El Star Breeze, uno de los que regresan a Cádiz
El Star Breeze, uno de los que regresan a Cádiz - L. V.
CRUCEROS

Cádiz le gana doce cruceros de lujo a Sevilla

Los mayores costes en el viaje y atraque han hecho que la naviera regrese al Puerto gaditano de donde se fue en 2015 para probar suerte en los muelles sevillanos

CÁDIZActualizado:

El negocio de los cruceros es volátil, cambia con bastante facilidad, a pesar de que en Cádiz parece haber llegado para quedarse, no ocurre en otras ciudades. Las navieras varían sus destinos por modas, por seguridad y, sobre todo, por rentabilidad. Esto último es lo que ha llevado a la naviera Windstar Cruises a regresar a los muelles gaditanos después de un par de años probando en el puerto de Sevilla.

El motivo, el escaso margen de beneficio que quedaba para la firma naval citada. Hay que tener en cuenta que Sevilla supone ocho horas más de navegación (y combustible), hay que contratar dos prácticos, en lugar de uno; se han de levantar puentes para llegar al cantil del muelle. Todo esto aumenta costes y no suma los ingresos de las excursiones que parten desde el puerto gaditano hacia otras ciudades como la propia Sevilla.

Los márgenes de beneficio son tan estrechos que un par de excursiones pueden inclinar la balanza de rentabilidad de un puerto en un sentido o en otro. En definitiva, que atracar en el centro de la capital hispalense, más que una ventaja es un obstáculo para la empresa de cruceros.

De esta manera, la capital hispalense, que ha apostado con todas sus fuerzas por superar las dificultades que presenta su puerto fluvial para atraer el negocio de los cruceros, no termina de ver resultados que se mantengan en el tiempo. De hecho, el buque Star Legend era uno de los que se presentaba como una programación estable en Sevilla a partir de 2017 y ahora se cae del cartel.

Cabe apuntar que Windstar es una naviera de lujo, que opera con pequeños buques (la mitad de ellos, veleros), en comparación con los grandes trasatlánticos de otras compañías dirigidas a un viajero con un poder adquisitivo más bajo. En total cuenta con seis grandes yates que ofrecen itinerarios por el Mediterráneo, Norte de Europa y Atlántico.

Los buques de esta naviera son Star Breeze, Star Legend, Star Pride, Wind Spirit, Wind Star, Wind Surf. De ellos, tres han realizado diez escalas desde el mes de marzo hasta finales de este ejercicio en el puerto hispalense; Legend, Pride y Breeze. Los muelles sevillanos han sumado un total de 38 escalas por lo que la pérdida de esta naviera supone una bajada del 26,3% de las mismas en sol o un año.

En el puerto de Cádiz, adonde regresan estas escalas que se perdieron hace un par de años para probar en tierras sevillanas, no supondrán un crecimiento significativo en número de escalas, puesto que una docena de atraques más apenas varían la cifra total que superará las 300 escalas previstas en 2018 sin no surgen inconvenientes de última hora.

Tampoco aportará un gran número de viajeros a la ciudad de Cádiz y sus destinos cercanos (incluida la propia Sevilla), hacia donde parten las excursiones, puesto que cada uno de estos buques tiene una capacidad máxima de unos 200 pasajeros y unos 150 tripulantes. En la capital gaditana se superan ya los 350.000 pasajeros anuales sin dificultad y este regreso supondría un aumento de unos 2.000 turistas como máximo.

Pero sí que es muy interesante el perfil del viajero que traen estos buques, especialmente ahora que el puerto de Cádiz apuesta más por la calidad del tipo de producto turístico en el que se ofrece a la ciudad, una vez que ha alcanzado una cantidad nada despreciable de cruceristas solo comparable con el enorme puerto de Málaga. Los viajeros de Windstar tienen un elevado poder adquisitivo, por lo que su llegada sube el gasto diario en el destino.

Cádiz ofrece la ventaja de ser un puerto en el mismo centro de la ciudad, que ofrece una cómoda maniobrabilidad, además de unas rentables excursiones a una hora de viaje por carretera, que son en buena medida las que sustentan las ventas de las navieras.