Andalucía

Reducen de dos a un único agente la escolta policial a la juez Mercedes Alaya, que empezó hace tres años

La que fuera instructora de casos mediáticos como los ERE recibe protección desde que fuese increpada por sindicalistas

La magistrada Mercedes Alaya lleva recibiendo escolta desde hace tres años
La magistrada Mercedes Alaya lleva recibiendo escolta desde hace tres años - EFE
ABC - abcdesevilla Sevilla - Actualizado: Guardado en:

La juez Mercedes Alaya, que instruyó casos como los ERE, tiene escolta policial desde octubre de 2013, pocos días después de ser abucheada en las puertas de los juzgados, y desde entonces dos agentes de paisano le han acompañado diariamente, aunque ahora lo hace solo un policía.

Fuentes judiciales han explicado a Efe que la Dirección General de la Policía redujo desde este jueves la escolta debido a la disminución del nivel de riesgo respecto a la juez, y supone el primer paso para quitarle definitivamente ese servicio.

Antes de que el 16 de octubre de 2013 empezara a tener escolta, la juez acudía habitualmente en taxi a los juzgados, y desde entonces los policías le llevan y traen en un vehículo utilitario.

Los agentes también le acompañan cuando la magistrada sale con su familia a sus actividades personales, como a cenar con amigos, y en alguna ocasión ha coincidido en un restaurante con el expresidente andaluz Manuel Chaves, al que acusó en el caso de los ERE, en el que fue finalmente procesado.

Cuando va por la calle, la juez suele recibir el respaldo de los ciudadanos por su labor judicial, que ha incluido casos como los ERE, que empezó en 2011, o el caso Betis, por el que más le han preguntado las personas con las que se cruza.

También recibe numerosas peticiones para hacerse fotos, a lo que suele acceder la juez, una circunstancia que se produce incluso en la Feria de Abril de Sevilla.

Increpada por un grupo de sindicalistas

La escolta policial fue solicitada por el juez decano de Sevilla, Francisco Guerrero, después de que fuese increpada y abucheada cuando tomaba declaración a sindicalistas imputados.

La petición, según matizó el decano, no respondía al abucheo que sufrió Alaya a su llegada al juzgado el pasado jueves sino a que la magistrada «no tiene por qué adoptar medidas de protección por sí misma, como acudir en taxi a trabajar». Según Guerrero, la juez lleva asuntos «muy mediáticos y es lógico y adecuado que tenga protección».

Antes de que le pusieran la escolta, varias decenas de sindicalistas abuchearon a Alaya y expresaron su apoyo con gritos de «libertad, libertad» a los líderes de UGT y CCOO Salvador Mera, Roberto Carmona y Francisco Casado, detenidos en la Operación Heracles 2 sobre el cobro de sobrecomisiones en los ERE.

La juez también ha sido objeto de concentraciones de apoyo, como la realizada en julio de 2013, cuando varias decenas de manifestantes, convocados por organizaciones sociales, la aplaudieron y vitorearon mientras portaban pancartas en las que se leía «juez Alaya y equipo de apoyo, gracias por vuestro trabajo», «gracias y ánimo juez Alaya» y «Fuerza y honor, juez Alaya».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios