El público asistente a la puesta de largo oficial de la cita aplaudió -por lo singular del inicio del pregón de este año-; pero resultó que el principio del texto era también el final, y Zoé se limitó después a pedirle a los lectores que no se quedasen «por aquí, corran a comprar muchos libros y llévenselos a casa».
No hay muchos precedentes de actos en los que la presentación de la pregonera dure cien veces más que el pregón en sí.
La alcaldesa de la ciudad, Teófila Martínez, definió la Feria del Libro como «una apuesta de los que creemos en la lectura como un motor de la imaginación, que nos ayuda a desarrollarnos», lo que justifica que «centremos nuestra atención en los grandes autores, pero también en los más pequeños, que aún tienen que afinazarse en este hábito».
Dolores Caballero, delegada provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, invitó a «todos los gaditanos a que ayuden a superar las 7.000 visitas que tuvimos el pasado año» y confió en que «dentro de poco podamos hablar de docenas de miles». Curiosamente, Maika Marín, la presentadora de Zoé Valdés, la encuandró dentro de «esas personas a las que resulta difícil hacer callar». No fue ayer, desde luego. dperez@lavozdigital.es





