
El condenado, que se declaró culpable ante el titular del juzgado de lo Penal nº 1 de Cádiz, admitió que había sometido a tocamientos a las siete alumnas durante el curso 2005-06; unas víctimas que tenían por esas fechas entre ocho y nueve años.
Aunque la acusación particular pedía cuatro años de prisión por cada uno de los siete delitos que le imputaban y la Fiscalía tres años, finalmente acató una pena de año y medio por víctima. Aunque finalmente, la pena de Lora se quedará en un total de cuatro años y medio de prisión. Es decir, el triple de la pena más alta; una acumulación que se realiza cuando hay varios delitos. Aunque en un principio del procedimiento se declaró inocente y el juez que instruyó la causa lo dejó en libertad con cargos, finalmente aceptó su culpabilidad.
La condena ha sido acogida con reticencia en el colegio Safa San Luis Gonzaga donde el profesor impartió clases. «Es intolerable que una persona que abusa sexualmente de siete alumnas, le caigan sólo cuatro años», afirma María Benítez, madre de una alumna del centro, que demuestra su indignación: «ese monstruo ha destrozado la vida a siete niñas».
Por su parte, el subdirector del centro escolar, Enrique Martín, recordaba cómo fue expedientado el docente, que abandonó el centro tras ser denunciado. «Cuando los padres nos comunicaron lo que había ocurrido, el profesor fue suspendido de forma automática».
Por su parte, la presidenta de la asociación en defensa de los menores Prodeni, Mercedes Domínguez, señaló: «La policía debe realizar un listado de pederastas para que no se puedan acercar a los niños de por vida».
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