MALTRATOS

Internet y las redes sociales, nuevas «armas» de la violencia machista

El 25 por ciento de chicas menores de 19 años reconoce haber sufrido control por parte de sus parejas a través del teléfono móvil

Una joven observa los mensajes en su móvil
Una joven observa los mensajes en su móvil - FOTOLIA
MARÍA BENGOA Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Internet y las redes sociales se han convertido en las «armas» empleadas por los más jóvenes para ejercer la violencia machista. Los adolescentes emplean estas formas incipientes de comunicación para controlar dónde se encuentran sus parejas en todo momento, con quién se relacionan y a qué hora lo hacen. Un tipo de violencia, la de control, que se establece como la antesala de la violencia física, psicológica y sexual entre los jóvenes que, en la mayoría de casos, asumen con normalidad hábitos de abuso y dominio por parte de sus parejas a través de las redes.

Esta tendencia es confirmada por el informe «Andalucía Detecta», del Instituto Andaluz de la Mujer, realizado a jóvenes estudiantes de 3º y 4º de Secundaria en Andalucía. El estudio refleja cómo las chicas presentan dificultades para detectar indicadores de posibles comportamientos de abuso por parte de sus parejas, mostrando el elevado grado de mitificación que tienen del amor.

Este último informe desvela además la interiorización de la creencia de que los celos son un requisito indispensable de un verdadero amor. Esta idea está muy extendida entre la juventud (un 61,2% de los chicos y 41,7% de las chicas) y resulta preocupante puesto que esta falacia sobre los celos suele usarse habitualmente para justificar en las parejas jóvenes comportamientos egoístas, injustos, represivos y, en ocasiones, violentos.

Sólo en el primer semestre del año un total de 77 adolescentes víctimas de la violencia machista han requerido atención psicológica en Andalucía. Unos datos que suponen un 4% más de chicas que han sido atendidas respecto al mismo período del año anterior, lo que muestra la persistencia de este problema social y educativo entre los más jóvenes. Una violencia de sexo que comienza a vislumbrarse en la adolescencia debido a la edad especialmente vulnerable de las víctimas que inician sus primeras relaciones de pareja entre los 13 y 14 años.

A través de los dispositivos móviles y las redes sociales, los jóvenes controlan las amistades y conversaciones de sus parejas, un control virtual o cibercontrol que pasa por las amenazas y el acoso permitiendo además el anonimato del agresor, la exhibición de la intimidad de las víctimas, la capacidad de difusión y viralidad de contenidos machistas en internet e incluso el empleo de geolocalizadores para controlar en todo momento la ubicación física de sus parejas.

Es precisamente el uso violento de las nuevas formas de comunicación el que ha llevado al Gobierno a tener en cuenta factores como internet y las redes sociales en la lucha contra el maltrato, incluyendo dichos indicadores en el Nuevo Protocolo Policial para la valoración del riesgo de las víctimas de la violencia de género y la seguridad de las víctimas firmado el pasado mes de julio por el Ministerio del Interior. Los datos estadísticos que maneja el Consejo General del Poder Judicial muestran que, sólo en el primer trimestre de este año, 35 jóvenes andaluzas han solicitado órdenes de protección frente a sus agresores.

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