El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios
El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Manuel Jiménez Barrios - Vanessa Gómez

Manuel Jiménez Barrios: «Tenemos estabilidad porque somos capaces de dialogar y pactar»

El vicepresidente de la Junta de Andalucía exhibe el acuerdo al que ha llegado el Gobierno andaluz con Ciudadanos como un valioso tesoro en estos tiempos convulsos y afea al PP y a Podemos su poca disposición al acuerdo

SevillaActualizado:

Su permanente sonrisa se ha vuelto más amplia desde que el pasado miércoles firmase el acuerdo con Ciudadanos para el Presupuesto 2018. De hecho, la carpeta con los documentos firmados permanece todavía encima de la mesa de su despacho, tal vez para recordarle un triunfo político que sigue saboreando. Pero no se deja llevar por la euforia porque es consciente de todos los frentes abiertos que tiene la política andaluza y la española. Manuel Jiménez Barrios es la manija que lleva el Gobierno andaluz de Susana Díaz.

Se muestran muy satisfechos con el acuerdo que han firmado con Ciudadanos para el Presupuesto 2018.

La Junta tiene la estabilidad política necesaria para llevar adelante iniciativas de calado y el liderazgo político de una presidenta al frente; tenga en cuenta que la estabilidad es un valor muy preciado en los tiempos que corren. El acuerdo con Ciudadanos viene a poner el énfasis en que Andalucía apuesta por el crecimiento económico y el sostenimiento del Estado del Bienestar.

Y ha vuelto a poner el foco de la política española en Susana Díaz. ¿Se abre otro escenario para ella ahora?

No se trata de un nuevo escenario. Desde el inicio de la legislatura gozamos de esa estabilidad gracias a la capacidad que tiene el Gobierno de la Junta de pactar con una fuerza política que no es de su propia ideología y eso manda un mensaje muy importante a la política española. El PSOE de Andalucía es capaz de ponerse de acuerdo. Antes con Izquierda Unida, ahora de pactar —y eso tiene valor en sí mismo— con Ciudadanos. No cabe la menor duda que analizando el momento actual, lanza un mensaje de pedagogía política explícito en el contexto español.

¿Cómo cree que estaría el conflicto con Cataluña si Susana Díaz fuese la lideresa federal del PSOE?

El Gobierno de la Junta con su presidenta a la cabeza ha reafirmado el compromiso con las instituciones democráticas y con las leyes que nos hemos dotado los españoles. Los que estamos en el apoyo del cumplimiento de esas leyes nos sorprende comprobar cómo hay gente que no entiende que se aplique la ley, cuando lo que no se entiende es que se la salten, y lo hacen conscientemente. Eso sí. Una vez que el referéndum no se celebre, después, sí que habrá que iniciar una etapa de diálogo desde la serenidad y la reflexión. Pero antes hay que hacer cumplir la ley que todos los españoles nos hemos dado libremente.

Qué les parece la oferta del ministro De Guindos de aumentar la financiación y las inversiones en Cataluña?

Lo primero que hay que hacer en este debate es no añadir más fuego. Hay una cosa clara, cualquier salida que tenga la crisis de Cataluña —que la tiene que tener— debe estar dentro de la igualdad para todos los territorios. Y eso no lo decimos ahora, sino que hemos mantenido siempre. Andalucía no va a permitir ninguna situación de desigualdad. Por eso la presidenta de la Junta ha intentado un pacto entre todas las formaciones políticas, sociales, sindicales y económicas para conformar una posición común en la financiación autonómica. Nadie debe estar ajeno a que es el elemento troncal, central, de la negociación entre todos los territorios y el Gobierno de España.

¿Creen que lo van a lograr? ¿Cómo?

