Un colector de Murcia saturado por un «monstruo» de toallitas de 350 kilos
Un colector de Murcia saturado por un «monstruo» de toallitas de 350 kilos - ABC
MEDIO AMBIENTE

El PSOE lleva al Congreso las toallitas del WC

Presenta una proposición no de ley para pedir que en su etiquetado se contemple que no deben tirarse al inodoro

MÁLAGAActualizado:

Son un recurso cómodo para la higiene y cada vez se utilizan más. Hay toallitas húmedas desechables para múltiples usos: desde limpiar las gafas a repeler mosquitos, pasando por la sustitución del tradicional papel higiénico. Pero sus nefastas consecuencias económicas, medioambientales y también para la salud pública si terminan tirándose al inodoro están más que demostradas.

Ante esta situación, el PSOE ha presentado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley con la que pretende, por un lado, establecer una labor de concienciación en torno a los peligros que el mal uso de las toallitas genera. Para ello insta al Gobierno a desarrollar, en el plazo de seis meses, una campaña institucional destinada a alertar a los consumidores sobre las consecuencias medioambientales.

En ella, se afirma, debería recomendarse su uso ocasional y aconsejarse que no se arrojen al inodoro, sino desecharse en la basura o en los contenedores de reciclaje para papel. Mientras que el papel higiénico se desintegra en el agua casi por completo en media hora, las toallitas húmedas se disgregan sólo un 36% después de dos días en el agua. En muchos ayuntamientos ya se han desarrollado campañas de concienciación de este tipo.

Pero además pretende obligar a los fabricantes a advertir en el etiquetado de sus productos que no deben tirarse por el WC por el peligro de atasco en cañerías y depuradoras y que deben ser desechados en la papelera o en la basura. Asimismo, se plantea que se prohíba utilizar mensajes que induzcan al consumidor a considerar estos productos como sostenibles, biodegradables o similares al papel higiénico.

Y es que un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), ha demostrado que ninguno de estos productos es biodegradable. Ni siquiera los de las marcas que se anuncian como tales.

Pérdidas de 200 millones de euros al año

Ha sido la diputada malagueña socialista Begoña Tundidor la encargada de elaborar la iniciativa. En su exposición de motivos recuerda que según datos de AEAS (Asociación Española de Abastecimientos de Aguas y Saneamiento), la eliminación incorrecta de estos productos provoca pérdidas de 200 millones de euros al año en España. Se trata al menos de cinco euros anuales por hogar en la factura del agua. Y eso descontando los desatrancos de cañerías que hayan de darse.

En toda la Unión Europea el daño que provocan las toallitas ronda los 1.000 millones de euros al año. El ciclo integral de la gestión del agua desde el abastecimiento hasta el saneamiento de las aguas residuales tiene un coste aproximado de 100 euros por persona y año, de los que 40 corresponden al tratamiento de las aguas residuales. Sólo las toallitas implican entre 4 y 6 euros.

Más allá del daño económico, las sustancias que impregnan el tejido de estos productos (conservantes, surfactantes, hidratantes) inhiben la acción de las bacterias responsables de la descomposición de la celulosa y acaban disueltas en las aguas residuales aumentando la contaminación química de los ríos y en las costas.