Susana Díaz con el consejero de Agricultura, Rodrigo Sánchez Haro, este lunes en Fibes
Susana Díaz con el consejero de Agricultura, Rodrigo Sánchez Haro, este lunes en Fibes - JUAN FLORES

Pedro Sánchez presiona a Susana Díaz sobre Cataluña

No quiere que el PSOE andaluz vote a favor de la propuesta de Ciudadanos de apoyo al Gobierno que él vetó en el Congreso

SEVILLAActualizado:

Pedro Sánchez no está dispuesto a admitir disidencias en ninguna federación del PSOE. Y mucho menos, si esa federación es la andaluza presidida por Susana Díaz. Por eso ha movido ficha y está presionando a los dirigentes del PSOE andaluz —ha hablado personalmente con la presidenta andaluza— para que no se salgan del guión que él ha establecido sobre Cataluña. El líder federal de los socialistas quiere impedir que el PSOE andaluz vote a favor de la proposición no de ley presentada por Ciudadanos en el Parlamento andaluz en la que se muestra el apoyo expreso al Gobierno en su actuación sobre Cataluña para impedir que se celebre el referéndum ilegal.

Se trata de la misma proposición que Albert Rivera presentó en el Congreso de los Diputados y a la que, tras una enorme polémica, los socialistas votaron en contra, precisamente por orden directa de Pedro Sánchez quien no quiere que ninguna federación del partido se pronuncie con otro criterio político.

Pero los socialistas andaluces están de acuerdo con el contenido de la proposición presentada por Ciudadanos y por eso habían decidido apoyarla en el pleno del Parlamento de este jueves, cuando se votará por todos los grupos. Entienden que defiende la Constitución y la arquitectura legal del Estado de Derecho y no comprenden cómo se puede votar contra esos principios.

En el texto de la proposición se apoya al «Gobierno de España, al Tribunal Constitucional, al Ministerio Fiscal y al resto de representantes del poder judicial y autoridades públicas en todas aquellas medidas sean necesarias para impedir la organización del referéndum de secesión de Cataluña».

Los socialistas andaluces defienden —ayer lo hacía su número dos, Juan Cornejo— que este texto dice lo mismo que ha venido afirmando públicamente la presidenta de la Junta, Susana Díaz, «defensa de la Constitución y en el cumplimiento de la legalidad», al tiempo que dejan claro que apoyar al Gobierno en este asunto, «no significa un apoyo a la gestión realizada por el Ejecutivo del PP «ni a las barbaridades y dejadez que ha tenido en los últimos años con Cataluña».

Sin embargo, si a principios de semana eran tajantes asegurando que votarían sí a la moción de Ciudadanos, ayer ya expresaban sus dudas porque no quieren abrir ningún frente con su líder federal, Pedro Sánchez. Eso sí, los socialistas andaluces se mantienen en la misma posición de defensa de la legalidad y los valores democráticos y por eso ayer Juan Cornejo lanzaba un potente dardo interno: «No vamos a cambiar ni un ápice lo que hemos venido repitiendo desde el primer día, que estamos con la legalidad y en la defensa de la Constitución, de las normas y de las instituciones».

Pero otra cosa será si Susana Díaz cederá o no a la presión de su líder federal en este asunto y se verá en el compromiso de votar no a una moción presentada precisamente por sus aliados en Andalucía, esos que le dan la tan preciada estabilidad, y con un contenido que, además, comparte. Por si acaso, Cornejo ponía ayer paños calientes, «en el debate parlamentario todo no es blanco o negro, lo importante es que todo el mundo sabe lo que piensa el PSOE de Andalucía».

¿Una posible salida?

Una posible salida es la negociación de una enmienda al texto ya aprobado por el Parlamento. La propuesta del PSOE andaluz pasaría por sustituir «Gobierno de España» por «Estado», un concepto mucho más amplio y que permitiría salvar las cautelas que tiene Pedro Sánchez. Sin embargo, esta solución no es sencilla porque Ciudadanos no quiere modificar el texto de su propuesta, que es igual para toda España.

Además, está por ver que Pedro Sánchez aprobase esta salida, ya que en el Congreso de los Diputados, Albert Rivera se negó a esta negociación y a modificar el texto previsto inicialmente. Si Susana Díaz lograse llevar adelante esta negociación, Sánchez quedaría como un líder debilitado que no ha sido capaz de lograr acuerdos y pactos, precisamente lo que exhibe la lideresa andaluza.