La consejera de Hacienda, con el portavoz de Ciudadanos en una reciente reunión
La consejera de Hacienda, con el portavoz de Ciudadanos en una reciente reunión - RAUL DOBLADO

El Gobierno andaluz, abierto ahora a pagar el peaje de bajar el impuesto de sucesiones

Da por hecho un acuerdo con Ciudadanos para preservar su «estabilidad» en la Junta de Andalucía, pero no hay fecha

SEVILLAActualizado:

El Gobierno andaluz está dispuesto a plegar velas y abaratar las herencias. Ya está mentalizado de que no le queda más remedio que bajar el impuesto de sucesiones a pesar de haber repetido hasta el cansancio que sólo lo pagan los «ricos» o «millonarios», en palabras de Susana Díaz.

El impuesto de sucesiones es el peaje que debe pagar para seguir mandando en la Junta de Andalucía, para preservar su estabilidad política, amenazada por el órdago que ha lanzado el partido de Juan Marín a cambio de votar sus cuentas para 2018.

Según fuentes del partido naranja, todavía no hay fecha para que los representantes de Ciudadanos y de la Consejería de Hacienda vuelvan a verse las caras para negociar la reforma y el apoyo a los presupuestos andaluces para el próximo año, ambos van en el mismo paquete y son claves para garantizar la estabilidad institucional y la tranquilidad política de Susana Díaz.

El PP pide que nietos y sobrinos también se libren de pagar el tributo

Pero en el Gobierno andaluz ya dan por hecho —están «convencidos», han dicho— de que van a entenderse. Lo confirmó este lunes el portavoz del Ejecutivo socialista, Juan Carlos Blanco: el acuerdo está «en un estado muy avanzado» y se alcanzará «pronto». Fue su respuesta al principal obstáculo que los separa: la cifra del millón de euros, donde Juan Marín ha puesto el tope por heredero para eludir el pago del impuesto, una cuantía «innegociable», según ha asegurado en una entrevista en ABC.

Al término de una reunión de la presidenta andaluza con organizaciones agrarias, el portavoz dejó claro que «el Gobierno hará todo lo posible para que haya estabilidad, más en un momento de incertidumbre en el Estado, y los presupuestos son la mayor herramienta de estabilidad». El Ejecutivo andaluz no cierra la puerta a atraerse el apoyo de otros partidos a sus cuentas, a sabiendas de que las posibilidades de que esto se produzca son remotas. No se ha sentado a negociar con ningún otro partido. Ni Podemos ni PP son los aliados que desea Susana Díaz.

Iniciada la cuenta atrás para el impuesto de sucesiones, los partidos se apresuran a tomar posiciones para no quedar fuera de juego. Podemos presiona al PSOE desde la banda izquierda replicando argumentos que se han escuchado en boca de dirigentes socialistas. Pablo Pérez Ganfornina, el secretario de Comunicación de la formación morada en Andalucía, cargó contra el Gobierno andaluz, «acongojado» —dijo— ante «la nueva ofensiva» de «la derecha, del PP o de Cs» que buscan «evitar impuestos a las grandes fortunas y a las grandes herencias».

Moreno pide más

Desde hace meses, el impuesto de sucesiones es para el PP el eje sobre el que gira su acción política —reunió más 300.000 firmas para reducirlo a una cuota simbólica—, una vía para erosionar a la presidenta andaluza. Desde los micrófonos de Canal Sur Radio, el presidente de los populares, Juanma Moreno, le dio la réplica a Juan Marín, al que considera un advenidizo en la causa contra el molesto impuesto: «Le pido que haga valer su peso político para cambiar Andalucía».

Moreno defiende la bonificación al 99% del tributo para familiares directos asegurando que la inmensa mayoría de los andaluces debe pagar ese impuesto (la Junta asegura que sólo lo abonan el 7%). El PP también plantea que haya un mínimo exento para los herederos que sean nietos y sobrinos, aunque para ellos apenas hay rebajas en la mayoría de las autonomías.

El secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, entró en el debate para criticar el «carajal tremendo» que tiene montado el PP-A con este impuesto después de que su portavoz, Elías Bendodo, planteara aplicar la bonificación de forma progresiva hasta 2021.