Teresa Rodríguz conversa con su portavoz adjunta en el Parlamento de Andalucía, Carmen Lizárraga
Teresa Rodríguz conversa con su portavoz adjunta en el Parlamento de Andalucía, Carmen Lizárraga - J. J. ÚBEDA
PARLAMENTO DE ANDALUCÍA

La mayoría de los diputados de Podemos cobran por encima de la promesa electoral de limitar sus sueldos

Varias claúsulas aceptadas por el partido les permiten vulnerar la promesa de no cobrar más de 1.965,60 euros cada mes

Una de ellas, llamada de «lucro cesante», anula el techo de 3 SMI para quienes ganaban más antes de llegar a la política

SEVILLAActualizado:

El Parlamento de Andalucía, que fue la primera institución pública española que allá por abril de 2015 acogió a cargos públicos de Podemos, se ha convertido en el primer campo de pruebas de las políticas, las formas y el proceder de una formación que meses antes lograba irrumpir en la política nacional y en el Parlamento Europeo. Haciendo uso de un discurso populista y con referentes como Pablo Iglesias o Teresa Rodríguez, Podemos logró atraer y llamar la atención de la sociedad patria gracias a un mensaje «anticasta» que pasaba por la autolimitación de sus sueldos y la donación del sobrante a organizaciones sociales y causas solidarias. Sin embargo, y pese a que son cuestiones ya inoculadas en el imaginario colectivo, el partido incumple de manera flagrante estas premisas. Y una buena muestra de ello se encuentra precisamente en el seno de la Cámara andaluza.

Al margen del reparto del sobrante de sus ingresos a intereses exclusivos de partido, o del desorbitado gasto en dietas durante períodos de escasa o nula actividad parlamentaria, el discurso original de Podemos hace aguas por una tercera vía: la de su compromiso electoral de limitar el sueldo de sus cargos públicos a un máximo de tres veces el salario mínimo interprofesional (SMI), que en este 2016 y hasta próximas actualizaciones –ya planteadas desde el Gobierno– situaría el techo salarial de Podemos en unos muy dignos 1.965,60 euros al mes, con dos pagas extra de igual cuantía.

Los cargos con hijos o insolventes cobran más

Y es que según ha podido saber ABC a partir de los datos recientemente publicados en el portal de transparencia de la propia formación morada, la mayoría de los miembros del grupo parlamentario de Podemos Andalucía disfrutan de salarios que, aún por debajo en ocasiones de las asignaciones que marca la Cámara, vulneran ese principio vendido en período electoral de no cobrar más de tres SMI. Así, al menos nueve de los quince diputados andaluces de Podemos se quedan con ingresos netos por encima del equivalente a los 2.293,20 euros netos en 12 pagas al año que marca su limitación.

Esto es posible gracias a letra pequeña que incorpora su «Reglamento Económico para Cargos Electos Autonómicos»[descargar PDF, 143 kB] y que permite obviar esta promesa en base a claúsulas que resultarían discriminatorias entre los miembros del mismo grupo parlamentario. Una de ellas establece que «al salario base de 3 SMIs se añadirá un 0,5 SMIs por cada hijo a cargo hasta un máximo de 2 SMIs adicionales», por el que sueldo puede llegar a pasar de esos casi 2.000 euros a unos 3.276 euros, algo que pocas instituciones públicas ofrecen como retribución neta.

El clasista concepto de «lucro cesante»

No obstante, hay más claúsulas adicionales a la anterior. Pero sin duda alguna la más beneficiosa para los cargos públicos de Podemos, y a todas luces la más clasista, es la que aparece recogida en el último de los puntos del anexo del documento interno que regula los sueldos en Podemos. Se trata del «lucro cesante», que posibilita en la práctica que los diputados queden exentos de límite salarial alguno si «la persona electa acredita que sufre con carácter irreversible por razón de la elección un grave perjuicio para su persona». Esto es, si el cargo ganaba un sueldo elevado antes de su designación, tendrá derecho a mantener su salario y su nivel de vida. Por ello, quien haya llegado a las instituciones públicas desde profesiones liberales y bien remuneradas como la abogacía, la docencia universitaria o la función pública tendrán siempre derecho a cobrar más que quienes lo hayan hecho desde el desempleo o el trabajo jornalero, por poner algunos ejemplos. Todo un exabrupto que debería ir contra los principios de igualdad y defensa de los desfavorecidos que pretende abanderar Podemos.

El salario más alto lo gana Juan Moreno Yagüe, cuyo sueldo en este 2016 no ha bajado nunca de 4.320,80 euros netos al mes

Sirva de nuevo el Parlamento andaluz como ejemplo de lo que acontece entre los diputados autonómicos de Podemos. En su grupo legislativo los sueldos oscilan entre los 1.958,72 euros que cobra mensualmente su líder Teresa Rodríguez y los más de 4.320 euros que gana el miembro que Podemos tiene en la Mesa del Parlamento, Juan Ignacio Moreno de Acevedo Yagüe. De este modo, el vicepresidente tercero de la Mesa del Parlamento se atiene a la claúsula de «lucro cesante» para mantener los ingresos que tenía como jurista antes de ser cargo público, Así su salario neto en este 2016 nunca ha bajado de 4.320,80 euros, llegando a alcanzar en junio, con la paga extra, los 6.286,40 euros. Donaciones al partido y gasto de dietas al margen

A esta cláusula de «lucro cesante» se atienen también otros diputados andaluces de Podemos como la funcionaria de Justicia y secretaria general de Podemos Sevilla, Begoña Gutiérrez, que aumenta su salario hasta unos 1.310 euros mensuales por encima de lo marcado por los 3 SMIs o la profesora de la Universidad de Granada y portavoz adjunta del grupo, Carmen Lizárraga, que se queda en sus cuentas con 655,20 euros más de lo comprometido electoralmente. Es una situación similar se encuentra el docente, investigador y diputado por Córdoba David Moscoso.

Teresa Rodríguez, la que más dona al partido

Actualmente hay otros tres cargos electos de Podemos en el Parlamento que por cada hijo aumentan su sueldo 327,6 euros y apenas cuatro que se ciñen estrictamente al compromiso electoral. Entre ellos se encuentra Teresa Rodríguez, que es la que menos cobra del grupo que lidera al mantener su promesa de no cobrar más que como profesora. En base a ello y a que percibe la nómina más alta entre sus compañeros, es con diferencia la que más dinero dona a su partido, con cifras que en este 2016 han llegado a ser de casi 4.300 euros.

De su lado, la parlamentaria Carmen Molina, adscrita al partido Equo y que llegó al Parlamento tras el cese de Félix Gil, no declara el reparto de su sueldo en la web de transparencia podemita.