FORMACIÓN DEL GOBIERNO

Segundo viaje de incógnito de Susana Díaz a Madrid en apenas diez días

La presidenta de la Junta plantea un gobierno sin Rajoy con el PSOE de oposición

Susana Díaz, compareciendo ante los medios de comunicación
Susana Díaz, compareciendo ante los medios de comunicación - ROCÍO RUZ
GABRIEL SANZ / S. BENOT Madrid/ Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Un misterioso halo de secretismo rodea las dos últimas visitas de Susana Díaz a Madrid, ya que no hay ninguna explicación oficial a estos viajes. Ni en el Gobierno andaluz ni en el PSOE de Andalucía saben nada excepto que se trata de «asuntos privados», una frase que pronuncian incluso a regañadientes. Pero lo cierto es que el pasado lunes 5 de septiembre, Susana Díaz viajó secretamente a la capital de España y ayer, miércoles 14 lo volvió a hacer. No iba sola, sino acompañada por su hombre de confianza, Máximo Díaz Cano.

Las piezas de la complicada partida de ajedrez que hasta ahora se estaba jugando en la sombra en el PSOE empezaron ayer a moverse a plena luz del día. Susana Díaz, en quien estaban puestos todos los ojos, dio un paso relevante, lo suficientemente claro como para que se le entendiera pero sin pronunciar la palabra clave: «abstención».

La semana pasada aseguraba que estaba dispuesta a «ayudar» por el «bien de España» pero no desveló cómo aunque algunos de sus portavoces oficiales (Juan Cornejo su número dos en el partido, y Mario Jiménez su portavoz en el Parlamento) sí que habían dado algunas pistas. Ayer Díaz ya mostraba el camino: «Rajoy no puede seguir gobernando y debe mover ficha ante una situación que se ha tornado insorportable», decía la presidenta andaluza quien también tenía un recado para su secretario federal, «con 85 diputados no se puede gobernar. Al PSOEle toca hacer una oposición responsable». Unas palabras que cobran relevancia por la situación política y los intentos de Pedro Sánchez pero que no son nuevas en su boca. La noche electoral del 26J, Susana Díaz ya las pronunció rotundamente.

«Cansados, avergonzados y hartos»

El principal argumento de Susana Díaz, y de todos los que la apoyan dentro del PSOE,son precisamente los ciudadanos que están «cansados, avergonzados y hartos», según las propias palabras de la presidenta andaluza. La dirección andaluza no quiere llegar a unas terceras elecciones bajo ningún concepto porque considera que sería un suicidio político para el PSOE, en particular, y un descrédito irrecuperable para la clase política española, en general.

Pero ahora es el momento de mensajes medidos y calculados para evitar las acusaciones de desestabilizar al partido en plena campaña electoral para las elecciones vascas y gallegas. Es más. La estrategia de los críticos con Sánchez era esperar hasta después de estos comicios pero los acontecimientos se han precipitado. Al menos en las redes sociales, donde están librando una batalla que parece sólo la antesala de lo que se puede vivir en el Comité Federal, por cierto, todavía sin fecha.

Los barones y cargos del PSOE críticos con Pedro Sánchez han encontrado en los ataques del «sanchismo» contra Guillermo Fernández Vara, por pedir que el partido se abstenga y permita que el PP gobierne, la excusa para romper el monolitismo del «No es no». Cierto que la ofensiva contra el presidente extremeño de quienes actúan bajo el hastag #YoConPedro no es única —llevan semanas cargando contra Susana Díaz, Felipe González, el presidente aragonés, Javier Lambán e incluso periodistas— pero Vara presenta una particularidad: es quien más abandera la abstención y contra él se está dirigiendo el ataque más duro.

Alfredo Pérez Rubalcaba en defensa de Guillermo Fernández Vara

Y, como ocurre en las artes marciales, los críticos se han decidido a usar la virulencia de la embestida, para denunciar que Ferraz se pone de perfil, cuando no alienta, las «lamentables» descalificaciones, como las calificaba Alfredo Pérez Rubalcaba ayer en su página de Facebook. Se puede estar o no de acuerdo, dice el predecesor de Sánchez en la Secretaría General, lo que no puede ni debe hacerse desde el partido es «insultarle, faltarle al respeto, atribuirle oscuras intenciones, incluso desmedidas ambiciones». Añade Rubalcaba en alusión al rumor lanzado sobre el supuesto intento de Vara de postularse como sucesor de Sánchez. «Que lo hagan nuestros adversarios políticos, me parece mal; que lo hagan compañeros del PSOE, atribuyéndose incluso la representatividad de nuestro partido me parece además lamentable».

