Portada de la agenda escolar de la Consejería de Educación
Portada de la agenda escolar de la Consejería de Educación - ABC
EDUCACIÓN

La Junta alerta de las actuaciones hipersexualizadas de niñas en las fiestas escolares

Propone impartir clases solo en femenino y censura los vestidos de las menores en los bailes de fin de curso

JAÉNActualizado:

Utilizar sólo el femenino durante una clase, introducir cambios para que el espacio de recreo no sea acaparado por los niños y modificar las fiestas escolares porque reflejan una imagen hipersexual de las niñas son propuestas planteadas por la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales para atajar el machismo en las aulas. Las plantea, a través del Instituto Andaluz de la Mujer, en la agenda escolar coeducativa dirigida al profesorado de infantil y primaria.

La agenda está repleta de recomendaciones. Destaca la de pedir a los profesores que en una clase propongan a los alumnos que nombren sólo en femenino. En concreto, en dicha agenda se dice que «el masculino desaparecerá de la faz de la tierra». El IAM considera muy importante que durante el desarrollo de esta actividad no se nombre a los niños para que el impacto sea mayor. El objetivo, aclara, es reflexionar sobre la invisibilidad de lo que no se nombra.

El espacio que ocupan los escolares durante el recreo también propicia una propuesta. La agenda expone en este sentido que el patio del colegio es un lugar perfecto para observar cómo juegan y se relacionan los niños y las niñas. Admite que es un espacio para la risa, la complicidad, los juegos y las relaciones personales, pero también para que se visibilicen las relaciones de poder o las situaciones de exclusión, así como para que surja la violencia explícita o simbólica hacia las niñas o hacia niños que no siguen el «modelo de masculinidad hegemónico que nuestro sistema patriarcal sigue sobrevalorando».

Socialización diferencial

El Instituto Andaluz de la Mujer asegura que la socialización diferencial favorece la segregación en los usos y en la apropiación de los espacios. De ahí que haya comprobado como en la mayoría de centros escolares, los patios son ocupados y monopolizados por los niños que juegan al fútbol o a juegos invasivos, mientras las niñas deben buscar aquellos espacios alternativos que se les deja para jugar, relacionarse u observar lo que hacen sus compañeros.

La Junta plantea asimismo cambios en las fiestas escolares, donde, a su juicio, se mantienen roles y estereotipos de género que fomentan la violencia simbólica contra las niñas. Tras resaltar que estas fiestas están muy arraigadas en los centros educativos porque suponen el cierre del curso escolar que toda la comunidad educativa celebra en común, propone una mirada crítica sobre ellas que permita detectar y erradicar el sexismo. Es necesario, dice, generar estrategias de cambio para el diseño y la organización de fiestas y celebraciones escolares libres de sexismo.

El Instituto Andaluz de la Mujer afirma que el poder de lo invisible permite la violencia simbólica contra las niñas

En este punto, el Instituto Andaluz de la Mujer aclara en su agenda que el poder de lo invisible permite la violencia simbólica contra las niñas a través de lo que no se percibe como un peligro. Alude en concreto a la utilización de un vestuario no acorde con la edad de las crías que lo llevan, así como la elección de poses y movimientos muy sexualizados que imitan videoclip de moda. También denuncia el lugar y la posición que las niñas ocupan en el escenario, desde la invisibilidad o la sobreexposición como objetos sexuales a los que mirar.

La agenda cita otras situaciones: el desinterés porque las niñas puedan expresar cómo se sienten cuando van vestidas como adolescentes o como «sexbomb» (bombas sexuales), o la normalización de ciertos clichés como el de niños galanes o héroes que pisan fuerte el escenario mientras ellas caen rendidas a sus pies, o se contonean a su alrededor para ser tenidas en cuenta. Según la Junta, ésta es una imagen referente en multitud de centros escolares. Aunque la administración parte de la premisa de que estas escenas no tienen una clara intención de ofender ni discriminar a las niñas, resalta que, tanto si hay intención como si no, el impacto sobre el alumnado y sobre el resto de la comunidad educativa es el mismo.

Para coeducar, la agenda pide invitar a la participación activa del alumnado para que exprese libremente sus opiniones, sentimientos, resistencias y propuestas de cambio en el diseño de las actividades lúdicas. También tener en cuenta las diversidades y las necesidades específicas de los escolares, así como seleccionar canciones libres de sexismo y violencia desde una perspectiva coeducativa.