JOSÉ ANTONIO MARTÍN PALLÍN MAGISTRADO DEL TRIBUNAL SUPREMO

El documento, «además de los hechos», recoge «una sólida arquitectura jurídica» con argumentos que le resultan «muy sólidos». El magistrado coruñés -Premio de Derechos Humanos 2006- resume la cuestión con un aforismo que ha servido para titular su último artículo en prensa: «La historia siempre llama dos veces».
Martín Pallín acudía ayer a Cádiz para tratar un temario distinto, aunque no alejado de la polémica judicial de los últimos días: la censura en el franquismo. Ante un nutrido auditorio, expuso algunas divertidas anécdotas. «La censura fue una realidad apasionante, ideal para contar en noches de fraternidad pero que no creen los jóvenes cuando se las cuento y se ríen». En esta línea, el magistrado narró el caso de Viridiana, de Luis Buñuel, que lograron «colar» por la Junta de Clasificación y Censura y que se presentó en Cannes. «Le habían asegurado que le daban la Palma de Oro y se la dieron».
Al día siguiente, ABC abría con «España, Palma de Oro en Cannes». A los pocos días tenían que comerse el titular. «El crítico del Vaticano dijo que representaba una blasfemia porque la orgía final era una parodia de la Sagrada Cena. Se negó la nacionalidad española a la película, pero todavía en 1982 se recurrió esa sentencia de la Audiencia Nacional», explicó.
La segunda edición de las Jornadas sobre Arte y Crimen arrancaron ayer con una conferencia sobre Berlanga y la censura en los años 50 de Antonio Gómez Rufo que tuvo que ser leída por María Jesús Ruiz dada la indisposición del escritor. También participó el profesor de Filología Inglesa de la Universidad de Cádiz, Rafael Galán que hizo un exhaustivo análisis de Farenheit 451 de Ray Bradbury y su versión en pantalla a cargo de François Truffaut.
Hoy, las estrellas del programa serán los dibujantes de El Jueves, condenados en 2007 por injurias a la Corona.
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