su regazo.

María Santísima de Todos los Santos secundaba a Angustias con algún que otro espacio de más entre el paso del Caminito y los representantes de la cofradía de la Sagrada Cena que acompañaban a su titular. La Virgen de la hermandad de Santo Domingo procesionaba de esta forma gracias al palio de Cigarreras, a la espera que en un futuro la primera pueda acompañar al misterio de la Santa Cena el Domingo de Ramos gaditano.

Angustias, unión cofrade

Conforme se iban acercando las ocho de la tarde, el cielo cambia y el viento aparece. Desaparecen los rayos de sol por nubes que se agradecen en ese momento, acompañados de una suave brisa de levante. Todo ello justo en el momento de la solemne aparición de Esperanza. La Señora del Nazareno de Amor luce su hermoso y completo palio delante de una Patrona que le espera en el altar. Con un pañuelo de punto de finales del siglo XIX y un Rosario de coral, Nuestra Señora de la Esperanza se aleja de su templo para tomar una calle Ancha prácticamente llena y expectante con una cita histórica y para el recuerdo.

Del mismo lugar que la Virgen del Nazareno del Amor, San Francisco, camina Angustias de Ecce-Homo. No lo ha hecho desde su habitual sede de San Pablo, pero el palio llega a San Antonio repleto de novedades y con el reflejo de la unión entre cofrades de Cádiz. Angustias no camina sola, a pesar de no hacerlo con su discípulo amado. Procesiona acompañada de Servitas, con toca sobre manto de la dolorosa de San Lorenzo, camina junto a La Paz y Sentencia, con faroles y candelería de dichas hermandades, y por supuesto junto a su Nazareno de Santa María. Y es que la dolorosa de San Pablo luce para esta ocasión el mismo manto que la Virgen de los Dolores del Señor de Cádiz. Al respecto, la banda Nuestro Padre Jesús Nazareno de San Fernando tocó en la Plaza de San Juan de Dios en el camino de regreso la marcha ‘Regidor Perpetuo’, apostillando la unión entre las cofradías de San Pablo y Santa María.

Rosario y Merced, estampa única

Y sobre las 20 horas llega sin duda uno de los momentos más inolvidables de esta Magna Mariana. Nuestra Señora de la Merced frente a la Virgen del Rosario, las dos madres de Cádiz. Patrona y copatrona frente a frente dejando una estampa para el recuerdo de todos los que se dan cita a esa hora en San Antonio. Restaurados diez varales del paso de la gitana de Santa María, el palio se acerca a Rosario, casi que un susurro se entiende el sentir de todos los que viven con fervor un momento grabado en las retinas del gaditano. Más allá del estado de la candelería, Nuestra Señora de la Merced luce con su pelo moreno, remodelada por Luis González Rey en 1993. Pasada la medianoche, y tras llegar a la Catedral, la Merced regresa a casa donde de nuevo le aguardan sus vecinos.

Momentos intensos y que no cesan como los que se viven con María Santísima de la Trinidad del Medinaceli, portentosa imagen de Francisco Buiza. Horas antes ha pasado por el Arco de la Rosa, dejando otro instante único, y lo hace sin el palio. Curioso y llamativo cuanto menos. Al igual que Angustias del Caminito, ha tenido acompañamiento musical de ida y de vuelta, cosa que no ocurre en el Jueves Santo, gracias a la banda ‘Maestro Enrique Galán’ de Rota.

Nuestra Señora del Buen Fin sigue a Trinidad volviendo a lucir otro palio de enormes dimensiones, una de las mejores joyas de la Semana Santa de Cádiz. Cayendo poco a poco la tarde, la Patrona sigue presidiendo una plaza que sin la temperatura de horas antes aparece repleta contemplando a Lágrimas de la hermandad de Piedad. Como novedad, la Virgen procesiona acompañada de San Juan, y otra vez resalta la unión entre cofradías con los varales cedidos por Buena Muerte. Lágrimas será de las últimas en recogerse, en torno a la una de la madrugada.

Desde La Viña llega la Virgen de las Penas de la cofradía de La Palma. Aire viñero, no podía faltar en una cita de tanto calado en la ciudad. ‘El Carmen’ de Salteras acompaña hasta San Antonio a un palio que cambia de exorno floral. Rosas en vez de los habituales claveles blancos que acompañan a la Virgen viñera los Lunes Santos.

Un templete realizado por Jesús Guerrero con la misma línea barroca del paso de misterio, es la gran novedad de los Desconsuelos de Afligidos. Acompañados de nardos, en honor a la Patrona, la Virgen de San Lorenzo luce imponente en un paso sin duda distinto a los vistos hasta el momento.

«Lo merece todo»

Y tras Desconsuelos, llega el momento de la Virgen del Rosario. Cierra el desfile camino de la Catedral, donde estará hasta la mañana de hoy tras el pontifical. Una Magna que ha contado con un esfuerzo importante del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, pero que ha sido posible también gracias al apoyo de todos los cofrades gaditanos, «una unión que caracteriza a las hermandades gaditanas».

El presidente de éstas, Martín José García, recuerda cerca de la Patrona que ésta «lo merece todo». El presidente del Consejo explica que «la Magna ha sido una expresión de fervor y cariño hacía la Virgen del Rosario. Nuestra Patrona nos ha ayudado mucho en Cádiz, si miramos atrás siempre ha estado al lado del gaditano y la ciudad entera se encomienda a ella. El sentimiento del gaditano hacía la Patrona ha sido ingente». Martín José García recuerda al respecto que «el Ayuntamiento ha concedido la Medalla de Oro y ha sido posible gracias a la gran cantidad de firmas que lo han pedido». Y pidiendo un deseo tras lo vivido este sábado, García pide que «esta Magna nos ayude para estos momentos tan complicados que vivimos en la sociedad actual». 

Con la Patrona ya en la Catedral, cada una de las diez imágenes que la han precedido regresan a sus templos cerrando una jornada histórica. Cádiz vive sus pasiones a flor de piel, como quiere y dirige a su Rosario con amor y fervor un 24 del mes de junio.