Diego Terry posa con el cartel que acredita que el premio dle Euromilllones se ha repartido en esta administración de El Puerto. - A. V.
SORTEOS

«Lo mejor de este trabajo es hacer feliz a una persona»

La administración de Diego Terry, en Vistahermosa, entrega el premio de 65,4 millones entre la alegría de los portuenses

CádizActualizado:

Una alegría inmensa, una ristra de sonrisas asomando por el número 1 de la avenida Juan Melgarejo de Vistahermosa. ¿Pero la gente de verdad se alegra de que le toque a otro? «Sí, sí. A ver, a cada uno le hubiera gustado que le hubiera tocado a él, pero todos los vecinos, los comerciantes de la zona, tienen hoy otra cara porque saben que hay un vecino que tiene que estar muy feliz».

El pasado 18 de junio este mismo despacho selló el boleto ganador de una Primitiva: 14 millones

Habla Diego Terry Osborne, portuense de apellidos ilustres y quien regenta la administración que ha dado el premio. 65'4 millones de euros para el poseedor del boleto de Euromillones validado en el despacho nº 21.845, en este local de El Puerto de Santa María.

Una auténtica barbaridad incluso para alguien que está en racha y que el pasado 18 de junio ya repartía 14 'milloncitos' de nada a un acertante de la Primitiva. «Esta vez ha sido gordísimo. Es el único ganador de toda Europa».

El único acertante de Europa

De la identidad del agraciado nada se sabe y poco se sabrá, reconoce por experiencia. De momento no ha aparecido y Diego Terry ni siquiera tiene la pista de quién puede ser. «Sólo conocemos que es una apuesta, de cinco euros, y que además sigue jugando para el sorteo de este viernes».

Vistahermosa. Una de las urbanizaciones más lujosas de El Puerto y la Bahía de Cádiz. Hay quien pueda pensar que el dinero se lo llevará precisamente a quien no le hace demasiada falta, pero los vecinos que se arremolinan junto a esta Administración rechazan este argumento. El despacho de Diego es punto de encuentro de camareros, jardineros, comerciantes y decenas de empleados que trabajan en los comercios de la zona, además de sus habitantes.

El estanco, en una urbanización de lujo, es también punto de encuentro de camareros, jardineros, comerciantes y decenas de empleados

Por eso Terry recibió la noticia en la noche del martes con incredulidad primero (pensaba que le estaban vacilando) y una «enorme alegría» poco después. «Lo mejor de este trabajo es poder hacer feliz a una persona. O a varias», reflexiona.

Poco más puede decir porque no para de llegar gente a la oficina, para hablar y sobre todo para comprar. Que la suerte parece haberse alojado en este rincón de El Puerto. «Estamos en racha. Que vengan, que vengan muchos, que esto es bueno para nuestros empleados. No hace falta ni el 'detallito'. Yo estoy encantado». No es para menos.