El Juli ha tenido un inicio de temporada atípico al quedarse fuera de las primeras grandes ferias (Valencia, Castellón, Sevilla y Madrid). Una ausencia consecuencia de su postura en defensa de los derechos televisivos de los toreros. Por eso, la corrida del Domingo de Resurrección en Málaga, era una piedra de toque fundamental ya que el diestro madrileño era consciente de que muchos ojos iban a estar puestos en su actuación en esta plaza de primera categoría. El Juli, ayer, salió al ruedo de La Malagueta con una gran disposición, dio la cara en dos soberbias faenas que le permitieron cortar sendas orejas -una de cada toro- y reivindicó su condición actual de máxima figura de la fiesta nacional.
En el primero de la tarde, un toro que flojeo y manseó, los primeros tercios pasaron sin nada reseñable ya que El Juli lo cuidó para que llegara a la muleta con algunas garantías para el triunfo. A base de llevarlo muy tapado dejándole la muleta en la cara entre muletazo y muletazo lo fue metiendo en la canasta. El trasteo fue de menos a más consiguiendo buenas tandas por ambos pitones donde hubo largura y profundidad. Una serie al natural fue extraordinaria.
El Juli exprimió a 'Pegajoso' hasta la última embestida. En el epílogo del trasteo tiró de recursos como un circular invertido con cambio de mano incluido y dos trincherillas de gran sabor. Mató de una estocada.
Al cuarto, un animal noble y más colaborador, lo recibió con un buen ramillete de verónicas y el remate de una media con gran sabor. En este toro el diestro madrileño salió a por todas buscando la puerta grande 'Manolo Segura'. Dejó un quite con dos verónicas y una media de enjundia. Tras brindar la muerte de 'Ventoso' al público, El Juli inició la que iba a ser una extraordinaria faena con tandas por ambos pitones donde hubo mano baja, mando y poderío, largura, profundidad y ligazón. Circulares invertidos ligados con muletazos y pases de pecho provocaron que los tendidos se entregaran al magisterio del torero. Todo hacía presagiar triunfo grande, pero la estocada cayó algo trasera y eso hizo que el toro tardará en caer y que tuviera que propinarle un golpe de descabello para acabar con el burel.
A un gran nivel
Alejandro Talavante estuvo a un gran nivel en Málaga. El diestro extremeño firmó su mejor faena en La Malagueta, aunque el fallo con los aceros le privó de salir a hombros del coso del paseo de Reding.
El acontecimiento tuvo lugar en el tercero de la tarde, el mejor de los toros de Núñez del Cuvillo, que no se cansó de embestir. El diestro lo recibió con verónicas a pies juntos, rematadas con otras tres medias y una revolera. 'Galiano', de 490 kilos, el de menor peso del encierro, cumplió en el caballo. El Juli entró al quinte reglamentario por chicuelinas.
Tras brindar al público, Talavante se situó en el centro del ruedo y desde allí citó de lejos al toro, que se arrancó con alegría, para instrumentarle cuatro estatuarios con las zapatillas clavadas en el nuevo albero de La Malagueta. A partir de ese momento comenzó un trasteo de alto vuelos por ambas manos a la que contribuyó la embestida boyante del Núñez. El diestro extremeño construyó una faena de emoción, mando y, en algunos momentos, originalidad con pases inverosímiles. Con el público entregado, entró a matar. Tras dos pinchazos, dejó una estocada algo trasera y las dos orejas se esfumaron.
A buen seguro que hubiera disfrutado, y mucho, de esta faena el crítico taurino recientemente fallecido José María Vallejo, un apasionado del toreo de Talavante. Queda el consuelo de que quizás viera este trasteo desde el tendido del cielo.
Al último de la tarde, segundo de su lote, Alejandro Talavante lo recibió por verónicas de un tono menor. 'Pajarillo' dio síntomas de falta de fuerzas y el diestro construyó una faena a base de mucha técnica para conseguir algunos muletazos estimables, pero sin la emoción de su primer trasteo. Mató de media estocada algo trasera y necesitó dos descabellos para finiquitar al burel.
El peor lote de la tarde le correspondió a Miguel Ángel Perera, que solo pudo dejar constancia de sus ganas de agradar. El diestro de La Puebla de Prior acudió a Málaga con muchas ganas y con el deseo de reivindicarse ya que también está sufriendo la ausencia de algunas ferias.
En su primero, un toro tardo en la embestida, inició la faena de muleta con pases por alto a pies juntos y luego intentó el toreo por ambas manos pero el toro no colaboró. Se pegó el arrimón. Mató de estocada casi entera. En el quinto poco pudo hacer ante un toro soso. Mató de pinchazo hondo y un descabello.