Debate del estado de la comunidad Susana Díaz necesita un Gobierno (del PP) en Madrid para acusarle de los males de Andalucía

La presidenta destaca la estabilidad de su Ejecutivo y su vocación social frente a las afrentas del Estado a los andaluces

Susana Díaz durante el debate - J. M. SERRANO
J.J.B. Sevilla - Actualizado: Guardado en:

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, reclamó este miércoles resolver la cuestión de la gobernabilidad en España en su discurso sobre el estado de la comunidad que celebra hoy y mañana el Parlamernto andaluz, y en el que ha avanzado las medidas de su Gobierno para los próximos meses en una permanente crítica a los incumplimiento del Estado con Andalucía. «Necesitamos cuanto antes» revolver la cuestión de la gobernabilidad en este país más allá de cómo se haga o deba hacerse», dijo la presidenta, para quien «no es serio» que España lleve un año sin gobierno. Díaz, en pleno debate interno del PSOE sobre cómo evitar nuevas elecciones calificó la situación de bloqueo institucional como «un episodio que ha quedado inscrito en la historia contemporánea de Europa y no en sus páginas más brillantes».

La presidenta andaluza recordó que su gobierno está en minoría en la Cámara andaluza a pesar de lo cual es un gobierno estable gracias a los acuerdos alcanzados con Ciudadanos y su pacto de investidura. Un acuerdo de 70 puntos, de los que la mitad, según Díaz, están cumplidos o en vías de ejecución. La presidenta, que tiene muy avanzado el acuerdo para el apoyo de Ciudadanos al proyecto de Presupuestos de 2017, criticó que el resto de grupos de la Cámara andaluza «siga en una opción de bloqueo» para alcanzar acuerdos, y vinculó a PP y Podemos con una estrategia común de confrontación.

Suana Díaz, que defiende en su partido la abstención para favorecer la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno y evitar las terceras elecciones, culminó asegurando que su objetivo será siempre «derrotar en las urnas a la derecha y situarla en la oposición que es donde menos daño hace».

Sobre la corrupción

El discurso continuó con referencias a la corrupción. «Seguramente en este terreno todos hemos cometido errores pero nuestro país y nuestra tierra merecen que nos comprometamos con nosotros mismos para no volver a hacerlo, Andalucía no se merece que su nombre se manche gratuitamente nunca más», dijo la presidenta, que reclamó «un ejercicio definitivo de transparencia y honestidad pública».

Alentada por el archivo de la pieza política del caso Formación y por la sorprendente calificación exculpatoria de la Junta de Andalucía en el caso ERE, Susana Díaz insistió en la estrategia de pasar cuanto antes página en los casos abiertos que ponen en entredicho la gestión de la Junta de Andalucía, haciendo creer que todo parte de un invento del PP, partido que ejerce la acusación particular en las distintas causas. En ese punto, ha volcado su acusación hacia los populares en una cita indirecta cuando criticó a quienes se dedican a «presentar como corrupción lo que no esy a acusar a sabiendas de que hacen un daño injusto y muchas veces irreparable a personas inocentes» y también a quienes tratan de «manipular las decisiones judiciales e interpretarlas en beneficio propio y no de la verdad» porque -insistió- eso «supone dañar la democracia y beneficiar a quienes infringen la ley y buscan sombras de impunidad para tratar de hacer ver que todos somos iguales».

Sobre la financiación autonómica

La presidenta anunció para 2017 varios asuntos prometidos en su investidura como la Ley del buen gobierno y el estatuto de alto cargo, que se llevará al Parlamento en el segundo trimestre, la creación de un modelo de evaluación de políticas públicas y, por fin, el decreto que regulará la prometida «Oficina de prevención de fraude y la corrupción en Andalucía».

Susana Díaz, en el Parlamento
Susana Díaz, en el Parlamento- ABC

Otro de los capítulos del discurso, importante en su línea argumental del trato desfavorable del Estado hacia los andaluces, se centró en la financiación autonómica, una «injusticia clamorosa» en palabras de la presidenta. Díaz, que reclama una Conferencia de presidentes para la reforma del sistema, pidió un trato justo en el reparto de los ingreso del Estado refiriendo una sucesión de incumplimiento del Gobierno estatal con el objetivo de situar a Madrid como responsables de los recortes y la caída de la inversión pública en Andalucía y de los problemas que palntea la gestión de los servicios públicos. La presidenta calcula un déficit de financiación de 4.672 millones de euros entre los años 2009 y 2014.

Sobre educación y sanidad

Como contrapunto, Díaz ha enumerado una serie de acciones de su Gobierno en materia de sanidad, educación y generación de empleo. La presidenta anunció que el presupuesto del Servicio Andaluz de Salud en 2017 crecerá un 5 por ciento y la convocatoria de 2.500 plazas en la oferta pública de empleo en Sanidad y otras 2.300 en educación para 2017. Asimismo, avanzó la apertura de 8 nuevos centros sanitarios, cuyas obras fueron paralizadas en años anteriores (si bien en este caso no las citó) y la presentación de la Ley contra la obesidad.

En uno de las pocas referencias autocríticas, quizás la única, que hizo Susana Díaz en su discurso, admitió que la Junta «puede cometer errores» y «realizar actuaciones que posiblemente deberíamos explicar mejor». Se refería a la protesta de profesionales y usuarios de la sanidad pública en Granada contra la fusión hospitalaria. «Mi Gobierno y yo misma vamos a estar dispuestos a escuchar, a atender, a cambiar lo que haga falta y a mejorar en lo posible los servicios que prestamos», prometió la presidenta, descubriendo su preocupación por la repercusión de la manifestación del pasado domingo que reunió a más de 50.000 personas contra la precariedad de los servicios sanitarios en la ciudad y que se ha convertido en la primera «marea blanca» contra los recortes sanitarios en Andalucía.

En materia educativa apuntó que se retirarán 124 aulas prefabricadasen los colegios durante el próximo año.

Abundando en los frentes de confrontación con el Gobierno central, Susana Díaz ha pedido a todos los grupos del Parlamento andaluz que firmen una declaración para instar al Gobierno central a no presentar recurso contra la recuperación de los jornada de 35 horas semanales para los empleados públicos de la Administración andaluza.

En materia de empleo, anunció una triple linea de ayudas a las empresas para apoyar el desarrollo industrial, la promoción I+D+I y las empresas TIC.

Díaz reiteró el rechazo del Gobierno andaluz al poyecto de gaseoducto en Doñana. Asimismo anunció su interés por retomar las obras del Metro de Sevilla,en lo que ha sido un claro ejemplo que condensa el espíritu de su discurso, ya que condicionó cualquier novedad en este tema a la firma de un acuerdo del Estado con el Ayuntamiento hispalense y la Junta de Andalucía.

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