Marina Álvarez, a la izquierda, conversa con María José Sánchez Rubio este jueves en el Parlamento de Andalucía
Marina Álvarez, a la izquierda, conversa con María José Sánchez Rubio este jueves en el Parlamento de Andalucía - JUAN FLORES
SALUD

Facilidades para poner fin a la pesadilla del anticonceptivo Essure en Andalucía

El dispositivo, que llevan más de 22.000 mujeres andaluzas y que fue retirado del mercado en 2017, ha supuesto un grave problema de salud a muchas afectadas

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La cordobesa Susana Vázquez es una de las cientos de afectadas por el anticonceptivo Essure que han dado su testimonio a través de la plataforma «Libres de Essure». Este método contraceptivo consiste en una especie de muelles que se introducen en las trompas de falopio e impiden la llegada del esperma al óvulo. Un sistema aparentemente sencillo cuya implantación no necesita de cirugía y del que se beneficiaron hasta 22.298 mujeres en Andalucía.

Pero muchas de ellas empezaron a vivir auténticas pesadillas de salud como la vivida por Susana, cuyos desajustes de salud tras la implantación del dispositivo la llevaron incluso al psicólogo por posible hipocondría. Ahogos, menstruaciones abundantes e irregulares, dolores de todo tipo... algo iba mal en su cuerpo y ningún médico supo estrablecer el por qué, hasta que navegando por Internet empezó a conocer testimonios de otras mujeres que estaban pasando por lo mismo tras la implantación del Essure.

Los casos empezaron a multiplicarse y muchas mujeres tuvieron que pasar por agresivas cirugías para su retirada que incluían la extracción de órganos como el útero. El producto fue retirado del mercado en 2017 y este jueves, en el pleno del Parlamento andaluz, la Consejera de Salud, Marina Álvarez, ha dado garantías a las andaluzas afectadas para su segura extracción del cuerpo.

Álvarez ha explicado que el Servicio Andaluz de Salud cuenta con un protocolo para el asesoramiento, valoración y estudio de aquellas mujeres que puedan ser candidatas a la retirada del dispositivo. Asimismo, ha asegurado que se ha difundido toda la información necesaria para que todos los profesionales del sistema sanitario puedan conocer los síntomas relacionados con los efectos adversos que algunas mujeres están sufriendo por este dispositivo.

De esta forma, se asegura que se eviten situaciones como la de Susana Vázquez, que tras pasar por diversos especialistas ninguno dio con el diagnóstico correcto, lo cual afectó también a su salud mental. A este respecto, la consejera de Salud ha añadido que en aquellos hospitales donde más dispositivos se han implantado se han organizado reuniones con grupos de pacientes afectadas para aclarar la información que precisen.

Además, ha explicado que a las pacientes se les realiza una valoración clínica y ecográfica para descartar otros cuadros clínicos, toda vez que ha aclarado que se plantea la extracción del dispositivo si la paciente lo desea, siempre bajo consentimiento previo de la paciente, donde se le explican las ventajas e inconvenientes de la misma, incluida la posibilidad de que los síntomas continúen después de la retirada.