El líder de Ciudadanos, Juan Marín, este martes en el Parlamento de Andalucía
El líder de Ciudadanos, Juan Marín, este martes en el Parlamento de Andalucía - E.P.

Ciudadanos pide y el Gobierno andaluz concede

Hay nervios en San Telmo por la creciente influencia del partido naranja que ha endurecido su postura. Susana Díaz no quiere que nada quiebre su estabilidad

SEVILLAActualizado:

Ni en sus mejores sueños se podía imaginar Juan Marín la influencia que iba a tener en este Gobierno de Susana Díaz. Pero las circunstancias políticas de los últimos meses —también el caso Cifuentes en Madrid— lo han situado en una posición privilegiada. Hay nervios en San Telmo por las decisiones que pueda tomar la formación naranja en Andalucía siguiendo los dictados de Albert Rivera y, tal vez, su necesidad de compensar la presión que está ejerciendo al PPde Madrid.

Ciudadanos está en un momento dulce, creciendo en las encuestas, por lo que no le vendría mal un adelanto electoral que desde San Telmo niegan insistentemente y que Susana Díaz rechaza con su discurso basado en la «estabilidad» y la «oportunidad económica» que esta supone para Andalucía.

La formación naranja no parece dispuesta a dar un golpe sobre la mesa pero la cosa sería distinta si el Gobierno andaluz no cumple el pacto de investidura firmado, al menos en un alto grado.

Así, ayer Juan Marín reclamaba a la Junta que los centros tecnológicos andaluces vuelvan a contar «con las ayudas que tenían y que fueron interrumpidas en el año 2012», una decisión política que ha supuesto la desaparición del 50 por ciento de esos centros, «una mala noticia que nos hace perder competitividad en el exterior, así como el hecho de que hayan descendido los mil investigadores que hacían que las empresas fueran más competitivas».

Pues dicho y hecho. Minutos después de conocerse esta reclamación de Juan Marín, el consejero Antonio Ramírez de Arellano anunciaba en la rueda de prensa que se celebra tras el Consejo de Gobierno todos los martes, que en el mes de mayo su departamento convocará ayudas para la investigación y la innovación para centros privados o tecnológicos, «entre los que se encuentran los centros tecnológicos privados». Un anuncio que hizo, además, por su propia iniciativa y sin que ningún periodista le preguntase por ello.

No es el único ejemplo. El rapidísimo cambio de postura del Gobierno andaluz sobre el cribado de cáncer de colon también es revelador. En menos de tres semanas el Gobierno andaluz ha hecho lo contrario de lo que la propia Susana Díaz dijo en sede parlamentaria.

El PP anunció que iba a desplegar una campaña en las redes sociales similar a la que llevó a cabo con el impuesto de sucesiones y ayer mismo la puso en marcha.

Viendo también el filón político, Ciudadanos se sumó a esta iniciativa presentando una proposición no de ley en el Parlamento obligando a implantar la medida en seis meses. Pero esta vez no han pillado al Ejecutivo andaluz, que se ha movido rápidamente para desactivar esta campaña de desgaste en contra.

Marín, además, está endureciendo su postura contra el PSOE, una estrategia que irá a más conforme más cerca estén las elecciones. No ha apoyado a Susana Díaz en un asunto crucial para la presidenta, la financiación autonómica, e irá distanciándose ideológicamente cada vez más. De hecho, ha dicho que la reunión entre la presidenta y Rajoy no es más que «una puesta en escena».

Para mantener la equidistancia, el líder naranja también arremete contra Juanma Moreno, el presidente del PP andaluz, al que advierte que no esté tan ufano de su futura alianza: «Cs no tiene compromiso ni atadura política ni antes ni después de las elecciones».