Bañistas en la playa de la Victoria de Cádiz
Bañistas en la playa de la Victoria de Cádiz - J.L. ORTEGA
TURISMO

El sector, alerta ante el descenso de turistas españoles en Andalucía

Los expertos huyen del catastrofismo por una nueva caída de los visitantes nacionales pero llaman a estar atentos a la tendencia

MÁLAGAActualizado:

Los datos turísticos con los que Andalucía ha saldado el pasado verano le han permitido de nuevo batir todas sus marcas. 7,8 millones de visitantes y la superación, por primera vez, de los 25 millones de pernoctaciones han traído una nueva oleada de optimismo a un sector acostumbrado a saltar de récord en récord en los últimos años.

Sin embargo, en las cifras que la Consejería de Turismo acaba de dar a conocer se esconde un borrón. Pues, ¿a quién se debe principalmente que Andalucía vuelva a ser una fiesta de récords en lo que a sus guarismos turísticos se refiere?

Eminentemente, a los visitantes extranjeros, que ascendieron a 3,8 millones, lo que supuso un alza del 8 por ciento, y generaron 13,9 millones de pernoctaciones. Todo lo contrario que ocurrió con el turismo nacional, que por segundo verano consecutivo volvió a arrojar un descenso en sus cifras. Del 3,3% en el número de viajeros (quedaron en 3,9 millones) y sobre todo en las pernoctaciones, que con un 4,3% menos terminaron en 11,3 millones, más de dos millones menos que las de los foráneos.

Se trata de un descenso motivado por diferentes factores y ante el que el consejero andaluz, Francisco Javier Fernández, ha llamado a estar alerta. «No nos podemos permitir el lujo de perder de vista al turista nacional, porque es nuestro cliente más fiel y el que nos ha salvado en más de una ocasión», señaló en la presentación de los datos. Durante los peores años de la crisis fueron los visitantes de nuestro propio país quienes permitieron al sector turístico seguir con vida.

¿A qué puede deberse este descenso? ¿Están «aburriéndose» los españoles de acudir a Andalucía? Los expertos consultados por ABC llaman efectivamente a no perder de vista esta tendencia pero sin ser catastrofistas.

En primer lugar, porque hay una causa metodológica que puede explicar el descenso. Los datos aportados ayer por la Junta se refieren a estancias en hoteles, pero no al resto de establecimientos reglados (apartamentos, casas rurales o cámpings), que saldrán más tarde. Pero además beben del Instituto Nacional de Estadística (INE), que aún tiene dificultades para recoger las estancias en las tan de moda viviendas turísticas. Sólo en la provincia de Málaga hay censadas más de 17.000 por lo que la cifra puede variar.

Arturo Bernal, gerente de la sociedad pública Turismo Costa del Sol, aporta además otras variables «que también se producen en el resto de destinos españoles». Así, apunta a la subida de precios que en costas como la malagueña han registrado muchos hoteles. «Algo por lo que no deberíamos molestarnos; si estamos siempre diciendo que apostamos por la calidad y la calidad cada vez es mayor, hay que pagarla», aduce.

La recuperación económica también pone su parte. Si va la cosa bien, el español que antes se quedaba en su país sale más al exterior. Y últimamente viene produciéndose un «efecto sustitución» en sus viajes principalmente por destinos europeos cercanos.

Asimismo, añade Bernal, los principales mercados emisores adelantaron este año sus reservas en los alojamientos españoles y andaluces ante la inseguridad que sigue reinando en otros destinos competidores. Eso hizo que muchos turistas nacionales, «que aún son más de esperasr al último momento», se encontraran con hoteles llenos y a muy altos precios cuando se decidieron. «Ya no se dan gangas de última hora como las que sí existían en los años de la crisis», concluye.