CÁDIZ

El edificio, situado en el número cinco de esta calle perpendicular a la Avenida, y en pleno a la barrio de Bahía Blanca, alberga en algunas de sus plantas locales comerciales, pero sobre todo oficinas profesionales. Aunque algunas de ellas tienen acceso directo a la calle, los ladrones no utilizaron esta vía para acceder a su interior, sino que penetraron por las puertas interiores al edificio, que fueron forzadas presumiblemente con herramientas especializadas y palancas, ya que algunas de ellas poseen varias cerraduras y sistemas de seguridad. Lo que no existían eran alarmas antirrobo, que hubiesen al menos alertado a la policía impidiendo que se repitiesen los asaltos en varios locales.
Curiosamente, la puerta principal del edificio no fue violentada, lo que hace pensar que algún miembro del grupo de asaltantes pudo entrar previamente valiéndose de alguna argucia o durante el horario de oficinas, escondiéndose después para abrir el camino a sus compinches durante la noche.
El conjunto del botín no ha sido valorado aún, aunque según el propietario de uno de los locales -que prefiere permanecer en el anonimato- en algunos de las oficinas ha sido bastante importante. Lo que sí provocaron fue un «gran destrozo» dentro de las oficinas durante la rapiña. «Debieron estar dentro varias horas, porque han pasado de una a otra oficina», valora el mismo dueño. Los locales asaltados se encuentran, incluso, en plantas diferentes del edificio.
El Cuerpo Nacional de Policía se ha hecho cargo del suceso, que según vecinos de la zona no había tenido precedente en el edificio ni en los aledaños. «En treinta años nunca habían entrado a robar».
Aunque la investigación está abierta y agentes de la Policía aún buscaban ayer rastros y huellas en las oficinas, los propietarios temen que se trate de «una banda profesional, no creemos que sean simples aficionados», explicaban ayer a juzgar por los métodos expeditivos que utilizaron los asaltantes al edificio.
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