Sanlúcar

Así es Racing Engineering, la escudería española que compite en GP2

Las modernas instalaciones de Sanlúcar se complementan con un equipo de profesionales orgullosos de pertenecer a una empresa de élite que compite en la antesala de la Fórmula Uno

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Sanlúcar bulle de actividad con una de las grandes citas veraniegas. Las Carreras de Caballos que cada año se disputan en la playa de Las Piletas y que congregan a multitud de aficionados y curiosos a la hípica. Una cita con solera que es un emblema destacado de la localidad como lo son la manzanilla y los langostinos.

Sin embargo, a pocos kilómetros, enclavado en el corazón del polígono industrial Las Palmeras se asienta una escudería española que desafía y gana en los grandes circuitos de velocidad. Se trata Racing Engineering, un equipo fundado en el año 1999 por Alfonso de Orleáns-Borbón y que compite en las carreras de GP2, la antesala de la Fórmula Uno que se distingue de su hermana mayor porque obliga a todos los participantes a usar el mismo chasis diseñado por Dallara, el mismo motor y los mismos neumáticos Pirelli. Es la destreza del piloto y la coordinación entre el personal del equipo, lo que marca la diferencia. En esta categoría, las carreras se ganan y pierden en las paradas de boxes, en los repostajes y en los cambios de gomas.

El visitante que llega a Racing Engineering se encuentra con un equipo multidisciplinar de profesionales. La elección de la marca no es casual: la proyección de la escudería es internacional –por eso el nombre es inglés–, pero la esencia es andaluza y gaditana. La factoría ha completado su plantilla con personal de la zona al que ha formado por lo que ha contribuido a fomentar el empleo en la comarca. «Aquí nos comunicamos en inglés, francés, ruso y español», explica Arnaud Bellanger, coordinador del equipo. En la nave de pintura es un sanluqueño quien repasa y prepara el chasis del monoplaza, da la imprimación y coloca las pegatinas con los logotipos distintivos que configuran el aspecto final del coche.

Última tecnología y materiales ultra ligeros de gran rendimiento se conjugan con otros componentes más tradicionales. Así la fibra de carbono se completa con la madera que se emplea en la sección central del monoplaza para proteger y aislar un bólido diseñado para vuele a pocos centímetros sobre pavimento. La ruta por los inmaculados talleres prosigue por la planta primera donde se ubican los simuladores de carreras donde entrenan los pilotos y trabajan los ingenieros revisando los datos del software para mejorar el rendimiento y arañar segundos en carrera.

La planta baja es el territorio de los mecánicos y es aquí donde el visitante puede ver y palpar las diferentes piezas del monoplaza: amortiguadores, neumáticos y el singular depósito de combustible. El alimento que impulsa estos bólidos de carreras no se almacena en un tanque rígido si no en unas bolsas flexibles realizadas en un material sumamente resistente a los pinchazos. Es una mezcla de un tejido Kevlar recubierto de goma para ser fuerte y flexible. Finalmente, le toca el turno al 'motorhome' un enorme camión plateado adaptado para el transporte de los vehículos que se convierte en el cuartel general en los grandes premios.

El recorrido por las instalaciones va desvelando la precisión con la que se trabaja en Sanlúcar. Todo es abierto, no hay zonas vetadas. Incluso el despacho del presidente se puede visitar. Alfonso de Orleáns-Borbón fue piloto antes que ser propietario de la escudería gaditana. Participó en las 24 Horas de Le Mans de 1994 y 1995 de su querencia y arraigo a la comarca se debe que las instalaciones se asienten en Cádiz. Ahora son los pilotos Alexander Rossi y Jordan King los que conducen los monoplazas de Racing Engineering. El pasado 23 de agosto terminaron primero y segundo en el circuito belga de Spa. Un éxito más, que se suma a los muchos que lleva cosechados Racing Engineering desde su nacimiento hace ya 16 años. En el año 2000 fue el primer equipo español en participar en las legendarias 24 Horas de Le Mans y ha ganado títulos en GP2 con Fabio Leimer y con Giorgio Pantano. Del equipo han surgido pilotos como Montagny, Stéphane Sarrazin, Lucas di Grassi y Christian Vietoris. La próxima cita de las GP2 Series 2015 tendrá lugar en Monza, donde el equipo español competirá en busca de nuevas victorias.

Gasolina en las venas

La sensación que produce conducir un coche de carreras, engancha. Son bestias de una potencia descomunal que reaccionan de forma instantánea. Es asombroso sentir como pisas el acelerador y el coche sale disparado y alcanza los 200 kilómetros en unos pocos segundos, casi sin esfuerza. Dominar la máquina, sentir como ruge el motor, el olor del circuito y la presión de la gravedad en la curvas, en la frenadas... es algo que se hace adictivo. Los 'enganchados' a la droga de la velocidad son muchos, y entre ellos hay rostros conocidos actores que tienen un primer contacto con el mundo de la velocidad y continúan con el idilio después de terminar sus rodajes.

Si Brad Pitt y Angelina Jolie se enamoraron tras rodar juntos la película de acción 'Sr. y Sra. Smith', el romance entre el mundo del motor y Paul Newman también traspasó las pantallas. En 1969 rodó ‘500 millas’, una película dirigida por James Goldstone donde se conjugan el binomio carreras-amor y donde participó también la mujer del actor Joanne Woodward. El galán conquistó el corazón de muchas mujeres, ganó dos Oscars y logró un gran número de victorias como piloto y como propietario del equipo Newman Haas Racing. Su daltonismo no fue obstáculo para conseguir triunfos en las 24 Horas de Le Mans y en las 24 Horas de Daytona. Uno de los últimos trabajos que realizó para la industria cinematográfica fue para la película de animación 'Cars' de Pixal. La voz del actor da vida a Doc Hudson, un bólido de carreras azul –como la mirada de Newman– inspirado en el modelo clásico Hudson Hornet. En pantalla, el legendario campeón se convierte en mentor de Rayo McQueen, un coche deportivo cuyo apellido arrastra ecos de otro forofo de la velocidad: Steve McQueen.

Otro de los que compaginan las facetas de actor y piloto es Patrick Dempsey, el conocido doctor Shepherd en la serie de televisón 'Anatomía de Grey'. Apodado como el «doctor macizo», el actor encarna en la pequeña pantalla al neurocirujano Derek Shepherd de la serie Anatomía de Grey. El la vida real, Demsey es un apasionado de la velocidad y ha pilotado para Mazda y Porsche. Además tiene su propio equipode competición llamado Proton GT. Ha participado en numerosas carreras como en las 24 Horas de Daytona –donde logró un tercer puesto– y en las 24 Horas de Le Mans 2015 donde se proclamó ganador amateur. Sin duda, todo un número uno dentro y fuera de la pantalla.

El portero francés Fabien Barthez también ha sucumbido a los encantos de la velocidad. Tras su retirada ha participado varios campeonatos de resistencia, entre ellos, Le Mans. Leonardo Di Caprio es otro de los devotos. El actor es cofundador de la escudería de automovilismo Venturi Formula E Team.

El actual comisario europeo de acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete, es un enamorado de Jerez y de los automóviles. El político ha reconocido que su sueño era ser piloto de carreras y, aunque no se dedica a ello profesionalmente, ha participado en pruebas de prestigio como el Rally de Montecarlo. Además procura no perderse ninguna las citas clásicas ni el Gran Premio de España. La lista prosigue y cada día gana nuevos fieles pese a ser un deporte caro y elitista.

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