SORAyA Y VIRGINIA: LAS REINAS DE OT

Virginia ha sido la concursante más controvertida. A pesar de estar nominada en varias ocasiones su público (la marea azul, se llaman) le fueron salvando hasta llevarla a la final, y de ahí, al éxito. «Ojalá ahora todos los que me han apoyado compren mi disco», desea. «Trabajaré para conseguirlo pero no sé qué ocurrirá». Virginia lo quiso desde el principio. «Me presenté porque sabía lo que hacía. Llevo desde los 15 años cantando: sola, en grupos, en orquesta...no me ha caído del cielo». Aún así, no las tenía todas consigo. El jurado, dudaba de su valía y con sus compañeros no llegó a cuajar. «De eso prefiero no hablar. Yo los veo unos excelentes profesionales encima del escenario», se limita a decir.
Un fan incondicional
Su voz «diferente», sus intensos ojos azules, y su perseverancia hicieron el resto. Bueno, eso y Risto Mejide, que desde el principio apostó de forma inaudita por ella. «Él ha hecho campaña por mí pero yo he sido un producto que ha gustado al público».









