Juan Marín dialoga con los diputados de su grupo en el pleno de este jueves del Parlamento
Juan Marín dialoga con los diputados de su grupo en el pleno de este jueves del Parlamento - EFE / J. M. Vidal
POLÉMICA

Ciudadanos cambia de voto a última hora y permite a la Junta crear otro cargo

Había acuerdo entre todos los grupos de la oposición para impedir que hubiese un Comisario de la Memoria Histórica que no recoge la Ley

SEVILLAActualizado:

La polémica propuesta de la presidenta de la Junta de modificar la recién creada Ley de Memoria Histórica y Democrática para crear un Comisionado todavía no ha terminado su recorrido político. Desde Izquierda Unida han recibido casi como una ofensa la intención de Susana Díaz de ofrecer este cargo a Diego Valderas (miembro de los órganos dirigentes de Izquierda Unida y exvicepresidente de la Junta) y ayer pusieron en marcha una iniciativa parlamentaria para tratar de zanjar el asunto.

El grupo parlamentario que dirige Antonio Maíllo presentó una proposición no de ley que pretendía evitar que se creen nuevos órganos bajo el amparo de esta norma, además de garantizar la financiación para llevarla a cabo. Una propuesta que también apoyaba el PP que está en contra de la duplicidad de cargos que supone la iniciativa de Susana Díaz.

Tras varias negociaciones, la propuesta iba a salir adelante con los votos de IU, Podemos y el PP y la abstención de Ciudadanos. Una jugada que dejaba solo al Gobierno andaluz en un asunto que es muy espinoso en términos políticos.

Sin embargo, los diputados de la formación naranja cambiaron su voto a lo largo de la tarde cediendo a las pretensiones del PSOE. Un acuerdo que rompe, en cierta medida, la línea argumental de la formación que dirige Juan Marín ya que deja abierta la puerta a la creación de nuevos cargos. Cargos a los que, por cierto, se oponen las asociaciones memorialistas.

En cambio, el resto de la iniciativa planteada por IU, que busca impulsar el desarrollo de la Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, sí ha salido adelante con los apoyos de PSOE y Podemos, y ha sido defendida en el Pleno por la parlamentaria de la federación de izquierdas Inmaculada Nieto.

En el fondo de esta polémica está el control político de la Memoria Histórica. El Gobierno andaluz observa con preocupación que Podemos se está haciendo fuerte en las asociaciones que defienden la Memoria, arrogándose un discurso que los socialistas consideran que les pertenece. Sobre todo, por no ceder ni el más mínimo espacio social ni influencia a la formación morada.En esta estrategia está el cambio de las competencias sobre la Memoria Histórica que han pasado a depender del vicepresidente Manuel Jiménez Barrios.