Atlético Un despertar inquietante

Simeone firma su peor inicio de Liga ante dos equipos recién ascendidos y Griezmann altera la armonía con sus palabras pesimistas en Leganés

Torres y Godín se lamentand e una oportunidad fallada en Butarque
Torres y Godín se lamentand e una oportunidad fallada en Butarque - AFP

El Atlético de Madrid, por primera vez con Diego Simeone en el banquillo, no encuentra la sonrisa en el inicio de temporada. Un entrenador que siempre ha apostado por un arranque de Liga fuerte para tomar impulso, ganar confianza e ilusionar a una afición que en este curso no acaba de reconocer a su equipo. Acostumbrados a ver cómo año tras año se cumplía el guión, los hinchas se frotan los ojos tras los empates ante dos rivales recién ascendidos. Quedan por delante 36 jornadas, el campeonato acaba de comenzar, en el club se hablan maravillas de la plantilla, pero Alavés y Leganés han provocado una pequeña grieta en el estado de tranquilidad que el técnico había conseguido instalar en el Vicente Calderón. Esa ansiedad por sumar el primer triunfo se ha trasladado incluso a futbolistas representativos y llamados a tirar del carro como Griezmann. «Hemos jugado mal. Si seguimos así vamos a pelear por el descenso. Hay que espabilar porque, si no, esto se nos va de las manos», afirmaba el francés en caliente tras la decepción en Butarque.

Convertido en la tercera vía de la Liga, el Atlético concede ya cuatro puntos de ventaja a Real Madrid y Barcelona, y le toca remar contracorriente. En agosto no se gana el campeonato, pero sí puede comenzar a perderse y en el club confían en que la reacción llegará tras el parón de selecciones. Simeone firma sus peores números en un inicio de temporada inesperado marcado por cuatro claves.

No encuentra el último pase

El Atlético 2016-17 continúa como ese equipo rocoso que comenzó a construir Diego Simeone a principios de 2012. Alavés y Leganés apenas han probado a Oblak, aunque los vitorianos le superaron en su único tiro. El conjunto rojiblanco ha mandado en los encuentros, ha dominado, ha tenido la posesión de la pelota, pero no ha mostrado lucidez ni ideas para derribar los muros levantados por rivales más preocupados por defender que por atacar. Las coberturas, las ayudas solidarias y el despliegue físico de los contrarios han terminado por atascar a los madrileños. Las asistencias de Koke no han aparecido y Gaitán, futbolista que calza guantes en sus pies, ha gozado de pocos minutos. Necesita conocer mejor a sus compañeros. Ante los cerrojos, tampoco se ha probado a los porteros con lanzamientos lejanos. «Puede ser que el equipo esté ansioso, con muchas ganas de mostrar todo lo bueno que tenemos y eso genera esa ansiedad en los metros finales», reconocía Simeone este sábado.

Falta de puntería

Ante el Leganés, en un partido trabado, el Atlético mostró la misma falta de efectividad que ante el Alavés. «Necesitamos materializar las ocasiones. El fútbol son goles», admitía Simeone En Leganés. Las ocasiones en Butarque llegaron en dos acciones de Gameiro, un disparo de Griezmann y un cabezazo de Fernando Torres. Ante los vitorianos sí se vivió un asedio, aunque infructuoso. Dos partidos en los que los rojiblancos han ejecutado una treintena de disparos y han gozado de una decena de oportunidades claras. Sin embargo, solo ha celebrado un tanto, y de penalti.

La pizarra no funciona

Los muros defensivos de los rivales no son una novedad ni ninguna sorpresa para Diego Simeone y sus jugadores. Saben que la mayoría de los equipos van a salir a esperarles para buscar rápidas contras y en los entrenamientos se ensayan jugadas y movimientos para derribar esas defensas cerradas. También se trabaja con insistencia la pizarra para sacar provecho de las jugadas a balón parado. En otras temporadas, los saques de esquina se han convertido en la vía para desbloquear partidos, pero este curso ese recurso tampoco funciona. Ante el Alavés se ejecutaron 20 lanzamientos desde el banderín y ocho más contra el Leganés, pero el resultado ha sido nulo. Las defensas conocen la fortaleza aérea de los madrileños y Gabi y Koke, los especialistas a balón parado, no terminan de encontrar a sus compañeros.

Un juego más previsible

Vrsaljko no ha debutado, Gameiro y Gaitán necesitan más acoplamiento. El Atlético, a pesar de los fichajes y los cambios de caras, continúa siendo básicamente el mismo once. El estilo y la forma de juego se mantiene y los rivales lo tienen ya muy estudiado. La presión y intensidad son claves, pero aún no se ha llegado al nivel físico óptimo.

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