Una visión apocalíptica preside el centro de la iglesia del Pilar: «Una mujer envuelta en el sol, con la luna bajo sus pies y sobre la cabeza una corona con doce estrellas». Esa mujer es la Virgen de la Luz que, sobre su impresionante palio azul y oro, está desbordando las previsiones de asistencia de la III Muestra Cofrade ‘María, Madre de la Juventud’. Y es que la exposición organizada entre la comunidad marianista y la cofradía de Las Aguas está superando los objetivos marcados.
No es para menos, la muestra no solo permite ver una gran obra de orfebrería y bordados montada en su totalidad (incluidas cera y flores), además se puede contemplar otro de los dos espacios expositivos. Por una parte, el palio con la Virgen de la Luz que da nombre a la exposición. Por otra, una interesante colección de Niños Pasionistas que recuerdan ‘La vida de Jesús’, titulo de esta zona expositiva. Las piezas son propiedad del sevillano Gabriel Solís, hermano mayor de la hermandad de la Pastora de Santa Marina de Sevilla. Se muestran en orden cronológico desde la Natividad pasando por escenas públicas, ocultas de su vida, la Pasión, la Resurrección o la Santísima Trinidad. A eso, se suman escenas alegóricas y un espacio dedicado a la Eucaristía. En total, son 85 imágenes que están haciendo las delicias de grandes y pequeños. «Cada día tenemos que cerrar la iglesia más tarde de las 9 de la noche», explica el hermano mayor de Luz y Aguas, José Manuel Silva. Y es que, desde que la exposición abrió el pasado 29 de mayo, muchos son los colegios y particulares que se han acercado a contemplar una muestra enfocada a hacer comprender a las personas ajenas al mundo cofrade lo que contemplan. Para ello, el colegio y la cofradía han realizado una guía didáctica que explica al detalle tanto el valor patrimonial como artístico de lo que se expone hasta el próximo 8 de junio en horario de 17.00 a 21.00 horas para particulares (mañanas para colegios).
«Nos estamos encontrando muchas personas que no tenían conocimientos cofrades», explica Silva. Por ello, desde un primer momento, se ha querido remarcar el carácter pedagógico de todas las piezas mostradas. Un punto fundamental para comprender cada uno de los aspectos simbólicos que rodean a un paso de palio del que se explica cada una de sus partes. Una obra de la que destaca la inspiración marianista de la entrecalle o los bordados del Colegio San Martín. Además, en la iglesia del colegio también se puede contemplar el propio altar de la corporación con el Cristo de las Aguas y la capilla de la entrada al templo con ‘la Oración de los Tres’ donde se muestra el Cristo de la Redención, con la imagen de la Madre de la Juventud y San Juan Evangelista.
La iniciativa cierra un ciclo de muestras de tres años y que ha supuesto la contribución marianista al 2012. Sin embargo, desde la hermandad ya avanzan que plantearán nuevas iniciativas conjuntas. Todo un ejemplo de la simbiosis perfecta entre cofradía, comunidad y colegio.