La doble asamblea, en turnos de mañana y tarde, que mantuvieron ayer los trabajadores de la plantilla de Cojetusa sirvió para dar forma a lo que venían anunciando desde principios de mes. Si no cobraban estudiarían movilizaciones, y no han podido ser más contundentes al convocarlas.
Por mayoría absoluta, 163 votos a favor, 12 abstenciones y sólo 38 votos en contra, los trabajadores aprobaron suspender el servicio de transporte público de la ciudad, los autobuses urbanos, durante cinco días, en jornadas de paro total de 24 horas .
Las fechas elegidas son las comprendidas entre el próximo día 28 de septiembre y el 2 de octubre, ambos inclusive, y afectarán a la totalidad de las líneas de servicios de la flota jerezana.
Falta por conocerse, como es lógico, la cuantía de los servicios mínimos que ha de decretar la consejería de Empleo de la Junta de Andalucía, al tratarse de un servicio de interés público.
La propuesta de cinco días de huelga total partió desde el mismo comité de empresa, siendo respaldada mayoritariamente por los trabajadores, que reconocen no poder aguantar más esta situación, tras no cobrar desde hace dos meses un total de tres nóminas y una paga extraordinaria.
Una razón de peso que les ha llevado a apostar por una línea dura de confrontación en los próximos días, donde antes de las jornadas de paro tienen previstas también otras movilizaciones, como concentraciones en las propias cocheras al inicio de cada turno y jornadas informativas en la calle destinadas a dar a conocer a todos los vecinos la penosa situación económica que padecen.
«Vivimos de la caridad de nuestros familiares y sólo pedimos que nos paguen por el trabajo que realizamos, ni más ni menos», afirma Ángel Morales, portavoz del comité de empresa.
Futuro incierto
Muchos trabajadores apuntan a nivel personal que no saben hasta cuando podrán seguir acudiendo a trabajar si no cobran. «Algunos ya nos comentan que no tienen ni dinero para mover el coche para venir a trabajar», reconoce Benítez, que pide a la empresa « que cumpla con su obligación como lo hacemos todos nosotros al venir a trabajar».
Reconoce también que la huelga supondrá «otro pellizco en negativo a nuestros bolsillos, porque para reclamar un dinero que es nuestro vamos a tener que perder el que nos corresponde por los cinco días que vamos a estar en huelga, casi más que lo que nos pagan por trabajar esos mismos días».
«Hemos llegado hasta aquí porque no vemos ninguna solución, y no nos vale que Cojetusa diga que el Ayuntamiento no les paga. Esa no es excusa para no pagarnos a nosotros. Cada cual que asuma sus responsabilidades».
«¿Qué pasaría si nosotros dejamos de venir a trabajar? Pues que estaríamos en la calle al segundo día». « Sin embargo la empresa deja de pagarnos dos meses y no pasa nada. Esto no es serio ni debemos asumir nosotros todos los problemas de Cojetusa, por graves que digan que son».
Apoyo a Vicasa
Los trabajadores de Cojetusa han tenido tiempo, entre asamblea y asamblea, de manifestar de forma pública su compromiso con la plantilla de la fábrica de botellas de Vicasa en Jerez, amenazada por un cierre inminente de la planta.
Así han anunciado que miembros del comité y de la propia plantilla asistirán el próximo viernes a la reunión convocada en las instalaciones de Vicasa para solidarizarse con ellos y participar, junto al resto de partidos políticos, sindicatos, asociaciones de comercios y vecinales que han decidido igualmente estar presentes para intentar ayudar en lo posible a evitar el cierre de una de las empresas de mayor tradición en la ciudad y de las pocas que aún radican en el propio casco urbano.
Saben que el dicho de hoy por ti y mañana por mí tiene para ellos una especial vigencia estos días, especialmente duros para ambas plantillas de trabajadores.