Imagen del mastodóntico buque atracado en Huelva
Imagen del mastodóntico buque atracado en Huelva - FOTOS: J. SÁNCHEZ
PORTA AERONAVES JUAN CARLOS i

Una ciudad flotante al servicio de la Armada, en el Puerto de Huelva

El mayor buque de la historia de la marina española, de maniobras militares, se puede visitar en Huelva

HUELVAActualizado:

La población de tierra se enfrenta a una dura crisis humanitaria, derivada de un «Estado» que ha perdido sus cimientos y hasta el control del país, mientras grupos rebeldes y terroristas se abren camino y amenazan la vida de miles de civiles. La ONU interviene en el conflicto y, bajo el mando de la OTAN, se envía como apoyo al que es el mayor buque de la historia de la Armada española, el porta aeronaves Juan Carlos I, símbolo de músculo para el departamento de Defensa y parte de la «marca España» a nivel tecnológico, con diseño y fabricación nacional.

La crisis humanitaria descrita es el hipotético escenario que se creará en el Médano del Oro (Huelva) y en aguas del Golfo de Cádiz en los próximos días para el desarrollo de un ejercicio de la Armada, bautizado como Marfibex-81.

Tramos de empinadas y estrechas escaleras se cruzan en un laberinto de pasillos imposibles de seguir al que llega de fuera. «Este es el lugar en el que controla y divisa absolutamente todo». El capitán se refiere a una de las torretas localizada en las últimas cubiertas, la sala de control, en la que integra todos los sistemas nacionales y OTAN, en un extenso conjunto de redes clasificadas que le confieren la capacidad de actuar como buque de mando en operaciones anfibias. Aquí se dispone de los mismos equipos y medios que la torre de control de un aeropuerto.

La superficie de carga del macrobuque se sitúa en los 5.445 metros cuadrados, distribuidos en tres cubiertas, un garaje de carga pesada, otro para vehículos ligeros (menores a las 20 toneladas), cubierta en la que además hay un hangar para alojar hasta nueve aviones y un dique de 1.165 metros cuadrados de superficie, capaz de estibar 17 carros de combate, 32 contenedores de carga TEU de 16 toneladas o cuatro embarcaciones.

Con un desplazamiento máximo de 27.000 toneladas, para llenar su depósito hacen falta dos millones de litros de combustible, que le otorgan una autonomía de 9.000 millas.

El buque insignia fue diseñado con varios perfiles de misión, como buque anfibio, capaz de transportar a una Fuerza de Infantería de Marina para realizar un desembarco, apoyando a las operaciones en tierra, como plataforma para la aviación embarcada, buque de proyección de fuerza, y misiones humanitarias. Entregado a la Armada en 2010 y pasados ya los periodos pertinentes de prueba, está listo para afrontar cualquier misión que se le encomiende.