Sociedad

Asimismo, apostó por que la ciencia española sea fuerte en producción científica, mantenga sus científicos en primera línea mundial de investigación en muchos campos, y cuente con centros punteros con el impulso público y privado y el apoyo de la universidad para «convertirse en una verdadera potencia y aportar un gran legado de futuro». El E-ELT será un telescopio óptico-infrarrojo gigante, de más de 40 metros de diámetro, cuya ubicación se decidirá este año y que estará operativo previsiblemente a finales de la próxima década, con un presupuesto para su puesta en marcha de unos 1.000 millones de euros.
En este sentido, el secretario de Estado de Investigación, Carlos Martínez Alonso, indicó que este proyecto se convertirá «en el mayor ojo celeste del mundo en 2018», y permitirá aumentar «extraordinariamente» la sensibilidad de la observación actual, ya que lo considera como «un proyecto prioritario en todos los campos».







