Imagen del mastodóntico buque atracado en Huelva
Imagen del mastodóntico buque atracado en Huelva - FOTOS: J. SÁNCHEZ
PORTA AERONAVES JUAN CARLOS i

Una ciudad flotante al servicio de la Armada, en el Puerto de Huelva

El mayor buque de la historia de la marina española, de maniobras militares, se puede visitar en Huelva

HUELVAActualizado:

La población de tierra se enfrenta a una dura crisis humanitaria, derivada de un «Estado» que ha perdido sus cimientos y hasta el control del país, mientras grupos rebeldes y terroristas se abren camino y amenazan la vida de miles de civiles. La ONU interviene en el conflicto y, bajo el mando de la OTAN, se envía como apoyo al que es el mayor buque de la historia de la Armada española, el porta aeronaves Juan Carlos I, símbolo de músculo para el departamento de Defensa y parte de la «marca España» a nivel tecnológico, con diseño y fabricación nacional.

La crisis humanitaria descrita es el hipotético escenario que se creará en el Médano del Oro (Huelva) y en aguas del Golfo de Cádiz en los próximos días para el desarrollo de un ejercicio de la Armada, bautizado como Marfibex-81.

Un piloto en la cubierta del Juan Carlos I
Un piloto en la cubierta del Juan Carlos I

Como protagonistas, el Juan Carlos I y sus más de 700 militares a bordo, que han hecho parada en Huelva (Muelle Sur) hasta mañana domingo 21 de enero, cuando empezará a cobrar vida el plató en aguas litorales, con la presencia de otros dos buques —Galicia y Castilla—, la escolta de las fragatas Reina Sofía y Almirante Juan de Borbón, y un reparto de 1.400 profesionales —españoles en su práctica totalidad a los que se suman un grupo de Portugal y otro de marines norteamericanos—.

En la cubierta de vuelo, dos mandos rodeados por micrófonos y cámaras —son el capitán de corbeta Juan Díaz Rodríguez y el teniente de Navío Carlos Sánchez Riezu— dan detalle del macrobuque, una ciudad flotante con capacidad para dar cabida a 1.435 personas (cama incluida), que dispone de hospital propio con dos quirófanos y una equipamiento que ya quisieran algunos servicios de urgencias. Cifras y números hablan de las dimensiones de un navío que si se colocara de pie en Madrid capital se convertiría en la cuarta torre de la ciudad, con sus 232 metros de eslora. Desde su última cubierta, personas y vehículos se reducen a la vista. La altura del buque alcanza los 58 metros.

El Juan Carlos I puede acoger hasta 40 unidades aéreas y su cubierta de vuelo, diseñada para operar, lanzar, recibir y dar apoyo a aviones y helicópteros las 24 horas del día, tiene una longitud máxima de 202,9 metros y una manga de 32 metros, que se extiende desde la proa hasta cerca de la popa. En el operativo también participan tres helicópteros de batallón Bhelma nº 4, con base en El Copero, Sevilla.

Habrá un servicio de autobuses dispuesto por la Autoridad Portuaria que van a partir desde el Paseo de la Ría, junto al Muelle del Tinto

La cubierta es una de las zonas del porta aeronaves que los ciudadanos podrán visitar durante las jornadas de hoy y mañana en el Muelle Sur, al que sólo se podrá acceder a través de un servicio de autobuses dispuesto por la Autoridad Portuaria que van a partir desde el Paseo de la Ría, junto al Muelle del Tinto con salidas previstas cada 20 minutos, a partir de las nueve y media de la mañana.

Imagen del puente de mando del buque de la Armada
Imagen del puente de mando del buque de la Armada

Tramos de empinadas y estrechas escaleras se cruzan en un laberinto de pasillos imposibles de seguir al que llega de fuera. «Este es el lugar en el que controla y divisa absolutamente todo». El capitán se refiere a una de las torretas localizada en las últimas cubiertas, la sala de control, en la que integra todos los sistemas nacionales y OTAN, en un extenso conjunto de redes clasificadas que le confieren la capacidad de actuar como buque de mando en operaciones anfibias. Aquí se dispone de los mismos equipos y medios que la torre de control de un aeropuerto.

La superficie de carga del macrobuque se sitúa en los 5.445 metros cuadrados, distribuidos en tres cubiertas, un garaje de carga pesada, otro para vehículos ligeros (menores a las 20 toneladas), cubierta en la que además hay un hangar para alojar hasta nueve aviones y un dique de 1.165 metros cuadrados de superficie, capaz de estibar 17 carros de combate, 32 contenedores de carga TEU de 16 toneladas o cuatro embarcaciones.

Con un desplazamiento máximo de 27.000 toneladas, para llenar su depósito hacen falta dos millones de litros de combustible, que le otorgan una autonomía de 9.000 millas.

El buque insignia fue diseñado con varios perfiles de misión, como buque anfibio, capaz de transportar a una Fuerza de Infantería de Marina para realizar un desembarco, apoyando a las operaciones en tierra, como plataforma para la aviación embarcada, buque de proyección de fuerza, y misiones humanitarias. Entregado a la Armada en 2010 y pasados ya los periodos pertinentes de prueba, está listo para afrontar cualquier misión que se le encomiende.