Amaranta Cano
Amaranta Cano - GONZÁLEZ MOLERO
40 aniversario del 4-D

«Mi padre dejó de cantar la ‘verde y blanca’ cuando vio la bandera en los coches oficiales»

Amaranta Cano des hija del desaparecido cantautor Carlos Cano

SEVILLAActualizado:

La hija de Carlos Cano tenía tres años cuando las manifestaciones del 4 de diciembre de 1977 pero mantiene vivo el espíritu profundamente andaluz y de defensa de los más desfavorecidos que el cantor popular defendía en sus letras. Amaranta Cano lleva desde el año 2011 de vuelta a Granada centrada en recuperar el legado de su padre, al que considera olvidado por las instituciones. «Es duro que mi padre esté muerto como para que también su obra esté muerta».

—¿Cree que está vivo el legado del 4 de diciembre?

—Cuando todo pasó hubo una época de cierto desencanto. Mi padre dejó de cantar la «verde y blanca» cuando vio la bandera en los coches oficiales porque esa bandera era el símbolo de un pueblo que luchaba y se desencantó.

—¿Eso quiere decir que no sirvieron esas luchas?

—Hay muchas letras de mi padre que siguen desafortunadamente vigentes. Las podría haber cantado anteayer. Como la Murga de los currelantes o El Salustiano. Cuánta gente joven tiene que irse fuera y no porque quiera explorar otros mundos como dicen algunos sino por necesidades. Claro que sirvieron esas luchas; el camino de los pueblos se construye andando. Poco a poco.

—¿Podemos mirar con orgullo nuestra trayectoria hasta ahora?

—Sí se han conseguido muchas cosas. Reivindicar nuestro acento; que no nos dé vergüenza hablar en andaluz pero habría que prestar más atención a la educación. Y no es un problema de Andalucía, sino global porque no se tiene memoria y hay que luchar contra ese fantasma.

—Está centrada en reivindicar su legado, ¿sirvió para algo?

—La forma de hacerlo útil es yéndonos a la generaciones más chicas. A la educación. Que en los colegios se sepa nuestra historia y se conozcan a los personajes. Que no se sepa que Carlos Cano fue la primera persona que grabó el Himno de Andalucía me parece grave. Muy grave. Un amigo, Pablo Coca, ha proyectado el documental «El mapa de Carlos» en un colegio de Sevilla a chavales de 17 años que no tenían ni idea de quién era Carlos Cano ni de la historia reciente de Andalucía. Donde hay que atacar es en la educación. Y crear gente con sensibilidad, conciencia y conocimiento. Conocemos la historia, pero si preguntas a menores de 30 años no tienen ni idea. ¿Cómo no saben quién es Carlos Cano? Aunque sea sólo por la «verde y blanca». Sin cultura no somos nada. Y tiene un importante repertorio crítico que me da la sensación que no interesa. Hay coplas preciosas pero también Las murgas de Emilio el moro, La metamorfosis o La especulación, temas actuales que pueden crean debate. Fue un personaje problemático en la vida por ser anarquista y crítico con la sociedad. Un librepensador y siento que ese personaje sigue dando miedo.

—¿Considera que el 4 D se ha olvidado intencionadamente?

—Los intereses políticos están ahí para tapar las cosas. Personajes como Carlos Cano no están reconocidos institucionalmente pero sí están en el corazón de la gente y yo lo siento porque he tenido experiencias en las que, cuando se enteran de quién soy, la gente me abraza y eso es como si te estuviera bombeando la sangre de tu padre por las venas. El pueblo no lo ha olvidado. Necesitamos reivindicar nuestra gente. Un cantor popular que hubiera nacido en otro sitio no sé si hubiera pasado lo mismo.

—Parece que este año, con el cuarenta aniversario, sí que hemos recuperado el 4 de diciembre.

—Eso es positivo porque además estamos aunando fuerzas. Andalucía es un pueblo de paz. Reivindicar nuestra cultura, nuestra identidad y además con todo lo que ha pasado en Cataluña ha influido a todo el mundo. Pero que empiecen a salir banderas españolistas por todas partes me parece grave porque creo que hemos olvidado nuestro sentido de nación.