Diaz y González de Lara posan antes de reunirse en San Telmo
Diaz y González de Lara posan antes de reunirse en San Telmo - EP

Ciudadanos da una semana a la Junta de Andalucía para que modifique el impuesto de Sucesiones

Afirma que si no se cambia la tasa no aprobará las cuentas de 2018 al Gobierno andaluz

SEVILLAActualizado:

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, recibía este jueves en San Telmo a los máximos representantes de los tres sindicatos mayoritarios -en esta ocasión sí ha contado con CSIF- y al presidente de la Confederación de Empresarios para armarse de apoyos de cara a reivindicar al Ejecutivo de Mariano Rajoy que aborde este año el nuevo modelo de financiación de las comunidades autónomas.

Susana Díaz ha puesto el foco en este asunto como clave del nuevo curso político aduciendo que de lo contrario no se podrán sostener los servicios que presta la Junta de Andalucía y se desmoronará el Estado del bienestar en menos de una década. Como era de esperar, por habitual en las llamadas de la presidenta a palacio, los agentes sociales hicieron piña con el discurso institucional de la Junta de Andalucía. Sindicatos y empresarios admiten que Andalucía está infrafinanciada y respaldan el cambio del modelo de financiación.

El lunes la presidenta ha convocado a los grupos políticos, en una maniobra que pretende aislar al PP de Juanma Moreno, al que el PSOE lleva una semana afeándole su actitud «servil» frente a los «ataques» financieros del Gobierno a Andalucía, después de que el líder popular replicara a Susana Díaz que el origen de los problemas de los servicios públicos de la Junta no están en la falta de financiación sino en la gestión que realiza la Junta de Andalucía y sus prioridades políticas.

En este escenario, el portavoz de Ciudadanos, Juan Marín le dio este jueves desde el Parlamento un manotazo al foco que alumbraba la actualidad en San Telmo para desvelar la verdadera urgencia económica de Susana Díaz, que no es otra que aprobar el presupuesto de Andalucía para 2018. Antes de finalizar octubre, el Gobierno andaluz debe sacar adelante las cuentas que marcarán un año clave, previo al electoral 2019, sin contar con mayoría en el Parlamento. Tener que prorrogar los actuales presupuestos condicionaría su acción política.

Otro ultimátum

Marín va a aprovechar esta situación y este jueves puso como condición innegociable alcanzar previamente un acuerdo sobre la reforma del impuesto de Sucesiones o su grupo no apoyará los presupuestos y «buscará otras soluciones».

Ciudadanos quiere rentabilizar políticamente el clamor ciudadano que exige la rebaja del impuesto pero para ello no puede conformarse con una modificación light como ya hizo el pasado año. El PP defiende la bonificación al 99% del impuesto para equipararlo a lo que cobra Madrid por este concepto, por lo que el órdago de Marín al PSOE -uno de tantos- es un arma de doble filo porque puede volver a quedarse corto.

Los vaivenes de Juan Marín con este asunto ya le han sacado los colores a la formación naranja en alguna ocasión, como cuando a primeros de agosto Marín dijo que la bonificación al 99% del impuesto de Sucesiones no sería justa, a pesar de que Ciudadanos había apoyado una semana antes una propuesta del PP en este sentido en el Parlamento.

La solución debe llegar la próxima semana cuando está prevista una nueva reunión de Marín con la consejera de Hacienda María Jesús Montero. De lo contrario, Ciudadanos tendrá que tensar la cuerda de su relación como socio de investidura que sostiene al Gobierno andaluz, algo a lo que no está muy acostumbrado.

Marín reconocía este jueves que en agosto ha mantenido encuentros para tratar este tema pero que ninguno fue fructífero. En el PSOE no dan cifras, aunque el vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, se mostraba ayer convencido de que habrá «entendimiento» con Ciudadanos sobre la reforma del impuesto «tras el conocimiento exhaustivo de los ingresos de la Junta y la financiación de los servicios públicos». ¿Hay ya un acuerdo y todo forma parte del un guión prefijado? Si es así ambas partes se han guardado el dato clave del porcentaje de la rebaja y cómo se aplicará. Jiménez Barrios asegura que la Junta «se acercará a las posiciones de Cs desde el debate de la redistribución general y el de la financiación autonómica».

Y en ese debate hay muchas más palabras que hechos. Palabras como las que pronunciaron este jueves los sindicatos y empresarios a través de sus representantes, o como las de Podemos que muestra cautela ante la posibilidad de que Díaz utilice este asunto «en clave partidista y personal». Moreno, que asistirá el lunes a la reunión, le mandaba otro recado a la presidenta: «Lo que tiene que hacer no es buscar una voz única en Andalucía, lo que tiene que buscar es una voz única en el PSOE sobre la financiación».

El cambio de modelo de financiación autonómica no deja de ser un futurible tan necesario como hipotético, pero a Susana Díaz le urge buscar un argumento con el que justificar su verdadera urgencia, tener presupuesto para 2018.