En cuestión de minutos, y en una acción claramente coordinada, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz iniciaba una campaña que siguieron rápidamente voces reconocidas como Elena Valenciano, Eduardo Madina, Carme Chacón o Javier Lambán, repicaron en Twitter las palabras de Rubalcaba. Ya por la tarde lo hizo el presidente asturiano, Javier Fernández: «sin respeto no hay partido. Lástima que tengamos que recordarlo».

Después de semanas en silencio, la presidenta andaluza colgó este comentario en Twitter: «Todo mi cariño a mi compañero @GFVara. A los socialistas nos une la fraternidad y el respeto a la expresión libre de nuestras ideas», retuiteado por medio PSOE andaluz. Madina y otros se pronunciaron de la misma manera.

El objetivo está claro: denunciar el «clima irrespirable» que vive el PSOE, donde unos y otro no se dirigen la palabra, para forzar en el Comité Federal después de las elecciones vascas y gallegas del 25-S el debate sobre si el PSOE puede permitirse ir a terceras elecciones. Saben que el líder socialista cuenta con la consulta a los militantes como «arma» y eso les ha frenado hasta ahora, pero la deriva en que creen ha instalado al PSOE les ha llevado a actuar. Ayer transmitieron la idea de que a partir de ahora todo puede pasar en el seno del socialismo con tal de frenar esas terceras elecciones, sobre todo si Pedro Sánchez recibe un duro varapalo en Galicia y País Vasco, tal y como indican todos los estudios que se han hecho hasta ahora.

El presidente aragonés, Javier Lambán está en la misma onda que Vara a favor de la abstención

La decisión de los críticos de salir al paso de los ataques, explican a ABC fuentes de ese sector, se produce después de ver cómo Ferraz desoye las sucesivas advertencias para cortar de raíz una práctica que mina el respeto en la organización. De hecho, el presidente aragonés, Javier Lambán, en la misma onda que Vara a favor de la abstención, ya denunció ante Ferraz, sin éxito, haber recibido ataques en agosto; y esta semana se han conocido maniobras concertadas de «guerrilla» en las redes similar a la que practican algunos círculos de Podemos, para desacreditar tanto a Vara, como a Lambán o Susana Díaz y hasta Felipe González por no estar alineados en la ortodoxia del «No es no».

Los críticos interceptaron un mensaje de Leire Díaz, trabajadora del PSOE cántabro, acordando con militantes de otros puntos una estrategia para modular sus silencios y sus ataques. En Telegram, Leire Díaz explica al resto del grupo que esta «estrategia de apoyo a Pedro» es fundamental «en estos momentos tan importantes», y destaca que puede favorecerle más que «despellejar a Vara, a Susana y demás «lenguaraces»». Y añade: «Tenemos la fortuna de tener a un excelente SG (secretario general) y futuro presidente pero para ello tenemos que ser listos -inteligentes ya lo somos-».

Los mensajes se han multiplicado en las últimas semanas, con textos a favor de que Sánchez intente su investidura: «Pedro dijo que el @PSOE es taría en la solución. No intentarlo sería engañar a los ciudadanos», firmado por @AlegraAlonso, o los de @ArredonMari: «Iceta igual q Pedro ganaron su puesto en Primarias, otros están a dedo y meciendo la cuna», y «El SG es el que es porque lo eligieron las bases 100%, ¡no es momento de cuestionar su liderazgo!».

«Es haccer el imbécil»

Desde el otro lado, el expresidente castellano manchego José María Barreda o el exalcalde de San Sebastian Odón Elorza mostraban su disconformidad con la protesta porque no creen que el PSOE tenga un problema de libertad de expresión y lo que hace es «diastraer de los líos del PP». Es «hacer el imbécil», en palabras de Elorza.

Sánchez no dedicó ayer una palabra al tema en su mitin gallego porque Ferraz evita avivar el fuego. No respondió a Lambán en su petición de investigar los ataques a su persona hace dos semanas y no parece que tenga intención de entrar ahora en la diatriba sobre Guillermo Fernández Vara. El pasado lunes, cuando el presidente extremeño reconoció que lleva dos meses sin hablar con Pedro Sánchez, la Dirección Federal, por boca de la portavoz adjunta del PSOE en el Congreso, Isabel Rodríguez, cuestionó que los debates internos se hagan en los medios. La diputada socialista defendió que «puede levantar el teléfono y llamar en cualquier momento al secretario general» e insistió en que «no hay ningún problema» en que se celebre un Comité Federal, como reclama el presidente de Extremadura. Ayer repitió el mensaje demandando que cese el ruido exterior y los debates se hagan dentro.

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