El secretario general del PSOE de Huelva, Ignacio Caraballo, en un acto del PSOE
El secretario general del PSOE de Huelva, Ignacio Caraballo, en un acto del PSOE - EFE

Una juez investiga una trama del PSOE para colocar afines a dedo

La instrucción del presunto soborno de Aljaraque desvela cómo amañaba el partido los procesos de selección en las administraciones que gobierna

SEVILLAActualizado:

El PSOE amañó el proceso de selección de personal que permitió contratar en la empresa pública Aguas de Huelva a la mujer del concejal de Podemos de Aljaraque al que supuestamente se sobornó a cambio de dar marcha atrás en la moción de censura planteada en este municipio contra el gobierno socialista. Esta es la hipótesis que plantea la Guardia Civil a la juez de instrucción número 1 de Huelva, que investiga el citado soborno y que ha llamado a declarar, entre otros, al presidente de la Diputación y secretario general del PSOE onubense, Ignacio Caraballo. Y los datos que figuran en el informe que maneja el juzgado son contundentes acerca del sistema que los socialistas manejaban para enchufar a afines generando apariencia de legalidad en los procesos de contratación. Dicho más claro: el PSOE ha podido utilizar las administraciones que gobierna para colocar a familiares. Pero el caso de Aljaraque arroja otra evidencia: también ha podido servirse de estas instituciones para pagar favores políticos a cambio de puestos de trabajo.

Oferta para desmarcarse de la moción de censura

En el soborno de Aljaraque, el concejal de «Sí se puede» (Podemos) en este municipio Francisco Martín recibió una oferta para desmarcarse de la moción de censura firmada por PP, IU y su formación contra el gobierno del PSOE que consistía en un puesto de trabajo en Aguas de Huelva para su mujer. Esta oferta fue grabada durante una reunión celebrada el 10 de enero en el Bar Bernardino de la localidad onubense en la que participaron, además de Martín, su compañero de filas Pedro Escalante, el miembro de IU Juan Díaz Alonso y el sindicalista de Comisiones Obreras José Luis Rodríguez, supuesto intermediario entre el PSOE y los receptores de la oferta. En esa conversación, Rodríguez citó al presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo. «Esto está todo hecho, no se tiene que preocupar... lo que ocurre es que estas cosas hay que vestirlas», llegó a afirmar.

La investigación de la Guardia Civil ha desvelado cómo se «vistió» el enchufe tirando de un hilo que quedó suelto en la propia grabación de aquella cita. El sindicalista dijo que «la mujer no debe saber nada y hacen las gestiones con el gerente de Aguas de Huelva, dando previamente su autorización Ignacio Caraballo». Y en mitad de la charla, hace una advertencia sobre la información acerca de estos enchufes que él maneja: «Yo le hablo claro a la gente, no me ando con tonterías, ahora el que quiera correr el riesgo de hablar a mis espaldas…, que esté más inmaculado que la Virgen de, vamos, que la Virgen del Carmen, porque si no tiene un lío. Claro, es que yo me dedico a esto, tío, hace ya muchísimos años, ¿y que no sabré yo? Lo que pasa es que…. Claro y todo ese conocimiento me da la posibilidad de… o las posibilidades de poder arreglarle cosas a la gente, ¿no?». La tesis policial es contundente tras este fragmento. Rodríguez, supuesto mediador para el enchufe, «evidencia el estatus que posee ante la administración y el poder de influenciar en las mismas para poder realizar contrataciones laborales en estas administraciones a peticiones de políticos provinciales del PSOE».

La clave de las grabaciones está después. El sindicalista hace una reflexión esclarecedora: «¿Sabes cuanta gente he metido?

Pero la clave de las grabaciones está después. El sindicalista hace una reflexión esclarecedora: «¿Sabes cuanta gente he metido? El PSOE ha querido meter aquí a gente, tanto en Aguas de Huelva como en..., y se lo estoy diciendo: no, no quiero ¿Por qué? Porque nos encontramos con lo que ha pasado, tú sabes, muchos ayuntamientos han metido a gente porque son colegas. Los colegas, los colegas, los colegas... y al final no hay quien pague los salarios de la gente que ha sacado sus plazas».

Enchufar afines es una práctica habitual del PSOE en Huelva, según el intermediario del soborno de Aljaraque. Y el atestado policial lo atestigua. Según las investigaciones llevadas a cabo por la Guardia Civil, la Diputación presentó un expediente sobre la contratación de la mujer del concejal de Podemos de este municipio en el que se incluye un proceso de selección realizado por la empresa Adecco. Según este documento, participaron 80 personas en una primera criba telefónica. Sin embargo, la Guardia Civil ha tomado declaración a las personas que aparecen en la lista de aspirantes a ese puesto en Aguas de Huelva. Ninguna recuerda haber participado. También niegan haber sido seleccionados los 22 que pasaron a la fase final. Y ninguno de los cinco que aspiraron definitivamente al cargo fueron entrevistados jamás. El puesto fue para la mujer del edil. El resto de participantes habían sido escogidos, supuestamente al azar, de la base de datos de la empresa contratada para hacer la selección. Como consecuencia del supuesto amaño, la responsable de Adecco en Huelva ha sido citada a declarar como investigada. El método ha sido descubierto. Lo que ahora pretende saber la juez es cuántas personas fueron enchufadas con esta estrategia. Y en cuántas administraciones. Porque es posible que tras el caso concreto de Aljaraque se oculte un escándalo de dimensiones mucho mayores.