ESPAÑA
Sobre la inyección económica aprobada por el Gobierno para sanear el sistema financiero, Rajoy señaló que exigirá a Zapatero «mucha transparencia y todo el control del mundo», y recordó que aunque las medidas le parecen bien, «aquí pasan más cosas», por lo que presentó su receta anticrisis: más austeridad en política social y bajar impuestos como el de sociedades para incrementar la competitividad.
Criticó además la forma en el que el Gobierno ha logrado los apoyos necesarios para sacar adelante los Presupuestos Generales, al asegurar que sólo los van a apoyar el PNV y la BNG «a cambio de unas migajas». En todo caso, los presupuestos son «negativos» porque «no ayudan a las personas y a las pymes ni atiende al conjunto de la población española» en una situación de crisis.
El controvertido asunto del agua en un lugar como Murcia también salió a relucir. Dijo el presidente popular que «el agua es de todos los españoles y hay que llevarla donde se necesita y, por lo tanto, hay que traerla a la Región de Murcia».
Señaló también que las decisiones en esa materia «las toman los españoles en su conjunto» y que, en este asunto, no se parece a Rodríguez Zapatero ya que «yo cumplo siempre mis promesas». Para concluir anunció que «cuando sea presidente habrá un Plan Hidrológico Nacional».