Vamos a poner todo de nuestra parte. Porque nos va mucho. Aquí se va a ver al PPsi, como siempre, sigue poniendo los intereses del partido por delante de los intereses de los andaluces. De nuevo, el señor Moreno Bonilla va a tener una oportunidad de ponerse al lado de su Gobierno, de las fuerzas políticas, de las entidades sociales y del sentir ciudadano para defender los intereses de esta tierra.

Hasta ahora no ha habido mucho entendimiento con Juanma Moreno.

Tenemos una hoja de ruta muy planificada, trazada en la estrategia del empleo, la internacionalización y con estabilidad política. Y nos encontramos con un PP cuya cabeza visible tiene otorgada una confianza vigilada por sus propios afiliados, por lo que no tiene la seguridad política necesaria para decidir que el PPno puede estar siempre en contra, sino que tiene que arrimar el hombro para defender Andalucía. Por eso, por no defender Andalucía, los andaluces una y otra vez les dan la espalda.

Susana Díaz también tendrá que tener en cuenta las cuitas de su partido.

Con absoluta claridad la presidenta de la Junta siempre defenderá los intereses de Andalucía y los andaluces y antepondrá los intereses de esta tierra ante cualquier otra circunstancia. Lo viene demostrando una y otra vez y, en este caso, todo el mundo sabe cuál es su posición.

¿Cree que puede llegar a un entendimiento con Podemos?

Hemos llegado a acuerdos en cuestiones importantes en el Parlamento, como la Ley LGTBI o la de Discapacidad. Pero nos separa mucho del PP Y del actual Podemos en Andalucía. Sus posiciones hacen muy difícil poder conciliar acuerdos con una formación que defiende situaciones tan extrañas como que parece un adalid de la libertad quien le pega un puñetazo a un concejal socialista en Andalucía. Nosotros siempre mostramos nuestra voluntad de diálogo con todas las formaciones políticas acuerdos necesarios que mejoren la acción política. Pero la frase de la propia dirigente de Podemos en Andalucía es muy gráfica... ¡ni muerta!

No hay demasiadas esperanzas.

El ejemplo es muy claro. Los últimos acontecimientos. Acabamos de formalizar un pacto político que facilita que se llegue a un acuerdo para aprobar el presupuesto. ¿Dónde se sitúan estos partidos? Podemos contra la medida y PP contra la medida. ¿Dónde está el PSOE? Con los intereses de Andalucía y la centralidad política que garantiza, como siempre, que el PSOE entiende las necesidades de los ciudadanos, y a Andalucía.

Y eso que ustedes no estaban muy convencidos de rebajar el impuesto de sucesiones.

No, perdón, no estoy de acuerdo. Nosotros estamos convencidos de que la necesidad de que los que sean más ricos, paguen. Y de paliar las deficiencias que podía tener el impuesto de sucesiones para aliviar una carga fiscal a aquellos que estaban en la horquilla que hemos resuelto. Y me refiero a profesionales, comerciantes, pequeños empresarios que son quienes van a sentir el alivio del retoque y la mejora del impuesto de sucesiones. Es verdad que al PP se le ha desmontado el chiringuito. El señor Moreno Bonilla se ha quedado francamente descolocado en este asunto en vez de haber intentado arrimar el hombro y saber que hay que hacer las cosas con rigor para aliviar la carga fiscal.

¿No temen la campaña en contra que les van a hacer sus rivales por la izquierda?

Cuando vean los números y los datos tampoco será para tanto. De hecho, no los he visto defender con ahínco el impuesto de sucesiones durante la campaña tan dura que el PP ha realizado, no los he visto salir a la calle. Porque se trata de una medida ajustada al momento económico actual. El PSOE, siendo consciente de la realidad actual, ha ido modulando su posición con las modificaciones del año pasado y el de este. Se trata de aliviar a las clases medias.

¿Se ve usted firmando un pacto de Gobierno con Ciudadanos en la próxima legislatura?

El PSOE en Andalucía saldrá a conseguir la mayoría absoluta.

El PP puede tener un aliado en el Parlamento que hasta ahora no tenía. Y me refiero, claro, a Ciudadanos.

