Un alumno de Bachillerato de un instituto de la capital granadina ha denunciado ante los tribunales ser víctima de una agresión por parte de su profesor de matemáticas en el transcurso de una clase.
El director del centro, Ricardo Santos, consideró en declaraciones a Europa Press que los padres del menor, de 17 años, han «exagerado» los hechos, que se produjeron el pasado martes, cuando el joven se incorporó al aula junto al resto de sus compañeros tras hacer gimnasia, momento en que el docente comenzó a pedir que guardaran silencio.
Unas compañeras se quejaron del mal olor que desprendían los adolescentes por el ejercicio y comenzaron a echar colonia. El joven también sacó un bote y «roció al profesor», según explicó Santos, aunque el menor mantiene que lo echó al aire.
Los padres del joven han denunciado ante los tribunales que el profesor «cogió a su hijo de una oreja y le empujó contra la pared». Posteriormente «volvió a coger al menor del brazo y lo arrojó contra el pupitre» para finalmente expulsarlo de clase.
No obstante, el director del centro mantuvo que el docente sólo «le puso la mano en el hombro y lo desplazó hacia un lado, aunque en ningún caso lo empujó contra la pared, y así se lo ha explicado a los padres del menor», que se han reunido con él y la directiva del instituto para tratar este asunto.
Santos aseguró que el profesor cuenta una trayectoria «impecable» y no ha tenido ningún problema en sus 40 años como docente, 30 en este instituto de la capital granadina.
El menor ha seguido asistiendo a clase con normalidad después del incidente, al igual que el citado docente, aunque «hay un sentimiento de indignación entre los alumnos y el profesorado por este asunto, que se ha sacado de quicio», añadió Santos.
Respaldo
La Junta de Personal Docente de Granada mostró «su total apoyo» al profesor, al considerar que su actuación fue «correcta» y dirigida a evitar una acción «inadecuada» por parte del menor.
La Junta de Personal Docente de Granada negó a través de un comunicado que «haya existido una agresión», ya que el profesor actuó para evitar una actitud inadecuada del alumno «que atentaba física y psíquicamente contra el docente».