Los lectores de ABC de Sevilla han opinado sobre la polémica de los piropos
Los lectores de ABC de Sevilla han opinado sobre la polémica de los piropos - ABC

Polémica sobre los piropos: «Si pueden comerte la boca y meterte mano en ese instante, lo hacen»

Los lectores de ABC de Sevilla opinan sobre la consideración de violencia de género de este tipo de comentarios en la calle

SEVILLAActualizado:

La Junta de Andalucía presentó este miércoles, a través del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) y el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) una campaña para acabar con el acoso callejero a las mujeres. Usando animales para hacer evidente determinados comportamientos, la iniciativa tachó de «violencia de género» los piropos. Añadieron además los responsables del IAJ y IAM que este tipo de comportamientos pueden derivar «en agresiones o abusos sexuales».

Los lectores de ABC de Sevilla no han tardado en reaccionar a esta información. Para Rocio Riviere Páez «hay qie diferenciar entre un piropo y una groseria. Un piropo es algo bonito que en ningún caso ha de ofender. Pero seguimos deformando el significado de las palabras». Está de acuerdo Cecilia Abril, quien opina que «un piropo, sin faltar el respeto a quien se le dice (sea hombre o mujer), ¿como va a ser violencia machista, por favor?».

Encarni Cala Medina cree que los piropos son una cuestión de tradición, que a algunas mujeres gusta: «Por dios, siempre ha gustado a las mujeres que nos echen un piropo, dónde vamos a llegar, no confundamos y seamos exagerados. Las cosas ahora se sacan de contexto». Su comentario abrió un debate en el perfil de Facebook de ABC de Sevilla. Así, Cristina Antón Moreno cree que a las mujeres les gusta un comentario «depende del piropo y de quién te lo diga». Mercedes Gómez Pérez añade que «hay mujeres a las que no les gusta» y Pa Trii concede que «es verdad que hoy en día se saca de contexto casi todo», pero indica que «también hay algunos que dicen cada bordería...», así como que «también no a todas nos gusta que nos digan piropos».

Muchas de las mujeres que han comentado la información se muestran contrarias a los comentarios por la calle sobre su apariencia. Es el caso de Reyes LO: «Se les olvida el típico que va en el coche te pita o se pone a tu lado, baja la ventanilla y empieza "qué guapa eres, de dónde eres, cómo te llamas"». Esther Sánchez Domínguez añade: «Aún no he visto a ninguno que te diga guapa educadamente y se vaya sin molestarte nunca más. Si pueden comerte la boca y meterte mano en ese instante lo hacen, así de claro. Y ya si eso luego se van. Venga ya hombre, ¡Abrid los ojos!».

Muchos de los comentarios inciden en que el carácter de los piropos han cambiado con el tiempo. Manuela Carretero dice: «Eso es una barbaridad. Con lo bonito que era cuando pasabas por delante de un grupito de hombres y te soltaban el piropo. A mí me gustaba. Una vez de jovencita (siempre he estado algo gordita) llevaba mini falda y me dijo uno: "niña cada vez que marcas un paso levantas un adoquín" y me tuve que reir en su cara. ero me gusta que un hombre diga piropos bonitos a las mujeres».

Para Lídice Pepper Rincón «se están pasando tres pueblos», porque, explica, «la galantería no es grosería, a menos que se sea deliberadamente grosero. Están confundiendo churras con merinas, criminalizando la masculinidad. Un piropo bien dicho, con salero y respeto, no es acoso». Es la opinión también de Marisol Torres Ferrer, quien cree que «a este paso los hombres no van a poder salir de casa, qué horror». O la de Lucia Cabeza Beltrán, quien piensa que esta ocurrencia se debe a que «que los funcionarios mediten en casa, por lo que parece, ya esté dando sus frutos».