Soraya Sáenz de Santamaría durante su intervención este lunes en un desayuno informativo en Málaga
Soraya Sáenz de Santamaría durante su intervención este lunes en un desayuno informativo en Málaga - E.P.
EL DEBATE TERRITORIAL

¿Por qué Andalucía es clave en el debate de la financiación autonómica?

El Gobierno busca un punto de equilibrio antes de abordar los cambios del modelo tras la crisis catalana

MÁLAGAActualizado:

El modelo de financiación es uno de los principales argumentos de agravio que manejan históricamente tanto la Junta como el PSOE en su batalla pertinaz contra el Gobierno del PP. Desde San Telmo se insiste en que el actual sistema ha supuesto para la comunidad la acumulación de un déficit que llegaría a los 5.500 millones de euros en los últimos años. El reconocimiento este lunes en Málaga por parte de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría de que Andalucía «merece» otro marco de financiación autonómica significa un cambio en los guiones tradicionales. ¿Qué ha cambiado?

La tensión en Cataluña ha propiciado que el debate sobre la reforma de la financiación autonómica haya quedado paralizado, de igual modo que nada se ha avanzado en la confección de los Presupuestos Generales para el ejercicio próximo.

La preocupación por la distribución de los recursos no es ajena a la incertidumbre sobre lo que pueda pasar en Cataluña después de las elecciones del 21-D. Y especialmente a las tensiones que pueden originar las negociaciones que posteriormente se establezcan para apaciguar al independentismo catalán. Unas declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, en las que el pasado mes de octubre abría la puerta a mejorar la financiación de Cataluña sin citar al resto de regiones encendió todas las alarmas aunque luego fuesen matizadas. La vorágine secesionista comenzó precisamente con el reclamo de Cataluña a una mejor financiación. En román paladino, a ser menos solidaria con las comunidades de menor capacidad recaudatoria. Una posibilidad que Andalucía no está dispuesta a aceptar de ninguna manera.

Hasta tal punto es prioritario para Andalucía que se aborden los cambios que la presidenta ha situado este asunto como punto número uno de su agenda política. El pasado mes de septiembre y nada más incorporarse de sus vacaciones, celebraba una ronda de contactos con los líderes del resto de grupos con representación en el Parlamento andaluz con la reforma del modelo como único asunto a tratar.

En esas reuniones, Susana Díaz les presentó un decálogo de medidas para mejorar la financiación. En primer lugar, aludía a la necesidad de incluir el factor población como variable decisiva en la distribución de los recursos, por entender que el modelo actual deja fuera a 220.000 andaluces.

Además, y al margen de una armonización fiscal, solicitaba la creación de un fondo de sostenibilidad de los servicios básicos que permita «blindar» los principales, como sanidad y educación, de los ciclos económicos negativos para que no generen los recortes que han tenido lugar durante los peores años de esta crisis.

De aquella ronda salió el compromiso de todos los grupos para que Andalucía llevase una voz única ante una eventual reforma del sistema y se creó un grupo de trabajo en el Parlamento para estudiar hacia dónde debe ir la financiación.

Buena acogida

Por eso el gesto de Sáenz de Santamaría tuvo este lunes un efecto balsámico incluso entre los representantes de la Junta y el PSOE. El vicepresidente andaluz, Manuel Jiménez Barrios, dio la bienvenida a un «reconocimiento público que espero tenga un reflejo en lo presupuestos del Estado». Jiménez Barrios sostuvo que Andalucía «no puede estar perdiendo permanentemente dinero de la financiación» y confió en que «todo el mundo esté a la altura» de lo que definió como un mensaje «de pedagogía política», esperando que a partir de ahora haya capacidad de acuerdo, de consenso y de análisis.

El propio secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, saludó las declaraciones de la vicepresidenta como un reconocimiento de la necesidad de «renovar, adecuar y mejorar la financiación autonómica en Andalucía». «Ha tenido que venir a decirle a Juanma Moreno, a ver si se entera, de la importancia que tiene una financiación adecuada», zanjó.