Susana Díaz junto al vicepresidente Manuel Jiménez Barrios antes de la ronda de consultas en San Telmo
Susana Díaz junto al vicepresidente Manuel Jiménez Barrios antes de la ronda de consultas en San Telmo - EFE
ANDALUCÍA

Las diez propuestas de Susana Díaz para cambiar el modelo de financiación autonómica

La presidenta reclama un distribución por población, armonización fiscal y un fondo de sostenibilidad de servicios públicos

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La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha presentado este lunes a los líderes de la oposición un decálogo de medidas para reformar el modelo de financiación que incluye la población como variable decisiva en la distribución de los recursos y la creación de un fondo de sostenibilidad de los servicios básicos. Díaz, que ha mantenido en el Palacio de San Telmo una ronda de contactos con los portavoces de los cinco grupos, reclama un consenso para hacer frente común desde Andalucía para acelerar el cambio de modelo.

La propuesta de la Junta, que cifra el déficit de financiación en unos 5.500 millones, presenta a la población como variable «decisiva» para distribuir los recursos, ya que entiende que el modelo actual de cálculo deja fuera a 220.000 andaluces. Además, pide que se «nivelen» todos los servicios públicos para que las comunidades puedan hacer frente a sus competencias y que haya un criterio de actualización anual de las necesidades de gasto en los servicios públicos fundamentales. En otro punto propone un fondo de sostenibilidad que se cubra con los excedentes de los años de bonanza, para «blindar» a la sanidad y la educación de los ciclos económicos, con un funcionamiento similar al fondo de reserva de la Seguridad Social.

El decálogo también incluye una armonización fiscal, un cambio en la aplicación de la regla de gasto, eliminar de forma progresiva los mecanismos extraordinarios de liquidez, que haya un reparto «equitativo» entre administraciones de los recursos, que se regulen las compensaciones tanto en ingresos como en gastos y la eliminación progresiva del statu quo como restricción mínima de partida.