La violencia de género es cada vez más frecuente en Andalucía
La violencia de género es cada vez más frecuente en Andalucía - ABC

«Mi hija tiene 15 años y su novio le pega: ¿qué puedo hacer yo ahora?»

El año pasado 167 chicas menores de edad denunciaron en Andalucía ser víctimas de la violencia machista por parte de sus novios, una realidad poco visible pero que aumenta

SevillaActualizado:

Una menor de catorce años fue salvajemente agredida el pasado miércoles por un hombre de 27 años con el que había mantenido una relación. Fue encontrada con múltiples lesiones en cuello y abdomen —recibió al menos una decena de puñaladas— en una vivienda en construcción del barrio Cerrillo de Maracena. Este caso extremo constata cómo la violencia de género afecta cada vez a capas más jóvenes de la población.

Qué se le dice a un chaval de 16 años que, condenado por maltratar a su novia, aún protesta cuando está en terapia y suelta que «si ella no me hubiera dado celos, yo no le habría pegado». Qué cara se pone cuando un niño de 12 años, en Primero de la ESO, ha tenido ya varias novias en su clase y a todas las ha humillado, controlado y obligado a que le practicaran sexo oral. Es el reflejo de los maltratos en menores de 18 años y ejemplos reales de lo que los terapeutas se encuentran cuando trabajan sobre esta realidad silenciada por el drama de la violencia machista sobre mujeres adultas. Pero el maltrato también existe cuando la pareja tiene 14 años.

El año pasado hubo en Andalucía más de 150 niñas que fueron víctimas de la violencia machista. Jóvenes que, antes de ser siquiera mujeres, ya saben lo que es que su pareja las golpee, las insulte, las humille o las controle. ¿Qué vida puede tener quien en su primer contacto con el amor recibe una paliza? ¿Cómo se recupera una niña cuando su primer novio la insulta? Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2016 hubo en España 948 adolescentes con medidas de protección contra sus parejas. Hasta 167 menores de edad eran andaluzas (el 17,6%). En la otra cara de la moneda, ellos, los maltratadores: 65 jóvenes andaluces de menos de 18 años fueron denunciados por agredir de alguna manera a sus parejas. «Los chavales que maltratan en muchos casos los justifican», explica la socióloga Carmen Ruiz, experta en este tipo de violencia entre los más jóvenes. Ellas tienden a tapar. «Muchas creen que su novio va a cambiar, que están enganchadas y es una historia de amor como debe ser». Y no. La violencia nunca es normal.

«Amor Disney»

Precisamente en esa justificación de la agresión está quizás la clave de todo el asunto. «El origen se encuentra en tres factores», explica Ruiz. «En primer lugar está el machismo de la sociedad; en segundo, cómo educan algunas familias en una masculinidad hegemónica que hace que el chaval se crea con derecho a dominar a su novia; en tercer lugar, a cómo se configura el amor romántico, con todas sus trampas como la idea de la media naranja, de la posesión como algo romántico, de los celos como expresión del cariño». La trampa del «amor Disney».

El cóctel es explosivo: chavales jóvenes, educados en una forma tan tóxica de ser hombres que, además, perciben de parte de la sociedad que es normal que quieran dominar y controlar a sus parejas. Pólvora a la espera de que prenda y más aún en edades tan críticas.

«Hay que dejar claro que esto no es cosa de todos los hombres, es solo de algunos». Y esos algunos, ¿son más o menos que antes? «Pueden parecer más, porque hay muchas más denuncias, pero al revés, es solo que ahora por fin la gente se atreve a denunciar, le hemos puesto nombre a esta realidad que ha existido siempre y vemos que es un delito». Ruiz abunda en el cuadro de los menores que maltratan. «El caso del chaval de Primero de la ESO no es aislado. Se trata de niños que consumen pornografía y como no tienen una educación afectiva ni sexual, se creen que lo que ven en el porno es la realidad». Desde luego, los expertos dejan claro que los maltratadores no empiezan por una paliza a sus parejas. Tampoco cuando tienen 15 años. «Es muy sutil», explican. Primero, el chico empezará controlando a su pareja. Quién tiene de amigo en las redes sociales. Cuántos «likes» le da a otros perfiles. Querrá dar el visto bueno a las amistades o separarla de sus amigas. También con la ropa:«¿Por qué te maquillas tanto?» o «No me gusta que te pongas esa falda tan corta».

Violencia física

El segundo paso es la violencia física. «Esto, si no se para, va aumentando en intensidad», advierte Ruiz. La violencia más directa será primero verbal. Insultos. Faltas de respeto. Chantajes («Si me dejas, te voy a hacer la vida imposible). Llegados a este punto, el grado de agresividad es altísimo. El maltratador pasa a la agresión física, que también es gradual. Primero serán agarrones fuertes, una patada, un tirón de pelo. La paliza es el (triste) colofón de una relación con un maltratador.

La otra parte del maltrato entre jóvenes tiene que ver con su sexualidad. «Primero ellos piden cosas que ella no quiere hacer, pero si no acceden, se enfadan y les montan un espectáculo. Chantajean hasta que lo consiguen», explican los expertos. «O hacemos esto o te dejo». La presión es enorme para una chica joven. Por último, está la violación. Tan crudo como suena. Un chaval de 16 años violando a su novia. Como el chico de Primero de la ESO. Un maltratador aún si pelo en la barba que se cree que puede poseer, literalmente, a una mujer. Que el amor es eso.