El PP en Andalucía siempre anda un poco desnortado, sin rumbo, y con un liderazgo débil y no consolidado. Añadiéndole además el contexto nacional de un partido trufado de asuntos de corrupción hasta la médula, no vive sus mejores momentos. El PP ni ha tenido ni tiene opciones de ganar en Andalucía.

¿Será el de 2018 el último presupuesto de la legislatura?

No tiene por qué ser el último. Efectivamente el agotamiento de la legislatura conllevaría un Presupuesto 2019. Sí que es verdad que es el más importante desde el punto de vista político por su gestión. La experiencia de estos años pone de manifiesto que podríamos llegar a otro acuerdo. Somos capaces de ponernos de acuerdo una y otra vez con otras formaciones políticas.

Esperan entonces una etapa tranquila, sin sobresaltos.

La política es dialéctica permanente de conflicto y búsqueda de entendimiento. Y eso va a seguir siendo así. La crisis económica va a seguir siendo dura y puede que determinados sectores no estén de acuerdo con la velocidad a la que se recuperan derechos. Pero nadie puede discutir es la apuesta permanente del Gobierno de la Junta por la mejora de los servicios públicos, la estabilidad económica y los servicios públicos.

La presidenta le ha encomendado la memoria histórica, ¿para darle impulso político o para evitar que Podemos la rentabilice?

El partido que sustenta al Gobierno de la Junta tiene una larga tradición, que le honra, de lucha por intentar saber lo ocurrido y por reparar con justicia. No nos va a dar lecciones nadie en la búsqueda de la verdad en Andalucía. Elevarlo a la consejería de presidencia tiene un mensaje claro: situarlo al máximo nivel porque el Gobierno de la Junta está comprometido. España necesita que la recuperación de la memoria histórica y democrática sea una ocupación de los poderes públicos en complicidad con los sectores sociales. Andalucía es pionera y va a seguir siéndolo.

¿Veremos en esta legislatura la renovación de la RTVA?

Estamos de acuerdo con la reducción del número de miembros del Consejo de Administración de la televisión pública. Los grupos parlamentarios en Andalucía tienen la obligación de ponerse de acuerdo pero no debe estar siendo fácil. Sé que siguen las negociaciones y espero que, en breve, haya una solución pactada entre todos o, al menos, entre el mayor número de grupos posibles para hacer posible la reforma en el Parlamento de Andalucía.

Ahora que lo mira con un poco de perspectiva, ¿cree que se ha tratado de manera injusta a Manuel Chaves y a José Antonio Griñán?

Yo creo que no hay nadie, nadie, que pueda discutir que los dos presidentes son personas honestas y que han dado lo mejor de sí en el servicio público por Andalucía y los andaluces. El Gobierno de la Junta, y yo personalmente, confiamos muy y mucho en que se resuelva la situación de manera satisfactoria para ellos porque han sido y son personas honestas. Se irá demostrando que, junto a situaciones irregulares ciertas que se habían producido, ha habido también un aprovechamiento político. Si no, ¿por qué el PP está personado en la causa desde el primer día como acusación particular ¿Por el noble hecho de defender los intereses de lo público o por alguna otra cuestión que todo el mundo sabe?

¿Ha afectado el caso ERE a la manera de trabajar en la Junta?

Yo creo que no sólo el caso ERE. El clima que hemos vivido de desafección a la política como consecuencia de temas irregulares, llevaron a que todas las administraciones se pusieran para intentar combatirla. La Junta lo ha hecho de las primeras: la Ley de Transparencia, la Ley de Participación, la lucha contra el fraude fiscal, la mejora permanente de la administración pública al servicio de la ciudadanía... Por cierto, que a algunos se les fue la mano y tanto que algunas de las consecuencias que hoy vivimos se deben a la ligereza de usar esos asuntos contra el adversario una y otra vez que desgastaban a las instituciones.